Los muros de la esquina este de la Catedral llegaban hasta el teatro Salazar, sobre la famosa calle Candelaria. Fue un referente de las salas de cine de la vieja Managua: contaba con aire acondicionado, palco bajo, palco alto y área de preferencia. En su momento fue considerado el mejor de Centroamérica. LA PRENSA / Redes sociales
De matinés y chicherías: la época dorada del cine en Nicaragua
En el siglo pasado, Managua contó con innumerables salas de cine, desde las más humildes en barrios populares hasta las más elegantes en las principales avenidas de la ciudad.
La época dorada de las salas de cine en el país inició en la década de 1940, cuando se proyectaban películas de Hollywood, aunque las favoritas del público eran las producciones mexicanas con los grandes ídolos de la época: Pedro Infante, Jorge Negrete, Libertad Lamarque, Mario Moreno “Cantinflas”, Agustín Lara, Sara García y Emilio “el Indio” Fernández. Muchos de ellos, además de actores, eran cantantes consagrados a quienes el público escuchaba en la radio. Ver a sus ídolos musicales en la pantalla grande era el gran acontecimiento de aquellos años.
Entre las salas más antiguas destacan el Tropical y el Margot. Este último sufrió un trágico incendio el 30 de septiembre de 1947 durante una función nocturna, en el que murieron seis personas calcinadas. Posteriormente fue reconstruido en el mismo sitio como Teatro Margot, que hoy es apenas un cascarón de lo que fue la vieja Managua antes del terremoto de 1972.
Otras salas de cine famosas de esa época fueron el América y el Victoria, ubicados en el barrio San Antonio; el Alameda, en la Calle Colón; el González, sobre la Avenida Roosevelt; el cine Ruiz, detrás de la Cervecería Victoria en la Carretera Norte —que por entonces estaba fuera de la periferia de la capital—, y el cine Colón, cerca de la iglesia Santo Domingo. También funcionaban el Palace, el Trébol, el Triunfo y el teatro Salazar, este último inaugurado en 1951.
Los matinés se hicieron populares en esos años. El primero en implementarlos fue el cine Darío, situado cerca del Instituto Ramírez Goyena, con funciones los sábados y domingos de 3:00 a 5:00 de la tarde. Para los chavalos, el deleite después de ver dos películas era ir a comer con los amigos a las famosas “chicherías”, sodas y restaurantes populares.
Toda esa vida se esfumó y quedó en el recuerdo después de que el terremoto de 1972 sepultara por completo la capital. La ciudad renació sin un centro histórico y, con ella, las nuevas salas de cine que proliferaron en la década de 1970, pero que tuvieron una lenta agonía en los años siguientes.
El teatro González, en sus momentos de gloria, fue una fuerte competencia para los teatros Salazar, Margot y Aguerri. El primero fue construido de madera y taquezal, pero se incendió el 16 de agosto de 1945. Posteriormente se reconstruyó en concreto y fue inaugurado el 14 de septiembre de 1953. LA PRENSA / Redes socialesEl teatro Darío, ubicado dos cuadras al sur del Instituto Ramírez Goyena, fue destruido por el terremoto de 1972. LA PRENSA / Cortesía Nicolás López MaltezLos terremotos de 1931 y 1972 destruyeron muchas salas de cine; algunas renacieron, otras quedaron entre recuerdos y olvidos. LA PRENSA / Redes sociales
El cine América fue una de las nuevas salas que surgieron en la década de los 70. Competía con el cine Bello Horizonte, ubicado en la misma colonia y separado por apenas una cuadra. LA PRENSA / Redes sociales Cine Cabrera, anunciando la película del día y, al otro lado de su marquesina, el aviso: “Con estructuras a prueba de terremoto”. LA PRENSA / Redes sociales Cine El Dorado, ubicado dos cuadras al sur de la Casa del Obrero. LA PRENSA / Redes sociales
Publicidad que anunciaba la apertura del Autocine Bolonia, ubicado a la par de donde actualmente está el Hotel Holiday Inn. Su competencia era el Autocinema Gando, en la colonia Centroamérica. LA PRENSA / Redes socialesCine Altamira, inaugurado en la misma colonia a inicios de los 70, operó bajo la corporación de cines Aguerri-RAP. LA PRENSA / Redes socialesA inicios de 1973, varias personas hacen fila para entrar al cine Blanco, uno de los pocos que no fue afectado por el terremoto de 1972 y que inició operaciones en medio de los escombros. LA PRENSA / Redes socialesCine Darío, construido lejos de la ubicación original. Se encontraba dos cuadras al este del Arbolito; actualmente es bodega de un supermercado. LA PRENSA / Redes socialesCine Linda Vista, ubicado en el residencial del mismo nombre, hoy convertido en supermercado. La mayoría de los cines construidos después del terremoto de 1972 terminaron convertidos en supermercados, bodegas o templos religiosos. LA PRENSA / Redes socialesEl teatro Margot era una de las salas más lujosas de la capital. Su interior estaba decorado y tapizado en color rojo vino, al igual que sus asientos y alfombras. LA PRENSA / Redes sociales Fachada del Margot, una de las mejores salas de cine de la capital y que hoy es una bodega. El primer Margot fue construido en 1917, pero un incendio lo redujo a cenizas en septiembre de 1947. Fue reconstruido y reabrió el 16 de diciembre de 1954. LA PRENSA / Archivo personal Óscar NavarreteEl teatro Aguerri se inauguró el 30 de mayo de 1968. Fue famoso por sus sillas “push-back”, su pantalla grande y la alta tecnología en proyección y sonido. En sus últimos años sobrevivió proyectando películas pornográficas. Actualmente es una bodega. LA PRENSA / Archivo personal Óscar Navarrete
Proyectores originales del cine México, que debutó en 1967 con la película mexicana Operación 67, protagonizada por Santo, el Enmascarado de Plata. Hoy funciona como bodega. LA PRENSA / Archivo personal Óscar NavarreteInterior del cine México, que también presentó a artistas como Angélica María, Marco Antonio Muñiz y Lucha Villa. Tenía capacidad para mil personas y actualmente fue absorbido por el mercadoEl centro comercial El Oriental 2 inauguró el 12 de diciembre de 2007 dos salas de cine, pero su vida fue muy efímera. LA PRENSA / Archivo personal Óscar NavarreteCine Sylvia Cristina2: Fachada de las salas de cine Sylvia Cristina en El Oriental 2, el día de su inauguración. Lamentablemente, este centro comercial no tuvo el éxito esperado y cerró pocos meses después. LA PRENSA / Archivo personal Óscar Navarrete
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Asi como se dice que La Tortuga Morada era un ‘pedazito de Londres en el corazon de
la Managua pre-terremoto’, asi se puede decir de que los teatros Margot, Gonzalez y Salazar eran unos pedazitos de los EE.UU. en el corazon de Managua. Estas tres salas de cine eran monumentales y cuya arquitectura prevaleció en los EE.UU hasta inicio de los 90s. Luego estos cines enormes fueron demolidos en el país anteriormente mencionado ante el empuje del Multiplex el cual es un complejo de cines con múltiples pantallas o auditorios dentro de un solo complejo. La disposicion de los asientos en el cine Mexico en los 70s puede considerarse ingenioso porque al inicio de los 80s no la tenían los cines en los EE.UU. es el denominado ‘layout de los asientos al estilo de los estadios’ con el objetivo de que el que está sentado adelante no ‘tape’ la pantalla. Las tres grandes salas de cines de la Managua pre-terremoto eran las mejores de toda Centro América en los 60s e inicio de los 70s.
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