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Hace ya casi dos años y medio que el nicaragüense José Bismarck Jarquín Martínez, mejor conocido como “Chepito”, desapareció tras acudir a un bar en Sevilla, España, para celebrar un cumpleaños, y desde entonces no se han encontrado rastros de él.
“Hemos andado una gran cantidad de kilómetros, entrevistándonos con personas. Es algo tan raro que desapareciera, en un minuto, y que no se sepa nada”, dice a la Revista DOMINGO el español Mariano Núñez, compañero de vida de Alba Luz Jarquín, hermana del desaparecido.
La desaparición de Chepito se produjo en la noche del 20 de mayo de 2023, cuando Jarquín se encontraba en el bar Mezcla Latina, en el barrio Macarena, en Sevilla, junto a dos personas más, uno de ellos un compañero de trabajo y de vivienda y la otra una amiga nicaragüense, a la cual había conocido solo seis meses atrás.
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En estado de embriaguez, Chepito habría abandonado el local cerca de las 11:30 de la noche y desde entonces sus dos acompañantes no lo vieron más.

“Dice el compañero de trabajo que mi hermano salió a hablar con una mujer, que se llama Aura, y luego volvió a entrar. Después salió otra vez y ya no lo vio más. Orlando (el compañero de trabajo) pensó que se había ido con esta chica o a otro bar”, explicó Alba Luz Jarquín, en declaraciones al Diario de Sevilla.
Por su parte, la amiga nicaragüense, poco después de la desaparición, dijo a la Policía que Chepito estuvo esa misma noche en otro bar, un establecimiento llamado La Morena, donde permaneció hasta la 1:30 de la madrugada. Ahí fue cuando se le perdió el rastro por completo. La última imagen de él la captó una cámara de seguridad del local, en compañía de una persona que la hermana desconocía, pero que ya ha podido averiguar que responde al nombre de Adalberto.
Según dijo al Diario de Sevilla, Alba Luz Jarquín localizó al hombre que estuvo con su hermano la noche de su desaparición, y que aparece en las imágenes del bar incluso echándole un brazo por encima del hombro, y Adalberto le contó que él fue un momento al baño y cuando volvió, Chepito se había marchado.
El teléfono celular de Chepito, entonces de 39 años, estuvo conectado a la red de datos móviles hasta las 00:13 horas del 21 de mayo. Un minuto antes, a las 00:12, envió dos mensajes de WhatsApp a su compañero y amigo Orlando, a quien le envió dos contactos. Uno era el del taxista que solía llevarlo de vuelta a la casa. Desde entonces no se ha sabido absolutamente nada de él.
De Río Blanco
Chepito Jarquín Martínez tenía dos años de haber llegado a España cuando desapareció. Desde el inicio se instaló en Sevilla, en El Viso del Alcor, donde vivía y trabajaba en una finca realizando distintas labores, entre ellas el ordeño del ganado.
En Nicaragua, la familia de Chepito es originaria de Matagalpa, del municipio de Río Blanco, donde el ahora desaparecido dejó tres hijos. Antes de la desaparición, siempre fue responsable con sus tres vástagos, indicó su hermana Alba Luz Jarquín.
En Sevilla, Chepito se perdía, no conocía mucho porque casi no salía de la finca donde trabajaba.
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“Dependía mucho de su compañero (de trabajo y de vivienda). No iba a discotecas ni es fiestero. Frecuentaba esos dos bares (Mezcla Latina y La Morena). Venía de El Viso del Alcor en autobús, se bajaba en Los Arcos y ahí cogía otro autobús que lo dejaba en la Macarena”, explicó en su momento su hermana Alba Luz Jarquín.

Es por ello que el sábado 20 de mayo de 2023, Chepito fue a la fiesta de cumpleaños con su amigo y compañero de trabajo, Orlando, también nicaragüense.
Tras la desaparición de su hermano, Alba Luz Jarquín estuvo un mes y medio viviendo en Sevilla, colocando más de 3,000 carteles con la imagen de Chepito.
En un primer momento, la familia creyó que el teléfono celular de Chepito podía ser clave para descubrir el paradero del nicaragüense, pero la Policía no actuó a tiempo por falta de una orden judicial y el teléfono dejó de estar activo. Fue hallado después en manos de una persona que no tenía nada que ver con el caso, pues lo halló y le cambió el chip.
Intentos judiciales estériles
Alba Luz Jarquín, uno de los dos familiares que Chepito tiene en España, sigue con la búsqueda de su hermano e introdujo en abril pasado, en este año 2025, un recurso de apelación contra una decisión judicial que denegó practicar nuevas diligencias de búsqueda.
Sin embargo, el pasado 10 de septiembre, un tribunal de Sevilla confirmó la decisión de otra judicatura de esa ciudad de realizar nuevas diligencias, alegando que la Policía no ha dejado de buscarlo.
La hermana de Chepito acudió ante los tribunales por la desesperación que le causa que la Policía no ha encontrado pistas sobre su hermano.
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“Hay un grupo policial de desaparecidos que dicen que están detrás de algo que sospechan, una pista, pero va pasando el tiempo y nada”, explicó el compañero de vida de la nicaragüense, el español Mariano Núñez, quien la ha acompañado durante todo el proceso de búsqueda.
De momento, la desaparición de Chepito aún es un misterio, a casi dos años y medio de haber ocurrido.
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