Luis Enrique Mejía Godoy: «80 años no son chiche, y 60 años de trajín tampoco»

Entrevista con Luis Enrique Mejía Godoy. LA PRENSA

Luis Enrique Mejía Godoy abre la puerta de su casa en San José con una sonrisa franca, esa que ha resistido al tiempo y al exilio. A sus 80 años sigue teniendo una energía envidiable y una mente que va a mil por hora.

«Yo soy caótico, totalmente caótico, pero creativo», resume el cantautor nicaragüense que este domingo estará celebrando sus 80 años y también sus 60 años de vida artística. «Pinto, canto, grabo, dibujo, diseño, escribo poesía, escribo relato. No puedo dejar de escuchar música y de leer», añade.

Actualmente está leyendo cuatro libros. En su biblioteca resaltan los libros de Julio Cortázar, Gioconda Belli, José Saramago, Carlos Fuentes, Ernesto Cardenal y Sergio Ramírez. De este último tiene al menos 21 libros. Todos están ordenados por autor.

Parte de la biblioteca del artista nicaragüense. LA PRENSA

De la universidad a la música

Luis Enrique Mejía Godoy, uno de nuestros referentes musicales, vive su segundo exilio en Costa Rica, a la que anteriormente ha llamado su segunda patria y donde inició su carrera musical.

También inició la carrera de Medicina en ese país, pero luego de un año de estudios generales y dos de premedicina, se dio cuenta que eso no era lo que quería para su vida. «Para nosotros, para Carlos y para mí, para mí particularmente, fue muy difícil decirle a mi padre que no quería estudiar Medicina como era su deseo», recuerda.

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«Yo no voy a decir que mis padres estuvieron en contra de lo que yo quería, pero mi mamá se lamentaba. Le decía a Carlos (su hermano) ‘¿Para qué le diste una guitarra a Luis Enrique?’ ¿Por qué? Porque ser músico era sinónimo de fracaso», cuenta.

Luis Enrique Mejía Godoy habla sobre sus 80 años de edad y sus 60 años de carrera artística. LA PRENSA/Óscar Navarrete

En su natal Somoto participaba en veladas, actividades para recaudar fondos para la Iglesia católica, entre otros. Pero en Costa Rica, con una guitarra prestada, porque no tenía, empezó a hacer sus primeras canciones sociales, Hilachas de sol, Primero de enero, Rancho. «Esto es el inicio y el origen. Por eso yo considero a Costa Rica mi segunda patria. 12 largos e intensos años», rememora sobre su primer exilio en el vecino país.

«Ya el hecho de venir de Nicaragua de una dictadura a una democracia en Costa Rica fue un cambio muy grande para mí y muy positivo. Claro que yo quería regresar a Nicaragua, como regresé en el 79, aunque nadie tenía fecha. Ningún exiliado tenía fecha para regresar. Como tampoco lo tenemos ahora», manifiesta Mejía.

«Si vos estás fuera de Nicaragua, aprovechá donde estás para crecer, para ser mejor en todo sentido y cuando querrás regresar, no importa que sea la edad que sea, pues vas a regresar a Nicaragua con mejores herramientas para contribuir al desarrollo de ese país que tanto lo necesita», aconseja.

Multifacético y creativo

Luis Enrique se levanta temprano, a las 5:30 de la mañana ya está en pie, viéndose al espejo, «me reconozco, mi otro yo está ahí reflejado, le sonrío». Tiene un rigor, un oficio en su rutina. Hace ejercicios. «Yo fui operado de la columna, de una hernia discal. Desde de 1992 que me operaron, hasta el día de hoy, todos los días hago ejercicios de estiramiento», revela.

También realiza ejercicios de respiración «para tener mis pulmones en la mejor capacidad, porque 80 años no son chiche y 60 años de trajín, no es chiche tampoco», manifiesta mientras sonríe.

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En su patio tiene una caminadora, pero si hace buen clima él y su esposa salen a caminar a la calle. «No soy muy fanático de gimnasios y cosas así. Nunca he hecho eso, ni nunca me preocupé, mis hermanos sí, querían ser como Charles Atlas. A mí no me preocupaba eso, siempre fui un flaco. Un tipo delgado».

Mejía Godoy es polifacético: canta, escribe, pinta. LA PRENSA/Óscar Navarrete

Reconoce que la salud corporal y también la mental son importantes. «Todo ese ejercicio a mí me sirve mucho para tener un una estabilidad que me permita estos años seguir estando activo».

Después de desayunar, abre la computadora y contesta todos los mensajes que recibe. Siempre hay alguien que le escribe porque está interesado en una canción, en una entrevista, en musicalizar una película, en publicar algún poema con su propia voz, en comprarle una pintura.

Los pulmones

Aunque parece irónico, Mejía desde los 14 años sufre de asma bronquial. Jugaba baloncesto y empezó a sentir cansancio, cuando jugaba al futbol decidió pasarse a portero para no correr y cansarse. «O sea, es como una maldición para alguien que cante».

«Todos los problemas que tengo son de origen alérgico. No tengo problemas de diabetes, no tengo problemas del corazón, mi problema es el asma bronquial persistente de origen alérgico. Entonces tomo medicamento, hago ejercicios para eso y tengo crisis, crisis que me han llevado al hospital, que me han llevado a estar un año sin cantar, la más grande hace muchos años. Por eso el dibujo me salva. No canto, escribo. No viajo, dibujo. Por eso el arte para mí ha sido sanación», dice.

A los 40 años fue por primera vez donde un neumólogo, quien le confirmó que sus pulmones tenían menos capacidad. «Pero fíjate qué curioso, la actividad me ayuda a mi recuperación porque pone a los pulmones a funcionar, no están sedentarios. Peor sería si yo no cantara», expresa.

El espacio creativo de Luis Enrique Mejía Godoy. LA PRENSA/Óscar Navarrete

Proyectos futuros

Luis Enrique no piensa en el retiro. Sabe que algunos compañeros de generación se despiden y anuncian su última gira. «Yo no puedo anunciarlo todavía. Y a lo mejor ni lo anuncio, porque claro, como dice Serrat, uno se retira de los viajes. No de la parte creativa. No puedo dejar de escribir».

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Este año también va a publicar una antología de sus poemas con una editorial costarricense.

Hace poco inició con un videocast donde cuenta la historia de sus canciones. Hasta el momento ha grabado tres episodios, los cuales se pueden ver en su canal de Youtube.

Reveló que está grabando un disco con su sobrino, el salsero Luis Enrique. «Yo tenía años de no meterme en el estudio, 14, 15 horas».

La sonrisa franca del referente de la música nicaragüense. LA PRENSA/Óscar Navarrete

Maneja sus redes sociales y responde todo, «hasta los insultos».

Para final de año tiene programada la publicación de un libro-arte: cuento, relato, poesía, letras de canciones y dibujos. «El concierto de los 80 años y el disco con Luis Enrique, que sean mi herencia. Y ya con eso tengo bastante este año».

Entregar el corazón

Este domingo 15 de junio, en su concierto Una vida: 80 años, Mejía Godoy compartirá escenario con Luis Enrique, su nieto Adrián González, Perrozompopo, Luis Pastor, Carlos Luis Mejía, y de Costa Rica estarán: Malpaís, Bernardo Quesada y Adrián Goizueta. El evento será en el Teatro Melico Salazar, en San José y las entradas se pueden comprar aquí.

El artista ha estado pendiente de todos los detalles, la producción. Aunque esa sea la parte que menos le gusta. Es exigente. «Entregar la máxima calidad en lo que vos hacés. Y que nunca sea solamente la calidad técnica artística, sino la calidez».

«Soy una persona, un ser humano lleno de mucho sentimiento, muchas contradicciones y mucho amor por lo que hago y por lo que quiero hacer. En donde para hacerlo tengo fundamentalmente que estar en paz y en libertad», recalca.

Uno de los trabajos del artista. LA PRENSA

Para el referente, la libertad de pensamiento es fundamental. «¿Cuál es la diferencia entre un artista, eso sí, que está en México, Brasil, que está en Gaza, que está en Ucrania, España o que está en los Estados Unidos? Todos los artistas perseguimos en primer lugar poder expresarnos en total libertad».

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Para el artista la música ha sido su oficio, profesión, vicio y pasión. «Vocación», agrega y continúa: «Si no tenés todos esos elementos, dedicate a otra cosa».

Antes de despedirse cuenta que siempre ha ganado algo, que es su actitud frente a la vida. En realidad lo ha ganado todo.

«Hoy me encuentro después de 6 años en Costa Rica, persiguiendo una cosa fundamental que me di cuenta y fue madurando toda la vida. La felicidad. Yo lo que realmente quería era ser feliz».

COMENTARIOS

  1. Hace 1 año

    Este tipo y su hermano Carlos Mejía Godoy – el cual se encuentra huyendo en California del criminal FSLN dirigido por Ortega – son en parte culpables de la destruccion de Nicaragua. Ambos son hijos de un alto oficial de la Guardia Nacional de Nicaragua. Ambos tuvieron una crianza privilegiada acudiendo a internados como el Colegio Calasanz de Leon, prestigioso centro de estudios de la aristocracia leonesa. Su padre como oficial de la G.N. tuvo buenos «huesos» lo que le permitió una situacion privilegiada a su familia. Da risa cuando Carlos afirma en entrevistas que el fue ‘lustrador’. Puras mentiras.

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