La columna eruptiva del volcán Momotombo se tiñe de tonos grises, rojizos y amarillentos con los primeros rayos del sol. Imagen capturada desde el mirador de Mateare. Archivo personal Óscar Navarrete / LA PRENSA

Los fascinantes y peligrosos volcanes activos de Nicaragua

Conocida como la tierra de lagos y volcanes, Nicaragua tiene 13 imponentes formaciones volcánicas, de las cuales siete están activas.

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El país se encuentra ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona geológica muy activa que concentra decenas de volcanes y frecuentes movimientos sísmicos. En total, Nicaragua tiene aproximadamente 50 formaciones volcánicas, la mayoría de ellas inactivas o extintas. 

Entre estas, trece volcanes destacan por su importancia geográfica y valor turístico, y siete de ellos se mantienen activos. 

Los volcanes que han registrado erupciones en los últimos 30 años son el San Cristóbal, Telica, Cerro Negro, El Hoyo, Momotombo, Masaya y Concepción. Este último ubicado en la Isla de Ometepe. 

Otros volcanes que no están activos, pero son atractivos para los turistas son el Cosigüina, Apoyeque, Mombacho, Maderas, Zapatera, Casitas, Chonco y Santa Clara. 

Además, existen estructuras volcánicas transformadas en lagunas, las cuales no se clasifican como activas o inactivas. Estas lagunas cumplen diversas funciones. Por ejemplo, la laguna de Asososca sirve como fuente de abastecimiento de agua potable para sectores de Managua; mientras que las lagunas de Nejapa y Tiscapa son destinos turísticos. 

Esta última también alberga un parque histórico con vistas panorámicas del norte de la capital. En la ciudad de Masaya, la laguna de Apoyo es un sitio frecuentado por turistas y veraneantes. 

Un volcán se considera activo si ha tenido erupciones en los últimos 10,000 años o si presenta signos de actividad volcánica, como fumarolas, actividad sísmica o deformaciones en la superficie. Por tanto, un volcán puede ser clasificado como activo, aunque no esté en erupción actualmente, si existe la posibilidad de que lo haga en el futuro. 

Detalle del cráter del volcán Momotombo en plena erupción, el jueves 3 de diciembre de 2015. Este coloso alcanza los 1,297 metros sobre el nivel del mar y ha registrado al menos nueve erupciones desde 1522. Archivo personal Óscar Navarrete / LA PRENSA
Erupción del Momotombo en diciembre de 2015, tras 110 años de inactividad desde su última explosión en 1905, cuando expulsó flujos de lava. Una escena de aspecto apocalíptico. Archivo personal Óscar Navarrete / LA PRENSA
Habitantes de León retiran grandes cantidades de arena de los techos y calles tras la erupción del volcán Cerro Negro, ocurrida en abril de 1992. Archivo personal Óscar Navarrete / LA PRENSA
El volcán Cerro Negro durante una de sus erupciones el 30 de noviembre de 1995. Este es el volcán más joven de Nicaragua, surgido en abril de 1850, y alcanza los 728 metros de altura. Archivo personal Óscar Navarrete / LA PRENSA
Campesinos del municipio de Rota, en León, viajan en carreta de bueyes mientras al fondo se observa la erupción del volcán Cerro Negro, en noviembre de 1995. Este pequeño, pero activo volcán ha registrado 20 erupciones entre 1850 y 2010. Archivo personal Óscar Navarrete / LA PRENSA
El volcán San Cristóbal, con 1,745 metros de altura y ubicado en Chinandega, mantiene una constante actividad eruptiva, con pequeñas explosiones, emanaciones de gases y actividad sísmica. Archivo / Redes sociales
El volcán Telica, de 1,010 metros de altura y situado en León, ha tenido erupciones frecuentes en 1988, 1999, 2008 y 2015. Se conocen registros de su actividad desde 1527. A sus faldas se encuentran las fumarolas de San Jacinto. Archivo / LA PRENSA
El Hoyo es un volcán activo de tipo hawaiano, con 1088 metros de altura. Ha tenido erupciones explosivas y freáticas en 1528, 1952, 1954 (última erupción) y actividad fumarólica en 1977. Se ubica en León. Archivo / Redes sociales
El volcán Masaya tiene una altura de 635 metros y una caldera de 6.5 km de ancho por 11.5 km de largo. Alberga los cráteres San Fernando, Nindirí, San Pedro, San Juan y el activo cráter Santiago. Ha registrado al menos 18 episodios eruptivos desde 1520. Archivo / INTUR
Vista del cráter del volcán Concepción, uno de los dos guardianes de la Isla de Ometepe junto al Maderas. Con una altura de 1610 metros, se mantiene activo y su ascenso es complicado debido a su inclinación. Su última erupción fue el 16 de mayo de 2024. Óscar Navarrete / Archivo LA PRENSA
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