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Desde que en 1976 Dennis Martínez estableció el vínculo entre Nicaragua y las Grandes Ligas, casi siempre ha habido al menos un pinolero en el mejor beisbol del mundo. También ha habido etapas, algunas breves, en las que no se ha tenido a ninguno, como ahora.
Este domingo, los Mellizos de Minnesota extrajeron de su roster a Erasmo Ramírez y lo pusieron a disposición de los demás equipos, es decir, lo designaron para asignación. Y Milwaukee bajó a AAA a Carlos Rodríguez, un prospecto todavía necesitado de pulimento.
De tal forma que Nicaragua se ha quedado sin jugadores en las Grandes Ligas porque justo en la semana pasada, se conoció que Jonathan Loáisiga tiene una lesión en el músculo flexor del brazo derecho y se ha perdido el resto de la temporada con los Yanquis.
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¿Y qué hay detrás en las Ligas Menores? Freddy Zamora e Ismael Munguía, quienes están en Triple A, son los que están más cerca de las Grandes Ligas. Sin embargo, eso no significa que necesariamente sean los próximos big leaguers nicaagüenses. O a lo mejor sí.
En una época estábamos atentos a Juan Muñoz y Vicente Padilla apareció como cohete y se convirtió en big leaguer. Julio Raudez parecía el próximo en alcanzar la cima y el que llegó fue Devern Hansack. Ofilio Castro parecía una apuesta segura y Everth Cabrera saltó desde Clase A a las Mayores y así hay muchos ejemplos de movimientos inesperados.
Zamora no parece estar muy bien cotizado en Milwaukee después de perder el impulso por una serie de lesiones e inconsistencias. Ahora mismo está lesionado Joey Ortiz, el shortstop titular y el nica no ha sido considerado como una variante. Al menos no hasta ahora.
Munguía está más complicado porque está lesionado y sus cifras son bastantes discretas. Además los Yanquis tienen varias opciones antes de considerar al combativo jardinero chinandegano que nunca se cansa de luchar. La posibilidad de una promoción es difícil.
Así que los candidatos a mediano plazo son Fernando Pérez, un espigado lanzador derecho que ha sido promovido a AA por Toronto y quien está tratando de estabilizarse en esa categoría. En dos salidas tiene 0-2 y 4.50 debido a siete carreras (cuatro limpias) en ocho innings con 11 hits, cinco bases y tres ponches. Está bien valorado, pero aún hay que esperar.

El otro es Oscar Rayo, zurdo utilizado como relevista en Kansas City, quien tras haber registrado un arranque de pesadilla, tiene 2-4 y 2.71 en 73 innings lanzados con 55 ponches. Rayo andaba tan mal que al 15 de junio tenía 0-1 y 5.29. Desde entonces ha ido mejorando en forma drástica. Pérez también inició mal, pero cerró con 6-4 y 3.05 en Clase A avanzada.
Hay varios muchachos talentosos, pero están en la etapa inicial de sus carreras como Melvin Hernández, quien tiene las mejores cifras entre los prospectos nicas en EE.UU con 9-5 y 2.13 en 110 innings, Bryan Rivera, quien lanza a 97 millas, pero aún trabaja en su control o Kendal Meza, quien alcanza las 100 millas, pero sin comando en sus disparos.
O a lo mejor habrá que esperar hasta que se desarrolle Kenly Hunter, un talentoso prospecto de la Costa Caribe que se abre paso con fuerza en las Ligas Menores de los Cardenales en República Dominicana. El costeño batea .314 (140-44) con 25 robos en 27 intentos, anota 41 carreras y empuja 15 en 37 juegos, mientras busca su primer jonrón.
Ahí mismo en su segunda campaña en Dominicana el jinotegano Eddson Martínez batea .304 (102-31) con cinco robos, pero como en el caso de Hunter, apenas está comenzando. La verdad es que nunca se sabe quién será el próximo big leaguer, sin embargo, Fernando Pérez y Oscar Rayo parecen buenas opciones, aunque siempre hay que darle tiempo al tiempo.