Alaska resultó ser buche y pluma nomás

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

En Nicaragua cuando alguien compra una gallina para sopa y después de pelarla lo que queda es unos muslos flacos, cuerpo huesudo y pescuezo, decimos “esta gallina era buche y plumas nomás”. Algo parecido resultó de la reunión que sostuvieron el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo, el presidente ruso Vladímir Putin, en Alaska, el pasado 15 de agosto. Las expectativas sobre la misma a nivel mundial eran tremebundas pues era la primera vez en mucho tiempo que un presidente ruso visitaba territorio norteamericano en varios años.

Dicho esto, pasemos a analizar los resultados de dicha reunión. Comencemos con el presidente ruso. La mayoría de la prensa escrita y televisada afirma que Vladímir Putin ya había ganado incluso antes de iniciar la reunión en Alaska. Pues había logrado desprenderse del mote de paria internacional, ya que sobre él pende una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por genocidio y violación a los derechos humanos en su invasión a Ucrania. El que un país que hasta hace poco se jactaba de ser la democracia por excelencia lo haya recibido en calidad de huésped en su territorio para tratar temas “mundiales” es ganancia para Putin.

La otra gran ganancia de Vladímir Putin es que la reunión pactada en Alaska mandó al carajo la amenaza de sanciones que supuestamente se darían el pasado 10 de agosto si el presidente ruso no pactaba un alto al fuego e iniciaba pláticas con Ucrania, que llevaran a un cese de hostilidades a una paz definitiva.

Así las cosas, el mundo vio al avión presidencial ruso aterrizar en territorio norteamericano, ser recibido con alfombra roja, saludado efusivamente por su anfitrión y desplazarse hasta el lugar de la reunión en la limosina presidencial del presidente Donald Trump. Me llama la atención que a dicha reunión Putin se hiciera acompañar de su ministro de economía, lo mismo hizo el presidente Trump, por lo que debemos suponer que se trataron temas económicos futuros entre ambos países.

Pero siguiendo con las especulaciones, se canceló un desayuno que se realizaría al siguiente día (16) en la miniconferencia que dieron ambos mandatarios, Donald Trump dijo que “no hay acuerdo hasta que haya acuerdo”, por lo que debemos entender que fue una plática en donde se dijeron cosas y se plantearon otras, pero sin concluir en ninguna. Putin, como siempre más cauteloso, no mostró sus cartas, aunque repitió la cantaleta de Trump de que si este hubiese ganado las elecciones anteriores Rusia no habría invadido Ucrania, algo que ni Trump ni Putin se lo creen.

En este punto permítanme recordarles que, al principio de las especulaciones sobre dicha reunión, se hablaba de la posibilidad que el presidente Trump pactara una cesión de territorio ucraniano a Rusia en aras de conseguir la ansiada paz. Al respecto considero que influyó la presión de varios líderes mundiales europeos como Inglaterra, Francia, Alemania y España, y el mismísimo presidente Zelenski, quienes insistieron en todo momento que nada de lo que se pactara sin la presencia de una representación ucraniana y de líderes europeos tendría validez alguna. Esto obligó al presidente Donald Trump a pronunciarse y asegurar que él no intentaría negociar la entrega a Rusia de ningún territorio ucraniano. Yo no sé cómo lo ven ustedes, pero para mí fue un logro de la Unión Europea y de Zelenski.

Para ir aterrizando debo decirles que a mi juicio el presidente Donald Trump salió chopeado de esa reunión y si él (Trump) pensaba que una reunión exitosa aplacaría la revolución que le están plantando la gran mayoría del pueblo norteamericano que no aceptan la forma en que está  manejando su gobierno en lo económico, en su persecución a los migrantes y, por qué no decirlo,  en la forma en que ha perdido hegemonía mundial con su cuento de América primero.

Mientras escribía este artículo, los medios internacionales de prensa difundían la noticia de una invitación del presidente Trump al presidente Zelenski que se dará este lunes 18 en la Casa Blanca. De qué van a hablar o qué le va a plantear Putin a Zelenski, no voy a especular sobre ello, pero sí les puedo adelantar que si Trump no logra un cese al fuego entre rusos y ucranianos, se le esfuma su ansiado Premio Nobel de la Paz, que según un amigo jamás se lo van a otorgar los europeos.

Por el bien de la humanidad, por el bien delpueblo ucraniano, de la Unión Europea y de la paz mundial, espero que pronto se encuentre una solución al conflicto ruso con Ucrania. Y ojalá pronto el presidente Donald Trump comprenda que su política doméstica no va para ningún lado y dé un alivio a la persecución inmisericorde contra los hispanos en los Estados Unidos.

El autor es analista político.

COMENTARIOS

  1. Hace 11 meses

    Que ignorante es este «escritorzuelo». Es un Sandinista solapado. Trump hace una semana declaró a los periodistas que esta primera reunion era para tantear las aguas. Vendran otras reuniones en la que participaran todas las partes en conflicto. El presidente de Finlandia declaro a los periodistas hoy de que «lo que Trump ha realizado en dos semanas, Biden no lo hizo en cuatro años.» Putin ni siquiera le contestaba las llamadas telefónicas a Biden. La paz segun los lideres europeos reunidos con Trump en la Casa Blanca hoy declararon que la paz entre Ucrania y Rusia esta mas cerca que nunca gracias a Donald Trump.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí