La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo hizo oficial el ascenso de seis comisionados generales, entre ellos Julio Guillermo Orozco, jefe del Sistema Penitenciario Nacional (SPN). Estos ascensos, establecidos en el Acuerdo Presidencial 169-2025, fueron publicados en la edición extraordinaria de La Gaceta de este viernes 17 de octubre, en el contexto del 46 aniversario del Ministerio del Interior (MINT).
Orozco figura entre los funcionarios más polémicos que la dictadura ha ascendido, debido a su documentada violación de derechos humanos, especialmente desde el inicio de la crisis sociopolítica en abril de 2018.
Un excarcelado político que conversó con LA PRENSA bajo condición de anonimato por temor a represalias, aseveró que pocas veces lo vio en “La Modelo”. La única vez fue en enero de 2019, cuando llegó acompañado de la delegación de la Cruz Roja Internacional.
Previo a la llegada de la delegación, varios funcionarios advirtieron a los reos que se comportaran, porque de lo contrario habría consecuencias. Sin embargo, según el excarcelado, fue inevitable que la Cruz Roja Internacional observara los tratos degradantes a los reos políticos.

Casi una década al frente del SPN
Julio Guillermo Orozco se desempeña como director general del Sistema Penitenciario Nacional (SPN) de Nicaragua, posición en la que ha permanecido por más de una década. Según registros públicos, se desempeña en el cargo desde 2014. Para el año 2011 ya figuraba como subdirector general del Sistema Penitenciario, trabajando bajo la entonces ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales.
Antes de su ascenso a comisionado general, la dictadura lo premió en diciembre de 2023 con el grado policial de comisionado mayor.
En 2014 participó en la construcción de “La 300”, la Dirección de Máxima Seguridad del SPN, donde el régimen mantiene recluidos a varios presos políticos.
Lea además: Policía presiona a periodistas en Nicaragua para que entreguen información sobre sus colegas, según informe

Señalado de cometer graves crímenes
El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN) de Naciones Unidas menciona que, bajo su mando como director general del SPN —una dependencia del MINT—, tiene responsabilidades directas por torturas, tratos crueles y discriminatorios contra presos políticos.
El GHREN expuso que Orozco dirige la estructura penitenciaria junto al subdirector general Venancio Miguel Alaniz Ulloa. Ambos ejecutaban órdenes del viceministro del Interior, Luis Roberto Cañas Novoa, para implementar torturas contra presos políticos. Forma parte de los 54 funcionarios del régimen involucrados en graves crímenes desde el inicio de la crisis de 2018.
Uno de los episodios más graves durante su administración fue la muerte del prisionero político Eddy Montes Praslin, ciudadano nicaragüense-estadounidense que recibió un disparo fatal por parte de custodios en la cárcel “La Modelo” el 16 de mayo de 2019.
A Orozco se le señala de ordenar aislamiento prolongado, restricciones arbitrarias de visitas familiares y legales, negación de atención médica y uso desproporcionado de la fuerza en operativos dentro de los penales.
Ascenso es premio a la represión
Según el Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX), el ascenso de Julio Orozco ratifica que el SPN es un lugar donde se impone el terror de la dictadura.
A criterio del GREX, el régimen de Ortega y Murillo lo premia con el ascenso por su lealtad, pese a su responsabilidad en abusos, malos tratos y torturas extensivas contra familiares de presos políticos.
“Como grupo, consideramos que este ascenso es un premio a su servilismo, fidelidad enfermiza, criminalidad y deshumanización”, señaló el GREX.