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El nombre de Néstor Moncada Lau, el temido asesor presidencial en asuntos de seguridad y secretario privado de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, volvió a resonar en la palestra pública luego de que se informara su supuesto encarcelamiento e interrogatorios en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), mejor conocida como el Chipote, desde el pasado sábado 16 de agosto.
Pero más allá de los rumores sobre su captura, para muchos, Moncada Lau, conocido como «Chema», es un personaje tenebroso, casi fantasmagórico y entre disidentes del sandinismo prefieren omitir su nombre, mientras que algunos refieren que no estaban dentro del círculo social de Néstor Moncada Lau. De hecho, su nombre retomó relevancia luego de que Estados Unidos lo sancionó en noviembre de 2018, señalándolo como encubridor de los abusos sexuales de Ortega, por actos de corrupción y por participar en la represión estatal.
Al temible asesor se le atribuyen escandalosos actos de corrupción, abuso sexual, crímenes de lesa humanidad durante el estallido social de abril de 2018, robos a la pareja presidencial, terrorismo e incluso proxenetismo. Y en uno de los más recientes informes del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas (GHREN) se le atribuye la coordinación de redes de espionaje y de girar instrucciones al Ministerio Público y al poder judicial para castigar a opositores.
«Es un tipo muy malo. Es muy cruel y duro», dijo una de las fuentes que accedió a hablar sobre él bajo condición de anonimato.

Sus inicios en la militancia sandinista
Néstor Moncada Lau nació en Managua, Nicaragua, el 2 de marzo de 1954. Según un reportaje de Connectas, vecinos del barrio Altagracia en Managua lo recuerdan muy poco. Es conocido por el apodo de Chema.
Su padre, Óscar Moncada Aráuz, era un oficial administrativo de la Guardia Nacional de la familia Somoza.
Su nombre emergió durante la primera dictadura sandinista, al estar presuntamente involucrado en el asesinato del vicepresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), Jorge Salazar, en el municipio de El Crucero.
Según un telegrama confidencial del entonces embajador de Estados Unidos en Managua, Lawrence Pezullo, difundido en una investigación de la plataforma periodística Connectas, el diplomático lo relacionó con el crimen llamándolo infiltrado y situándolo como «el número tres» de la temida Seguridad del Estado del Ministerio del Interior.
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Según Connectas, posteriormente se formó en Cuba, donde recibió entrenamiento de inteligencia y contrainteligencia. Al regresar al país, ingresó a la entonces Policía Sandinista y asumió la segunda jefatura de la Dirección de Investigaciones Económicas con el rango de subcomandante, hasta que en 1992 la jefatura policial lo retiró.

Terrorismo
Luego de su retiro en la Policía, se acercó más al dictador Ortega en la Secretaría del FSLN. Tres años después de su retiro de la Policía se le vio involucrado en una docena de atentados con explosivos en iglesias católicas.
Según reportes de LA PRENSA, un día antes de la toma de posesión del presidente Arnoldo Alemán en 1997, la Policía capturó a Moncada Lau en el costado sur del antiguo Estadio Nacional de Beisbol con dos tacos de TNT ocultos debajo de un asiento del vehículo en el que viajaba. Por esta razón, un tribunal lo condenó a 18 meses de prisión.
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Connectas también expuso en su investigación la vinculación de Moncada Lau en el asesinato del periodista Carlos Guadamuz, un feroz crítico del dictador Ortega pero que, en el pasado, fue uno de los grandes amigos del dictador y excompañero de prisión durante la dictadura somocista.

Néstor Moncada Lau, encubridor
La investigación expuso que Moncada Lau encubrió abusos sexuales del dictador Ortega. Uno de estos trascendió en 2015, cuya víctima fue Elvia Junieth Flores, quien tenía 15 años cuando Ortega la abusó y como resultado nació una niña. Para evitar el escándalo, Moncada Lau reconoció legalmente a la menor.
Por denunciar el crimen, Santos Sebastián Flores, hermano de Elvia, fue encarcelado y murió en prisión en noviembre de 2021.
Involucrado en robos de tierras
En 2013 el nombre de Moncada Lau era sinónimo de más poder. Reportes de LA PRENSA informaron que el 12 de marzo de ese año, el italiano Matteo Cardella Costa fue detenido en el sector del 7 Sur, en Managua, y fue puesto en Peñas Blancas sin que le explicaran el motivo por el cual lo deportaron a Costa Rica.
Un día antes de su detención, Cardella aseguró a LA PRENSA que Néstor Moncada Lau obstaculizó el reclamo de la herencia de su padre.
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La incógnita relación con Arlen Aracely
Según corrieron rumores en redes sociales, la supuesta detención de Néstor Moncada tuvo que ver, en parte, con un presunto acercamiento con Arlen Aracely Mairena Maradiaga, una exreina de belleza quien supuestamente fue cercana al dictador Ortega bajo la tutela de Moncada Lau.
Sin embargo, el 13 de agosto de 2025 Rosario Murillo ordenó confiscar la empresa de Arlen Aracely, Agremicsa, dedicada al procesamiento de materiales de construcción en Quezalguaque.
Aunque no existe evidencia concreta de la relación de Moncada Lau con Mairena, el hermano Álvaro Moncada la señala de ser su pareja.

Néstor Moncada Lau organizó paramilitares
A raíz de las protestas antigubernamentales de 2018, la dictadura delegó en Moncada Lau la transmisión de instrucciones para la represión del régimen. El 20 de abril de ese mismo año, dos días después del estallido de las protestas, Néstor Moncada Lau, en su calidad de asesor presidencial en seguridad e inteligencia, y el mayor general Bayardo Rodríguez, jefe del Estado Mayor del Ejército de Nicaragua, presidieron una reunión en el Auditorio Carlos Agüero Echeverría del Estado Mayor en Managua.
Según el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas (ONU), GHREN, en la reunión participaron oficiales del Comando de Operaciones Especiales, de las Direcciones de Doctrina y Enseñanza, de Inteligencia y Contrainteligencia Militar, de Personal y Cuadros y de algunos comandos militares regionales, todos activos y en funciones. Se giraron instrucciones de los dictadores y se desplegó personal militar vistiendo uniformes policiales o civiles para reprimir las protestas. Un día después de la reunión, el Ejército se mostró a favor de una solución a la crisis.
Moncada Lau, junto con el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, procesaban la información recopilada por la red de inteligencia de la dictadura y luego transmitían órdenes a Francisco Díaz, jefe de la Policía, y a Adolfo Marenco, subdirector general de Investigación e Inteligencia Policial.
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También menciona que Moncada Lau giró instrucciones a la fiscal general, Ana Julia Guido, de cara a los procesos judiciales contra opositores. En el caso de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Moncada Lau giraba instrucciones a través del magistrado Marvin Aguilar, vicepresidente de esta institución.

Néstor Moncada Lau y las redes de inteligencia paralelas
Desde que el dictador Daniel Ortega regresó al poder en 2007, puso en marcha estructuras de inteligencia dirigidas por Moncada Lau. Estas labores de vigilancia incluían intervenciones telefónicas, monitoreo de comunicaciones y publicaciones en redes sociales de opositores.
A esas estructuras paralelas, desde 2018, se integraron empleados públicos, secretarios políticos y exmiembros de los cuerpos de inteligencia. A partir de ese mismo año, Adolfo Marenco y Luis Cañas, viceministro de Gobernación, también se integraron para dirigirlas.
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El terremoto en la CSJ
El 28 de octubre de 2023, cuando el régimen ejecutaba la purga en la Corte Suprema de Justicia, Álvaro Moncada negó que su hermano Néstor estuviera detrás de esos movimientos y descalificó al periodista Carlos Fernando Chamorro por afirmarlo.
Según Álvaro, Néstor Moncada llevaba meses «de haber sido defenestrado por la Presidencia de la República por oscuros manejos de las arcas del Estado» y lo tildó de «extorsionador de sectores públicos y privados».