Las lluvias lo volvieron a hacer

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En la última semana de septiembre los torrenciales aguaceros que cayeron sobre Managua volvieron a colapsar los cauces, las calles y avenidas aledañas al Mercado Oriental y barrios adyacentes, así como a los barrios que colindan con la Carretera Norte.

Las imágenes en las redes sociales de autos atascados y ciertos cauces totalmente rebasados nos volvieron a recordar que la madre naturaleza es implacable cuando no se toman las precauciones debidas. Pero de ninguna manera se debe culpar por ello a la Alcaldía de Managua y las otras dependencias municipales que tienen que ver con el tema. La culpa, según un ingeniero con quien consulté antes de escribir este artículo, me dijo con una sonrisa en los labios, la culpa es de quienes se les ocurrió poner la ciudad en las faldas de las sierras que circundan la capital.

Según él no hay nada que se pueda hacer para evitar que los miles de millones de galones de agua que bajan de las sierras no terminen desbordando los cauces e inundando las calles. También reconoció que es loable el esfuerzo de la Alcaldía tratando de minimizar las consecuencias de los aluviones, han intentado de todo me dijo desde embalses para evitar que todas las aguas bajen, han enchapado los cauces los limpian antes de cada invierno. En fin, han hecho de todo y según el (mi amigo ingeniero) deberíamos acostumbrarnos a convivir con dicha situación a como lo hacen los suizos con las avalanchas de nieve que periódicamente se desprenden y cubren carreteras y afectan uno que otro pueblo.

Pero no todo es negativo en nuestra capital. Recientemente, conversando con mi amigo el empresario Arnoldo Castillo, él me preguntaba qué tan cierto era que Managua tenía ahora unas calles y pasos a desnivel de primer mundo. Le respondí que era totalmente cierto, que la carretera norte quedo completamente transformada con un paso a desnivel que la descongestionó por completo, que varias calles y avenidas en los barrios orientales se están ampliando, así como se están ampliando ciertos cauces, aunque sabemos que no se eliminarán por completo las inundaciones por lo que expliqué anteriormente. La ampliación de la pista que va del Siete Sur a la Rotonda del Periodista es majestuosa con sus múltiples carriles y su iluminación y tengo entendido que ya se están dando los primeros pasos para un nuevo paso a desnivel en el área del Siete Sur. Por lo que cuando vengas la próxima vez te vas a asombrar, le aseguré.

A decir verdad, no sólo Managua está cambiando. Con justo orgullo podemos decir que tenemos las mejores carreteras de Centroamérica, en un cien por ciento construidas de concreto hidráulico, ahora podemos ir a Bluefields en una pista impecable, la construcción de la carretera costanera ya está  construida en gran parte y por lo menos en el departamento de Rivas puedo decir que es un espectáculo transitarla por sus paisajes. No me cabe la menor duda que en la próxima semana santa los nicaragüenses vamos a visitar los múltiples balnearios que nos ofrece Rivas desde Tola hasta el Astillero.

Bueno, aunque algunos pensarán que este artículo es un comercial, la verdad es que les aseguro que no es así, todo lo que he afirmado es la pura verdad y los que vivimos en Nicaragua lo podemos apreciar todos los días.

El autor es analista político.

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