¿Qué es el wokismo…?

La palabra woke es relativamente nueva en su uso contemporáneo, aunque su origen se remonta a tiempos anteriores, concretamente a la década de 1930. Adquirió mayor notoriedad en 1962, gracias a un artículo publicado en el New York Times por William Melvin Kelley, titulado If You’re Woke, You Dig It. Décadas más tarde, en 2014, el término fue adoptado por el movimiento Black Lives Matter, confirmando así su raíz inicialmente vinculada a causas de índole racial.

En su actual reinserción en el discurso público, el término woke ha asumido una connotación distinta. Hoy se utiliza para describir a quienes promueven y defienden las nuevas ideologías impulsadas desde la izquierda posmoderna. No es coincidencia que tanto el progresismo como el wokismo compartan principios y objetivos comunes: ideales utópicos e irreales, defensa a ultranza de posturas que, para muchos, resultan irrisorias, anticientíficas, contrarias a la naturaleza e incluso disparatadas.

Entre estas posturas se destacan la promoción del aborto, la proliferación de “géneros” más allá del dimorfismo sexual biológico, el especismo como forma de discriminación, y la identificación de nuevas “fobias” como la gordofobia. Resulta preocupante cómo estas ideologías han logrado permear instituciones académicas de prestigio, incluso universidades como Harvard, que actualmente enfrentan serios cuestionamientos ideológicos y un debilitamiento financiero, en parte debido a decisiones políticas como las adoptadas por la administración del presidente Donald Trump.

¿Cuál es, entonces, la esencia de esta ideología? Si analizamos con mayor detenimiento, observamos que su núcleo central gira en torno a la expansión o creación de derechos a la medida del individuo, como si cada quien contara con un sastre político personal. En este esquema, conceptos fundamentales como la ciencia, la religión, los valores tradicionales y la moral son vistos por los portadores de estas banderas ideológicas como obstáculos o meros constructos sociales que impiden su autodefinición y libertad absoluta.

Pero, ¿de qué libertad se habla realmente en el contexto de la ideología woke? Se trata, en el fondo, de una libertad desvinculada de la moral y desprovista de valores, donde las sanas costumbres carecen por completo de relevancia. No es la libertad profunda y responsable que planteó Friedrich Hayek Premio Nobel de Economía y filósofo político en su obra de 1960 Los fundamentos de la libertad.

¿Puede hablarse verdaderamente de libertad cuando los “derechos” son producto de construcciones ideológicas impuestas por agendas globalistas? Todo parece indicar que se trata de un experimento de ingeniería social promovido desde organismos internacionales como la ONU, cuya finalidad última es ejercer un control creciente sobre la población mundial mediante la manipulación cultural y política.

Pero contrario a este control que se quiere imponer a través de agendas creada a diseños, de los intereses de una élite política, que por sus imposiciones dejan al desnudo su gusto por la no práctica de la democracia, pues nadie los escogió y nadie sabe de ellos, pero sí, de sus malévolos planes, por ejercer dominio sobre el libre pensamiento de las personas.

Sin embargo, no todo parece, perdido. Se ha levantado una nueva oleada de personas que no se quieren dejar dominar, y frente a eso, las ideas de la libertad parecen estar, tomando cada vez mayor dominio de la escena política, al parecer el estandarte de estas ideas, viene dando sus frutos particularmente en la nueva juventud, que se ha visto seriamente influenciadas, por pensamientos liberales y ahora también libertarios. Es decir que, si bien es cierto la palabra Woke, proviene del inglés en su traducción “despierta”, irónicamente esta misma ideología, a su vez ha despertado a su propio Némesis, pero en un sentido paradójico, que está haciendo un fuerte contrapeso, en las mentes más jóvenes, que han optado por irse educando cada vez, extra aulas de clases.

Así que no todo está perdido y ahora cuando más, señales tenemos como, empresarios icónicos por mencionar uno, Elon Musk, así como, grandes pensadores como el célebre psicoanalista Jordán Peterson, se han unido a la lucha contra este mal, que está diseñado, para parasitar las mentes, parafraseando a un gran intelectual, el chileno, Axel Keiser y su nueva obra Parásitos mentales.

En definitiva, la lucha, contra esta nueva especie de parásito mental está dando sus primeros frutos, y los seguirá dando, mientras de este lado existamos personas que estemos dispuestas a dar la batalla, a guerrear por una sociedad, con plena libertad y libre de dominio doctrinales inmorales y anticientíficos.

El autor es licenciado en Comercio Internacional, magister en Administración de Empresas y profesor universitario.

Opinión género ideologías naturaleza humana archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 9 meses

    Black Lives Matter (BLM) es una organización corrupta cuyos dirigentes se han robado las donaciones a su organización para comprar sus lujosas casas en el Sur de California. Es una organización semiterrorista que ha causado destrozos en las ciudades estadounidenses. George Soros es uno de los que alimenta financieramente a las alimañas de Black Lives Matter.

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