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Como parte de las recomendaciones que el dictador Daniel Ortega realizó el pasado 19 de julio de mantener la «vigilancia revolucionaria», las instituciones del régimen dedicadas a jóvenes y educación extenderán esa medida y recrudecerán el espionaje y vigilancia en las aulas de clases en todos los niveles, según lo expuso Allison Lohlofftz, vicepresidenta de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (Unen), uno de los brazos represores del régimen de los Ortega Murillo, en una entrevista que concedió al medio de propaganda de la dictadura, Canal 4.
«Él (Ortega) lo dijo: vigilancia revolucionaria, claro que lo dijo, desde todas las trincheras, desde cada aula de clase. Vigilancia revolucionaria desde cada esquina de tu trabajo, desde cada esquina de tu oficina. No estamos dormidos, la juventud no está dormida. Aquí estamos cada día más atentos a todo», dijo Lohlofftz.

Movimientos sandinistas son para vigilar
Lohlofftz confesó que los movimientos que el régimen Ortega Murillo utiliza para incidir en los jóvenes son herramientas de vigilancia política.
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«Para eso están los movimientos que conforman el Ministerio de la Juventud: ocho movimientos deportivos, culturales, ambientales, la FES (Federación de Estudiantes de Secundaria), UNEN, el Movimiento de Ciencia y Tecnología… todos esos movimientos en todas las trincheras de Nicaragua, con todos los artistas, con todos los estudiantes de secundaria, universitarios, de centros tecnológicos, desde todas esas trincheras», confesó Lohlofftz.
También aseveró que no permitirán otra rebelión como la de abril de 2018, aseverando que para conseguirlo, recurren a «comunicar» desde la Red de Jóvenes Comunicadores –al servicio de la dictadura– y de medios como Telesur. A la vez, juró lealtad a la pareja de dictadores aseverando que «aquí no va a haber otro gobierno que haya hecho todo lo que él ha hecho nunca más».
«No solo deben tomarse como una confesión: deben asumirse como una proclamación descarada de guerra contra la libertad. Cuando una funcionaria del régimen afirma con frialdad que la “vigilancia revolucionaria estará en cada aula”, está admitiendo abiertamente que el sandinismo ya no tiene nada que ofrecer más que miedo. Es la prueba de que el FSLN no gobierna con ideas, sino con delatores», dijo el opositor Enrique Martínez en declaraciones a LA PRENSA.

Se redoblará la vigilancia
Según Martínez, esta advertencia de Lohlofftz, a raíz del discurso del dictador Ortega, busca recrudecer la vigilancia a estudiantes en el país.
«La vigilancia no es solo una estrategia, es su única forma de mantenerse en pie. Saben que el tiempo se les acaba, y por eso multiplican las amenazas, las cámaras, los informantes. Quieren sofocar la rebeldía antes de que se vuelva imparable», dijo Martínez.

Vigilancia ya es un hecho
Martínez aseveró que se ha documentado la elaboración de «listas negras» de estudiantes que opinan diferente, de la mano con acoso a docentes que no comulgan con el partido de la dictadura.
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«Estas agrupaciones no representan a la juventud, sino que operan como órganos de espionaje al servicio del FSLN, con el objetivo de detectar y neutralizar cualquier semilla de pensamiento crítico, por medio de jóvenes adoctrinados y utilizados en su intento de lavar la cara del sandinismo», dijo Martínez.