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Las películas de Disney pueden ser usadas para enseñar a los niños y niñas lecciones maravillosas. Dumbo es el mejor ejemplo de que una discapacidad no limita y al contrario puede ser el empujón para volar. Pero de las lecciones complejas que analicé de estas historias me encantaron la del exiliado de Disney, Stitch.
Recientemente muchos me han dicho “no puedo regresar a Nicaragua, pero no soy un exiliado”. Veamos, la Real Academia Española (RAE), define exiliado o exiliada como: “Expatriado, generalmente por motivos políticos. Usado también como sustantivo” y el exilio como: “Expulsar a alguien de su territorio”.
Entonces veamos por ejemplo en la película Lilo y Stitch, el experimento 626, fue sacado del planeta donde fue creado y condenado al exilio en el planeta Tierra, donde le dieron un nombre y encontró una familia.
Para buscarlo envían a su creador, Jumba y para vigilar a este le acompaña el teniente Pleakley, al finalizar la película la Gran Concejal dice “no deje a esos dos entrar a mi nave” y aunque ambos ya se sienten contentos en la Tierra tampoco pueden regresar a su planeta de origen.
Stitch fue sacado por la posibilidad de destruir el orden del planeta, pero los otros dos simplemente una autoridad consideró no debían regresar.
Una periodista hizo a Sheynnis Palacios la pregunta del millón, ¿es exiliada? A lo que con mucha seguridad la entonces Miss Universo respondió que no. Sin embargo, en una entrevista reciente ella, ya descoronada (con lo doloroso que suena el término) dice que sueña con volver a Nicaragua.
Es importante aclarar que el no permitir a alguien regresar también es una acción de quitarle ese derecho a estar en el territorio que lo vio nacer.
Una amiga me dice que a ella le gusta más el término de movilidad forzada o desplazamiento forzado, que se refiere “al movimiento involuntario de personas que abandonan sus hogares o lugares de residencia debido a factores como conflictos, violencia, persecución, violaciones de derechos humanos, desastres naturales o degradación ambiental”.
Otra película que aborda lo del desplazamiento forzado es Encanto, si analizan las razones por las que los Madrigal salieron de su pueblo a buscar un refugio que con magia encontraron en medio de las montañas.
Cualquiera que sea el término es importante mostrar a los niños y niñas que ser sacado de tu país, de tu planeta, así como el que no te permitan volver es la violación a un derecho humano fundamental.
Stitch, Jumba y Pleakley se sienten bien en su nuevo planeta, lograron acomodarse y estar contentos, pero también la Gran Concejal dejó claro que el experimento 626 fue condenado al exilio, condena que debe pasar en la Tierra.
No digo que el exilio en Disney se muestre con la tristeza de dejar un hogar, una familia, una casa. Stitch fue creado y su familiar más cercano era Jumba, su inventor que se quedó en el mismo planeta, muchas familias se van juntas al exilio. Pero es importante que aprendan por qué se dan estas cosas.
“Una amenaza” al orden puede causar que te saquen de un país donde las autoridades deciden cosas así de extremas sin importarles los derechos humanos. Salir para una misión y no poder regresar porque una extraterrestre autoritaria así lo decide también está mal.
Disney no sé si conoce bien las interioridades del exilio, pero mucho de eso puede ser enseñado con una película infantil. Así que cuando sienten a sus hijos a ver televisión o los lleven al cine, que no sea solo dos horas para pasar el tiempo, que sea una forma de educar, de aprender lo que está bien y mal y que no veamos el exilio como “normalidad”.
La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación.