muerte de nicaragüenses

Detrás de las estadisticas de muete de los nicaragüenses, hay mucho de la cultura, alimentos y forma de ver la vida de los nicas. LA PRENSA/ARCHIVO

¿De qué mueren los nicaragüenses? El mapa de la mortalidad

Desde negligencias médicas, enfermedades naturales hasta descuidos fatales en la salud, forman parte de las explicaciones para entender de qué mueren los nicas

Contenido Exclusivo SOLO PARA SUSCRIPTORES.
Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Managua, 12 de junio de 2024. Un hombre identificado como Juan C. G., de 54 años, falleció en una habitación de un motel en Ciudad Sandino, al occidente de Managua, luego de haber ingerido alcohol y tomar una dosis de viagra antes de mantener relaciones sexuales con su pareja.

Según el informe preliminar de la Cruz Blanca Nicaragüense, el hombre, quien era hipertenso y padecía una enfermedad cardíaca, sufrió un derrame cerebral fulminante que derivó en un paro cardiorrespiratorio.

Paramédicos confirmaron su muerte en el lugar antes de ser trasladado al Instituto de Medicina Legal para autopsia.

Catálogo de muertes

El infarto agudo al miocardio, los tumores malignos, la insuficiencia renal y la diabetes son las principales causas de muerte en Nicaragua desde 2019 hasta 2023, según el Mapa Nacional de la Salud divulgado por el Ministerio de Salud (Minsa).

De acuerdo con el informe, en 2023 fallecieron 18,111 personas, en un país con una población de 6.8 millones de habitantes. Esto representa una tasa de mortalidad de 26.6 por cada 10,000 habitantes.

Esa vez murieron menos, frente a los 18,670 decesos registrados en 2022 y a los 25,774 de 2021, año aún marcado por los efectos de la pandemia de covid-19.

Lea además: Minsa cumple seis meses sin actualizar Mapa de Salud de Nicaragua

El documento del Minsa indica que 5,094 personas murieron por infarto agudo al miocardio, seguido de 3,040 casos de cáncer, 2,246 por insuficiencia renal crónica y 1,742 por diabetes mellitus.

Les siguieron las enfermedades hipertensivas (1,432), accidentes cerebrovasculares (874), enfermedad pulmonar obstructiva crónica (729) y la cirrosis hepática (656).

También se reportaron 623 muertes por accidentes de transporte y 409 por hemorragias intracraneales.

El informe, que abarca el periodo 2019-2023, detalla además que las enfermedades cardiovasculares, hepáticas y renales continúan siendo las principales causas de mortalidad en el país, con una incidencia más alta entre personas mayores de 50 años.

Funeral del periodista de radio Corporación, Gustavo Bermúdez, el primer comunicador que falleció a causa del covid-19. Ese año el Minsa disfrazó de neumonía las muertes de covid. LA PRENSA/O. NAVARRETE.

Las otras muertes

Joven deportista fallece de infarto tras entrenamiento en condiciones extremas. Rivas, 3 de marzo de 2025.

El joven Luis M. R., de 23 años, murió de un infarto mientras realizaba rutinas intensas de ejercicios en un gimnasio de la ciudad de Rivas.

Testigos informaron que el deportista, conocido por su disciplina en el entrenamiento físico, había ingerido bebidas energizantes antes de comenzar su sesión en horas de la tarde.

De acuerdo con el reporte médico, el joven colapsó debido a un paro cardiaco posiblemente provocado por deshidratación, calor extremo y exceso de estimulantes.

Personal del gimnasio y socorristas intentaron reanimarlo sin éxito. De acuerdo con los datos, las altas temperaturas y la poca ventilación del gimnasio pudieron incidir en el deceso.

Lea además: Entre el café y los velorios: cómo cambiaron los rituales funerarios en Nicaragua

Rosario de enfermedades

En 2023, la hipertensión arterial afectó a 257,875 personas, la diabetes a 139,208, las enfermedades reumáticas a 101,259 y el asma bronquial a 52,260 personas.

En tanto, 43,915 nicaragüenses fueron diagnosticados con enfermedades cardíacas y 27,466 con enfermedad renal crónica, según las cifras del Minsa.

Las principales causas de hospitalización fueron: neumonía (34,529 casos), diarrea (18.137), enfermedades renales (10,407) y diabetes (8,388).

En el caso de las mujeres embarazadas, los partos naturales y por cesárea continuaron encabezando los ingresos hospitalarios, seguidos por los embarazos de riesgo, abortos y trastornos hipertensivos.

El informe también registró 1,155 nuevos casos de VIH/sida en 2023, con 126 fallecidos, cifras ligeramente superiores a las del año anterior.

Los infartos, cáncer y accidentes cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte de los nicaragüenses. LA PRENSA/ARCHIVO.

“No todo es culpa del sistema”

Un médico internista privado de Managua, vinculado en el pasado a la desaparecida Unidad Médica Nicaragüense, comentó a Revista Domingo de LA PRENSA que se debe observar con cautela las cifras del mapa sanitario.

“No dudo de la metodología, pero sí de la transparencia. Los datos pueden estar incompletos o manipulados. Aun así, reflejan un patrón que todos conocemos: los nicaragüenses mueren más por enfermedades prevenibles que por epidemias o accidentes”, afirmó.

El especialista, que pidió mantener el anonimato por motivos de seguridad, considera que muchas de las muertes también se deben a descuidos personales.

“Hay un tipo de negligencia que no se origina en el hospital, sino en la vida diaria”, dice.

Lea además: Entre rezos, crack y vigorones: así late el parque de Los Nicas

Malos hábitos

El médico recordó el caso de una familia que atendió durante varios años. “Tenían antecedentes de obesidad, colesterol alto y riesgo de cáncer. Les receté dieta, ejercicio y controles, pero ninguno cambió su rutina. Seguían comiendo en exceso, tomando licor los fines de semana y pasando horas sentados. En menos de tres años, cuatro miembros de esa familia murieron del corazón”, relató.

Otro de sus pacientes, una mujer de 58 años, de Masaya, padecía enfermedad coronaria avanzada. “Le prohibí los alimentos ricos en azúcar y grasas. Le advertí que un descuido podía ser fatal. No hizo caso y a los seis meses sufrió un derrame. Estuvo ocho meses en cama y murió de un infarto cuando ya era un saquito de huesos”, contó.

Para el médico, la educación sanitaria es tan importante como la atención médica, pero esa cultura “escapa al control de los médicos”.

“Muchos pacientes esperan que una pastilla lo cure todo, pero no quieren cambiar su estilo de vida. Y así, aunque el hospital los atienda bien o los médicos los veamos a diario, el cuerpo no aguanta”, concluyó.

Muchas de las causas de muerte de los nicaragüenses tienen que ver más con problemas de salud mal diagnosticados o mal tratados por el sistema de salud, y los propios pacientes. LA PRENSA/ARCHIVO.

Destinos fatales

Tres integrantes de la familia M. L. murieron en un lapso de seis meses debido a enfermedades cardiacas, según reportes del Hospital César Amador Molina. Carlos M, de 62 años, falleció en marzo; su hermana R., de 59, en junio; y su hermano J., de 41, en septiembre.

Todos estaban bajo tratamiento médico por hipertensión y colesterol alto, y según los registros familiares seguían los planes de dieta y control médico indicado. Pero los especialistas del hospital señalaron que existía un antecedente genético de cardiopatías en esa familia.

Retrato de la salud

El doctor José Antonio Delgado, quien se encuentra exiliado, explica por qué, a su juicio, los nicaragüenses siguen muriendo de las mismas enfermedades crónicas que hace treinta años.

Según Delgado, los datos oficiales del Minsa no reflejan la realidad sanitaria del país.

“Toda información que provenga de esa institución debe considerarse falsa o manipulada. La política de salud está diseñada para hacer ver bien a la dictadura, no para mostrar las verdaderas causas de muerte”, acusa.

A pesar de ello, considera que los datos pueden servir para deducir tendencias.

“Si el propio Minsa admite que los nicaragüenses se mueren de enfermedades del corazón, diabetes o hipertensión, eso confirma la falta de prevención. Son enfermedades crónicas no transmisibles que se pueden controlar si hay campañas sostenidas de salud pública”, explica.

Tres motociclistas perdieron en accidentes viales en Nicaragua. LA PRENSA/ Redes sociales/ Imagen referencial .
Las muertes por accidentes de tránsito ya forman parte de las estadísticas crónicas de los nicaragüenses y no ha habido maneras de reducirlas. LA PRENSA/ARCHIVO.

Delgado enfatiza que dos factores determinan la supervivencia ante las enfermedades crónicas: la prevención y el diagnóstico temprano. Ambos, asegura, brillan por su ausencia en Nicaragua.

“No hay campañas permanentes del Ministerio de Salud. Desde los años noventa no existe ninguna estrategia sostenida para promover estilos de vida saludables”, lamenta.

El médico detalla que en prevención lo que se busca no es evitar del todo una enfermedad, porque hay factores genéticos inevitables, sino retrasar su aparición.

“Por ejemplo, si en una familia todos mueren del corazón a los 60 años, una persona que come bien, se ejercita y se controla puede vivir hasta los 70 u 80, incluso con una cardiopatía controlada. Esa diferencia de diez o veinte años es lo que salva vidas”, explica.

Delgado añade que la educación en salud también es clave. “En Nicaragua nadie habla de nutrición ni de salud mental. La gente se automedica, no hace chequeos y no confía en el sistema. La mayoría solo acude al hospital cuando ya está grave”.

Todo para morir

Muere joven motociclista en accidente tras conducir ebrio en carretera. Estelí, 17 de diciembre de 2024.

Un joven identificado como Mario A. V., de 27 años, perdió la vida al accidentarse en su motocicleta en la carretera hacia La Concordia.

Según la Policía Nacional y el informe forense, el conductor presentaba un nivel de alcohol superior a 5 gramos por litro de sangre, con un peso de 135 libras y problemas de la vista.

El exceso de velocidad, el estado de ebriedad y la poca visibilidad de la zona, habrían provocado que perdiera el control del vehículo y se estrellara contra un muro. Su cuerpo fue trasladado hacia el Hospital San Juan de Dios.

Accidentes mortales

Los accidentes de tránsito se mantienen entre las principales causas de muerte en Nicaragua, ocupando el noveno lugar del Mapa Nacional de la Salud 2023 del Ministerio de Salud (Minsa).

Ese año se registraron 623 fallecimientos por siniestros viales, cifra que representa un promedio de más de una víctima mortal por día y que viene subiendo hasta casi duplicarse en 2024, según datos oficiales.

Según los datos del Departamento de Tránsito Nacional, durante 2023 se reportaron más de 40,000 accidentes de carretera, con más de 3,000 lesionados graves y cerca de 110 colisiones diarias.

La mayoría de las víctimas eran jóvenes de entre 18 y 35 años, en su mayoría conductores de motocicleta, peatones o pasajeros.

Los departamentos con mayor número de muertes fueron Managua, León, Matagalpa, Estelí y Chinandega, donde se concentra más del 60 % del parque vehicular del país.

Las principales causas de estos accidentes fueron el exceso de velocidad, la conducción en estado de ebriedad, la imprudencia peatonal y el mal estado de las vías.

Muy pocos nicaragüenses con condiciones cardíacas logran sobrevivir a los infartos, según la explicación médica del doctor José Antonio Delgado. LA PRENSA/ARCHIVO.

Desperdiciando vidas

El doctor Delgado señala como un ejemplo del menosprecio a la vida entre los nicaragüenses el caso de los accidentes.

“Todo mundo sabe que beber alcohol y conducir siempre va a provocar daños y riesgos de accidentes. Sabemos que un casco puede ayudarte a salvar vidas y que la prudencia de conducir a velocidad moderada evita riesgos fatales, pero no los tomamos en cuenta”, dice.

A la vez, ilustra la situación de las muertes cotidianas con un ejemplo periódico: “Si usted mira alrededor en cualquier ciudad de Nicaragua, verá obesidad por todos lados. Eso refleja la ausencia total de campañas preventivas. Nadie promueve caminar, hacer ejercicio, comer frutas o medir la presión arterial”, observa.

Además, advierte que los problemas de salud mental han empeorado, tanto dentro como fuera del país, lo cual incentiva a muchos a no valorar la salud o la vida misma.

“Para apreciar la vida y la salud, se requiere salud mental, paz espiritual. Y en Nicaragua eso no lo tenemos, en consecuencia, se observa mucha desidia e indolencia ante la salud propia y ajena”, observa.

Delgado considera que incluso los datos oficiales del Minsa sobre factores de riesgo en jóvenes confirman la falta de políticas reales de salud en Nicaragua.

Voluntad política

“El Ministerio hizo un diagnóstico reciente (2024) en menores de 20 años y encontró miles con riesgo de diabetes. Eso no es un logro, es la prueba del desastre. Significa que desde 2006 no han hecho absolutamente nada para crear una cultura de prevención”, denuncia.

Según el médico, las principales causas de muerte en Nicaragua por cardiopatías, infartos, diabetes, hipertensión, accidentes cerebrovasculares y enfermedades renales crónicas, podrían reducirse con educación, control médico y campañas de salud pública.

“El problema no es falta de médicos, sino de voluntad política”, dice.

“En Nicaragua hay buenos médicos, enfermeras comprometidas, personal con vocación. El problema no es técnico, es político. No hay voluntad para fortalecer el sistema de salud porque un pueblo sano piensa, exige y protesta”, concluye.

Delgado resume su diagnóstico con sencillez: “Los nicaragüenses se mueren no porque no haya médicos, sino porque el Estado no les enseña a cuidarse ni les da las condiciones para vivir sanos”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí