El economista Alejandro Martínez Cuenca fue funcionario sandinista en la década de los ochenta y luego directivo del BCN desde que Ortega regresó al poder en 2007 hasta 2018. LA PRENSA/ ARTE

Alejandro Martínez Cuenca y los desacuerdos que lo tienen en la mira de Rosario Murillo

El economista sandinista jamás ha criticado públicamente a Daniel Ortega, trabajó con él durante mucho tiempo, pero en el 2000 desafió su liderazgo y actualmente ha tomado distancia de la dictadura

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Alejandro Martínez Cuenca conoció a Daniel Ortega en 1977, cuando ambos estaban en Costa Rica.

Después, en la década de 1980, trabajaron juntos cuando Ortega era presidente de la República, durante el primer régimen sandinista, y Martínez Cuenca fue ministro de Comercio. Posteriormente, en 1988, fue nombrado ministro de la Secretaría de Planificación y Presupuesto de la Presidencia, laborando muy de cerca con Ortega.

A pesar de ello, dicen quienes lo conocen, pero piden anonimato, era más cercano con el vicepresidente, el escritor Sergio Ramírez Mercado. Tal vez porque en los ochenta Ortega se ocupaba de la parte política y Ramírez Mercado tenía más relación con el gabinete de gobierno.

“(Con Ortega) tuvimos nuestras desavenencias (en los ochenta)”, afirmó a la página Cigar Aficionado el propio Martínez Cuenca en 2007, cuando Ortega regresó al poder tras haberlo perdido en 1990.

Sin embargo, las mayores “desavenencias” que tuvo con Ortega ocurrieron en el año 2000, cuando Martínez Cuenca le disputó la candidatura presidencial del Frente Sandinista (FSLN) de cara a las elecciones presidenciales de 2001.

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“La amistad de Martínez Cuenca con Daniel no se fracturó cuando él quiso disputarle la candidatura. No, fíjate que no. Daniel lo vio como que era un reto tonto, porque (Martínez Cuenca) no tenía ningún chance de ir. Aunque sí se molestaron con él un poco, sobre todo la Rosario (Murillo), que nunca lo quiso”, explica una de las fuentes consultadas por la Revista DOMINGO.

Otra fuente explica que, para entonces, en el año 2000, Murillo ya era jefa de campaña de Ortega y, para ambos, “todo el que desafiaba a Ortega y su candidatura, y sus políticas, era visto como sospechoso y enemigo”. “Es la lógica de poder que tienen”, indica.

Por su parte, Martínez Cuenca dijo a Cigar Aficionado que en aquel momento respetó el resultado de las primarias, ganadas por Ortega y que, incluso, después apoyó la candidatura de Ortega.

Asamblea del Frente Sandinista (FSLN) en 1992, en El Crucero. En primer plano, a la derecha, se observa a Alejandro Martínez Cuenca y a su lado, a la izquierda, a Omar Cabezas. LA PRENSA/ ARCHIVO PERSONAL/ ÓSCAR NAVARRETE

Las dos últimas “desavenencias” que tuvo Martínez Cuenca, esta vez tanto con Ortega como con Murillo, fueron en 2018 y en 2021.

La primera, cuando renunció a ser directivo del Banco Central de Nicaragua (BCN), una vez que los Ortega Murillo mataron a ciudadanos tras las protestas de abril de 2018. Y, la segunda, cuando un organismo creado por él, Fundación Internacional para el Desarrollo Económico Global (Fideg), desmintió las cifras oficiales del régimen Ortega Murillo, que aseguraba que había reducido la pobreza en el país. El organismo fue de los primeros en ser cancelado en el ataque de los Ortega Murillo contra las ONG.

Recientemente, a través del medio Artículo 66, se conoció que la empresa de puros que maneja Martínez Cuenca en Estelí, Joya de Nicaragua, había sido demandada, y posiblemente iba a ser embargada, por la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA), por supuestos hallazgos de mercancía sin declarar, infracciones administrativas y otras probables anomalías.

Sin embargo, la empresa desmintió esa información a través de un comunicado, alegando que se trata de “datos obsoletos”, es decir, información antigua, pero no dice que nunca ocurrió.

Según las fuentes consultadas por la Revista DOMINGO, se desconoce cuál es la actualidad de Martínez Cuenca, y qué postura exacta adopta ante la dictadura Ortega Murillo, pero podría tratarse de otro “perseguido” porque “el régimen no soporta diferencias de opinión”.

Colaborador sandinista

Alejandro Martínez Cuenca es originario de Granada y está emparentado con destacadas personalidades del país.

Por ejemplo, nacido el 22 de julio de 1947, es hijo de una española, Carmen Cuenca, y del granadino Alejandro Martínez Urtecho, pariente de los poetas José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal Martínez, así como del exprocurador de Justicia en la década de 1980, Ernesto “Tito” Castillo Martínez.

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Martínez Cuenca, que se graduó como economista en la universidad de McGill en Montreal, Canada. En la década de 1970 fue docente en el Incae y se casó en 1977 con Claudia Bermúdez, hija del general de la Guardia Nacional somocista, Róger Bermúdez Valladares, quien fue portavoz del dictador Anastasio Somoza Debayle.

Alejandro Martínez Cuenca en una imagen de 1979, poco después del asalto al poder de los sandinistas. LA PRENSA/ BARRICADA INTERNACIONAL

La vinculación con personajes que estaban dentro del sandinismo guerrillero, como el padre Ernesto Cardenal y el abogado Tito Castillo, lo llevaron a colaborar con el FSLN desde antes de 1979. Fue parte de la clase social media alta que le sirvió a los sandinistas con casas de seguridad, medios de transporte y que también hicieron un “trabajo internacional”, explica una fuente.

Martínez Cuenca estaba considerado como un “economista de gran nivel” y llegó a ocupar importantes cargos durante el primer régimen sandinista. Entre 1979 y 1988 fue ministro de Comercio Exterior y luego trabajó en la Presidencia.

Acercamiento y alejamiento

A pesar de todas las “desavenencias” que Martínez Cuenca ha tenido con Ortega en el pasado, para cuando el actual dictador regresó al poder en 2007, ambos se habían acercado.

Una fuente explica que todo se debió a un organismo que nació en el sandinismo alrededor de 1998, y que aglutinó a empresarios y profesionales sandinistas.

Herty Lewites habría influido mucho para que retornaran al FSLN varios profesionales que habían disentido con Ortega desde 1994, tras el conflicto que desembocó en el nacimiento en 1995 de los renovadores, de la mano de Sergio Ramírez y Dora María Téllez, con el Movimiento Renovador Sandinista (MRS).

Martínez Cuenca es dueño de la empresa de puros Joya de Nicaragua, ubicada en Estelí, desde 1994. LA PRENSA/ ARCHIVO

Martínez Cuenca era empresario porque, en 1994, compró la empresa de puros más antigua del país, Joya de Nicaragua, precisamente la que habría estado a punto de ser embargada por la DGI, pero que, según el comunicado de la empresa, se trataría de un caso “antiguo”.

Cuando Ortega recuperó la Presidencia, nombró a Martínez Cuenca como uno de los directivos del BCN, debido a que lo conoce bien y sabe de su capacidad como economista.

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Sin embargo, esa relación terminó poco después de los asesinatos cometidos por los Ortega Murillo en 2018. Su renuncia se hizo efectiva recién ocurrieron los crímenes de la dictadura, en julio de ese año 2018.

Las personas que conocen a Martínez Cuenca explican que, oficialmente, él fue destituido como directivo del BCN, pero la verdad es que él renunció. Aun así, no pueden asegurar que haya sido por desacuerdo con la dictadura, a pesar de la coincidencia en la fecha.

“Sólo él puede hablar de su caso”, indica una de las fuentes.

“Él no ha hablado nunca en contra del gobierno ni contra Daniel, públicamente. Ha sido bien callado”, manifiesta otra fuente.

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