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Sherlon Robinson ha dejado en evidencia la calidad que posee en el Pomares con su brazo izquierdo. Sin embargo, tiene un problema de comportamiento que le juega en contra, porque en algún momento lo puede sacar del beisbol de forma definitiva, lo cual sería triste para un serpentinero de un rendimiento sobresaliente y que cuenta las habilidades para alcanzar un margen de mejora en el montículo.
El conjunto del Caribe Sur le dio de baja pese a que exhibe un balance de 4-3 con una efectividad de 2.27 en 37 innings en los que poncha a 44 adversarios y le batean en contra para .132. Por conveniencia del equipo fue el motivo y reincidencia, lo cual es por su mala actitud dentro del club.
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El elenco costeño se desprende de sus servicios por tercera vez en las últimas cuatro campañas y segunda de manera consecutiva. Todas han sido por actos de indisciplina, no por mal rendimiento en el terreno.
En 2022, con un balance de 4-8, pero con un promedio de carreras limpias permitidas de 3.54 en 53.1 entradas en las que anuló a 57 bateadores por la vía de los strikes. El Caribe Sur le dio de baja, porque el zurdo cometió muchos actos de indisciplina como quemar el uniforme en un partido ante los Gigantes de Zelaya Central.
El año pasado, iba en camino a convertirse en un brazo que podría tener la oportunidad de lograr una convocatoria en la Selección Nacional o de competir en la Liga Profesional, gracias a un récord de 11-2, una efectividad de 1.39 en 105.2 episodios en los que ponchó a 138. Sin embargo, el Caribe Sur le dio de baja por muchos actos de indisciplina como llegar a practicar cuando quería, exigir viáticos, aumento de salario y hasta ser portador de una navaja.
Rómulo Martínez, el mánager del conjunto costeño la temporada anterior, lo quería como un hijo, trató de ayudarle con sus problemas de comportamiento. Sin embargo, la situación llegó a un punto que lo mejor para el grupo era darle de baja.
En 2022, la Comisión de Beisbol lo suspendió con un año y en 2023 pese a ser el líder en ponches en el torneo, el premio en ese renglón se lo dieron al segundo lugar, Santos Jarquín que tenía 126, 12 menos que Robinson.
Robinson, de 28 años, cumplidos el 10 de mayo, puede jugar con los Gigantes de Zelaya Central en la próxima campaña por la baja por conveniencia y con ellos tendrá la oportunidad en caso que lo contraten de tratar de superar sus problemas de comportamiento, algo que no ha podido con el Caribe Sur.