China, el villano de los mil trucos

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El antropólogo Joseph Campbell, en su obra El Héroe de las mil caras, analiza la estructura narrativa subyacente en mitos, leyendas y otros relatos. De acuerdo con Campbell, el héroe deberá atravesar multitud de obstáculos hasta recuperar el objeto de su interés. Y, cómo es de esperar, en última instancia enfrentará a un enemigo capaz de igualar o superar sus fortalezas. Es allí donde sus capacidades son puestas a prueba y él hará uso de cuantos recursos tenga a mano para salir victorioso.

  El antihéroe, a veces olvidado, posee ciertas características dignas de mencionar. ¿Por qué? Héroe y villano son seres de fuerzas opuestas, pero interconectados. Cohabitan en un mismo mundo. El uno le da sentido al otro. Dos ejemplos de esto son: Neo y Agent Smith, Harry Potter y Voldemort.

Ahora, si de chicos malos hablamos, hay un par de arquetipos que me gustaría resaltar. El primero refiere al villano capaz de succionar la vitalidad o el alma de sus víctimas. Este “poder” ha sido muy explotado en la literatura y el cine. El conde Drácula, en la novela de Bram Stocker, extrae la sangre de las personas para mantener su juventud. Los Dementors, en Harry Potter, sustraen la paz, la alegría y la esperanza de sus víctimas. La otra habilidad que quisiera mencionar es la capacidad, de ciertos villanos, para cambiar de forma. El temible Freddy Krueger se convertía en otras personas para confundir a sus víctimas y así infligía un intenso temor en ellos.  

Habiendo planteado el marco de referencia a utilizar, quisiera hablar un poco de China. ¿Y por qué ellos? Analicemos la situación actual. Empresas de ciberseguridad han reportado conductas comerciales cuestionables por parte de Beijing. En 2022, Cybereason expuso una campaña de ciberespionaje dirigida por China contra empresas de distintos sectores en EE. UU., Europa y Asia. ESET, escasos meses atrás, reportó una acusación formal contra algunos individuos mencionados en lo que ellos denominaron Operation FishMedley. Según argumentan, ciertos contratistas chinos se han visto involucrados en espionaje a empresas a nivel internacional.

Al apropiarse de la propiedad intelectual de su competencia pueden abaratar costos economizando en el rubro de investigación. Aplicando este libertinaje mercantil, China, similar a Dorian Gray, mantiene el vigor de su economía mientras el retrato (EE.UU. y otros países) pierden vitalidad. En resumidas cuentas, China, en términos comerciales, es el Jure Grando del vampirismo mercantil. Además, tal y como se menciona en el artículo U.S. Companies Are Finding It Hard to Avoid China del Wall Street Journal, Estados Unidos, posee una dependencia en las cadenas de suministro de China, creando una excesiva e innecesaria exposición ante dicha nación. ¿Empiezan a ver las similitudes? A ver, les recuerdo: Neo y Agent Smith, Voldemort y Harry Potter. ¿Ya lo ven?

Pero sólo he mencionado una particularidad, ¿hay algunas otras? ¡Claro! Recordemos algo importante, China es comunista y el comunismo tiene una extraordinaria capacidad para cambiar su forma. Son maestros del camuflaje y adaptan el discurso marxista a las necesidades de cada época. En tiempos pasados, los bolcheviques, se alimentaron de la envidia, del resentimiento y de la tristeza de aquellos en descontento con el modelo económico de su tiempo. Sacando partida de eso, similar al Flautista de Hamelín, la melodía con poderes hipnóticos (el discurso marxista) encantaba a los necesitados. “Un paraíso de igualdad para todos”, prometían y al llegar al poder cumplían su promesa. Repartían miseria por igual.

Es por eso que los países no deben ceder a las palabras encantadoras de China, pues, como todo villano, tarde o temprano revelará sus verdaderas intenciones. Resulta importante mantener informado al público de estos acontecimientos, pues, de no hacerlo, caerán en uno de los muchos espejismos que el comunismo sembró a través de su oscura historia. Y, cuando esa semilla germina, sólo trae desolación y miseria.

Si bien, las novelas y cuentos, por la fantasía involucrada en ambos, nunca son representativos de la vida real, en algo coinciden. A cada villano le llega su hora y, al final del día, aunque tenga mil trucos bajo la manga, el héroe saldrá victorioso.

El autor es licenciado en Administración de Empresas con énfasis en Mercadeo

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