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Luego de cuatro salidas terribles, en las que cada actuación parecía peor que la anterior, Jonathan Loáisiga mostró al fin puntos de contacto con el lanzador eficiente bajo presión que los Yanquis han exhibido cuando está saludable y evitó más daño de los Azulejos en medio de una rebelión, aunque al final se impusieron 8-4 a los neoyorquinos en Toronto.
Loáisiga relevó al abridor Max Fried y sacó dos outs. No admitió hit ni carrera. Dominó a los tres hombres que se enfrentó, pero estuvo de por medio un error del primera base Ben Rice, lo que incidió en que un corredor heredado por Fried anotara y el marcador se modificó a 6-4, en una noche de cuatro fallas de la defensiva de los Yanquis en el juego.
Jonathan, quien había tenido cuatro apariciones consecutivas permitiendo carreras y generando una sensación de desconfianza en cada salida, empleó seis disparos, cinco strikes, para resolver la situación, que pudo haber sido perfecta de no ser por el error del inicialista. Su efectividad mejoró de 5.04 a 4.91 a lo largo de 25.2 innings en la temporada.
Cuando Loáisiga subió al box tras la salida de Fried, había un out en el sexto y un corredor en segunda. El zurdo Nathan Lukes vino de emergente y fue dominado en elevado al rightfield. El hombre en segunda se movió a tercera. Will Wagner, otro zurdo, vino también como reemplazo y dio rola por primera. Rice perdió la bola y anotó el corredor.
Sin embargo, Loáisiga mantuvo la compostura y dominó a George Springer en elevado al bosque central para concluir la entrada y cerrar su labor. Luego los Azulejos ante Scott Effros hicieron más daño y se encaminaron a un triunfo 8-4 con éxito de Chris Bassitt (11-4) y revés de Fried (11-4) a pesar del jonrón 37 de Aaron Judge en este partido.
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Loáisiga había tenido cuatro salidas en línea en las que permitía carrera. El 6 de julio admitió una en un inning ante los Mets. El 9 de julio los Marineros le hicieron tres en un episodio. El 12, los Cachorros le fabricaron una anotación en una entrada y el 19 los Bravos le pisaron el home una vez en 1.2 inning. Seis carreras en 3.1 innings. Eso es 16.20 en efectividad.
El martes ante los Azulejos no permitió carrera, pero toleró dos hits, incluyendo el del empate y un doble de Bo Bichette que lo explotó, mientras solo sacaba un out. Este miércoles sacó dos outs y lució cambiado. Ojalá sea el inicio de una recuperación tras la pesadilla que ha vivido en los días recientes y que podía afectar su nivel de confianza.
En la temporada tiene 0-1 y 4.91 en 25.2 innings con 29 hits permitidos, 14 carreras limpias, siete jonrones, ocho bases y 23 ponches. Le batean para .276 y su whip es de 1.44.