España arde por los cuatro costados

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

El presente año España está registrando una ola de incendios que se han producido por muchas Comunidades Autónomas de la geografía española, siendo las más perjudicadas Galicia, Castilla y León, Extremadura, sin mencionar otras zonas en las que también se han producido otros de menor magnitud en áreas quemadas.

Este verano tórrido en temperatura, en las que también está marcando cifras escalofriantes que superan los 40 grados Celsius, que han producido muchos fallecimientos por los llamados golpes de calor que afecta sobre todo a personas mayores y a los niños. Los golpes de calor producen en muchos casos ataques al corazón y daños cerebrales en muchos casos irreparables.

Este exordio que he hecho en los dos párrafos anteriores está íntimamente ligado con los incendios donde la combustión que producen derivan en los daños personales a los que me he referido, ya que las temperaturas suben la corporal y allí se produce el colapso.

Voy a referirme en primer lugar a la cantidad de áreas quemadas, que según datos del satélite Copernicus, en tiempo real del Sistema de Información Europeo de Incendios Forestales (EFFIS) ascienden hasta el momento en 384,000 hectáreas repartidas por las distintas regiones.

Los primeros incendios se produjeron a mediados de julio con el devastador incendio de Torrefeta i Florejacs, en la provincia de Lérida, que arrasó 5,500 hectáreas de terreno agrícola y cobró la vida de 2 agricultores, seguidamente unos días después se produjo otro incendio en Pauls, donde causó la muerte de 1 técnico forestal. Hasta la fecha se contabilizado cuatro personas víctimas de esta tremenda debacle. Hasta ese momento no había empezado el terror rojo con los grandes incendios que han calcinado la geografía española. Voy a referirme a los que más daño han causado en áreas quemadas.

El más grande de todos ha sido hasta ahora en el de Larouco en la parroquia de Seadur que alcanza las 30,000 hectáreas, y ya es el más grande de la historia de Galicia desde que se llevan registros, ha calcinado grandes áreas boscosas de gran valor forestal siendo los más quemados pinares de muchos años incluso ha tenido que producir desalojos en poblaciones situadas en esos parajes.

Tengamos en cuenta que una hectárea equivale a 10,000 metros cuadrados, por lo que si multiplicamos 10,000 metros cuadrados por 30,000, tendremos un resultado nos da un resultado de 300 kilómetros cuadrados. Es decir, son muchos los kilómetros cuadrados quemados, que llegan a superar incluso el tamaño de Mallorca en las Islas Baleares.

Después tenemos que también en Galicia, el más devastador en lo  que va del siglo y así tenemos también el de A Rua, en Orense, con más de 44,000 hectáreas calcinadas, seguido por el de Uña de Quintana en la provincia de Zamora en la Comunidad de Castilla León, que arrasó 40,800 hectáreas; a los anteriores se suman otros grandes fuegos este año como el de Benuza, en la provincia de León con 32,600 hectáreas, el de Manzaneda en Orense, provincia de Galicia, con 28,400 y el de Oimbra en la misma provincia que superó las 27,700.

También destacan en esta lista macabra los de Burón en León con casi 24,000 hectáreas y los de Veiga, A Ourense, Jarilla Cáceres y Puertas en Salamanca todos por encima de 11,000 hectáreas. Los primeros grandes fuegos se registraron en febrero y mayo. El primero en Selaya (Cantabria) dejó en torno a 1,400 hectáreas quemadas y el segundo, el municipio de Banahadux, calcinó más de 1,300. En junio también el mes de más calor registrado en España este año, se registraron otros 3 grandes fuegos en la localidad sevillana de Burguillos con más de 1,300 hectáreas quemadas y en las extremeñas.

Todos estos incendios para extinguirlos necesitan de personal especializado y medios materiales en gran abundancia. Cada provincia tiene agentes forestales que son los encargados de la vigilancia de los bosques, pero dada la magnitud de los habidos en este año, se han sumado en las labores de extinción personas habitantes de la zona y contando con también como los pertenecientes a los Cuerpos de Bomberos provinciales que tan buen papel desempeñan, y además la unidad especializada del ejército llamada Unidad Militar de Emergencias (UME) cuya misión es preservar la seguridad y bienestar de los ciudadanos en situaciones de graves escenarios de varios tipos como incendios, torrentes como la Dana de Valencia y explosiones de volcanes como el habido en Canarias. La UME se compone de 3,500 soldados aproximadamente, de ellos un 8 por ciento son mujeres. Se distribuyen entre el cuartel general, cinco batallones de intervención u batallón de trasmisiones y un regimiento.

Los medios aéreos como hidroaviones y helicópteros que pertenecen a unidades especiales del ejército del aire, desempeñan un papel fundamental en la lucha contra los incendios, puesto que operan recogiendo agua en sus estructuras y dejándola caer en las zonas donde se están combatiendo los incendios. En caso donde el fuego ha sido tan grande y hay zonas que todavía no se han extinguido, ha sido incluso necesaria pedir ayuda a la Unión Europea.

Para la logística en la zona de los incendios se instala un puesto de emergencias dependientes de Protección Civil, de cada Comunidad, sus provincias y sus municipios, ya que las competencias para combatir los desastres como este de los incendios depende de las respectivas comunidades autónomas, pero sin que ello signifique que el Gobierno del Estado no tenga intervención en estos temas, pero interviene cuando la comunidad correspondiente los solicita y el Gobierno está obligado a prestar la ayuda que se solicita.

En resumen habrá que esperar muchos años, para repoblar las zonas calcinadas por el fuego y disponer de medios preventivos para evitarlos en la medida de las posibilidades de cada CC.AA. España necesita urgentemente de una política de Estado que cubra este tipo de emergencias que causan tanto estrago al medio ambiente y la economía del Reino.

El autor es abogado nicaragüense residente en España.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí