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En noviembre, es decir un mes antes del periodo más inflacionario del año, el costo de la canasta básica ascendió a 20,768.22 córdobas, con lo que acumula un incremento de 775.41 córdobas en el último año, según muestran cifras del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).
El año pasado, en el penúltimo mes, los nicaragüenses requerían tener en su poder 19,992.81 córdobas, de los cuales 14,112 córdobas estaban destinados para la compra de alimentos como granos básicos, perecederos, cereales y cárnicos, entre otros.
Este año, en noviembre el costo sólo de los alimentos se había elevado a 14,767.58, lo que indicaría que el mayor impacto del encarecimiento de la vida se ha sentido en este subgrupo que compone la canasta familiar, diseñada para cinco personas, dos adultos y tres menores.
La inflación se acelera
De hecho, la inflación en el mes 11 del año se ubicó como la segunda más alta del periodo, tras experimentar un aumento de 0.67 por ciento, solo detrás del 0.96 por ciento registrado en febrero pasado. Esto ocasionó que el acumulado se ubicara en 2.17 por ciento, por encima del 2.12 reflejado en igual mes del año pasado.
No obstante, el indicador inflacionario promedio de los últimos 12 meses fue de 2.89 por ciento, por debajo del 3.72 por ciento reflejado en noviembre de 2024.
Solo el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas experimentó en noviembre una tasa inflacionaria de 1.40 por ciento, por alzas en comestibles y en algunas verduras y hortalizas frescas como: el tomate, que subió 18.97 por ciento, la chiltoma (11.77 de alza), el repollo (14.77 por ciento de ajuste) y la zanahoria, que se encareció 14.49 por ciento.
También se registró un aumento de precio en las frutas frescas (12.71 por ciento), en la leche líquida (0.48 por ciento), el queso (2.85 por ciento más caro) y la cuajada (1.40 por ciento). En paralelo se encarecieron los huevos de gallina (7.21 por ciento), según el reporte del Inide.
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Bienes del hogar de la canasta básica
Otro componente de la canasta básica son los bienes del hogar, que incluyen servicios básicos, productos de higiene personal y de la casa. Hasta noviembre este subgrupo requería 3,637.59 córdobas, casi similar a los 3,614.78 córdobas que se necesitaban en igual mes del año pasado.
En tanto, para la compra de vestuario se necesitaban 2,363.05 córdobas, un poco más que los 2,265.44 córdobas requeridos en noviembre del 2024.
El aumento acumulado aún no refleja la presión inflacionaria que generalmente se registra en diciembre cuando la entrada del aguinaldo y la circulación de más remesas y créditos ocasionan un desajuste entre la oferta y la demanda, que suele empujar los precios en los mercados nacionales.
Las causas de ese elevado costo
«La canasta básica se ve afectada por dos factores: primero observamos el impacto de los aranceles de Estados Unidos a las economías, lo que ocasiona un alza de los bienes que importamos ya sea de ese mercado o de otro país golpeado por la medida. La situación se ve empeorada por la política del Gobierno de mantener congelados los precios de los combustibles, por lo que, aunque haya algún alivio internacional, esto no se traslada a las cadenas de producción que usan combustibles para llevar hasta los mercados la comida de los nicaragüenses», explica un economista que pide no ser citado por temor a represalias.
El economista recuerda que los precios actuales de los combustibles fueron fijados con base en un petróleo que rondaba los cien dólares el barril en el 2022, pero ahora se ha alejado de ese umbral y los pronósticos del Banco Mundial apuntan a una reducción el próximo año.
De hecho, el reporte del Banco Mundial indica que la caída de precios a nivel internacional ya está en marcha. «Tras el aumento de un 2 por ciento en el primer trimestre de 2025 (trimestre a trimestre), los precios disminuyeron casi un 6 por ciento en abril (mes a mes), y se produjeron descensos generalizados en la mayoría de las categorías, con excepción de los fertilizantes y los metales preciosos. Esta marcada disminución refleja la creciente preocupación acerca de las perspectivas económicas mundiales en medio de una escalada de las tensiones comerciales», indica.
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El precio de los combustibles
Según el reporte del organismo los precios del petróleo Brent —que también es referencia para el WTI— cayeron a 60 dólares por barril a principios de mayo, «el nivel más bajo de los últimos cuatro años, debido a la creciente preocupación por el debilitamiento de la demanda y el aumento de la oferta».
Mientras eso ocurre en el mercado mundial, la dictadura obliga a los nicaragüenses, las empresas y productores a pagar 47.82 córdobas el litro de gasolina regular; 49 córdobas la gasolina súper; y el diésel a 43.22 córdobas.
Los combustibles son claves
«Los combustibles tienen un componente importante en la formación de precios de los productos y servicios, es decir en la cadena productiva y logística. Entonces, si el Gobierno mantiene congelados estos, toda la cadena pierde, no solo los consumidores, también el que produce en el campo, el que saca esa producción y el mismo consumidor que compra ese producto final. No hay forma de llevar ese alivio a la gente, que al final se queda en las distribuidoras y en los intereses del Gobierno; hay como una especie de un tranque entre el consumidor y el mercado internacional», afirma.
El economista lamenta que los nicaragüenses lleven más de tres años pagando un combustible con sobreprecios. «Estamos con las manos atadas. No hay forma de conseguir que ese alivio se transfiera para abaratar una canasta básica que se mantiene encima de los 20 mil córdobas», afirma.
«Se pronostica que los precios de la variedad Brent de petróleo crudo alcancen un promedio de 64 dólares por barril en 2025, una reducción notable en comparación con los 81 dólares por barril de 2024, y que disminuirán aún más hasta 60 dólares por barril en 2026. El panorama aún presenta riesgos adversos, en particular si el crecimiento mundial se desacelera aún más o si la OPEP+ aumenta la producción por encima de los niveles actualmente anunciados», según el Banco Mundial.