casos sexuales

Los delitos sexuales de mayor incidencia son el abuso sexual y la violación agravada, seguido de la violación a menor de 14 años y violación simple. Las víctimas en estos casos, en su mayoría son niñas, niños y adolescentes, aseguran jueces Especializados en Violencia. LAPRENSA/ARCHIVO

Impune violencia sexual en Nicaragua: 612 denuncias y menos de la mitad de los agresores detenidos

Los 158 violadores y 140 abusadores sexuales detenidos representan menos de la mitad de los casos ocurridos en el país en lo que va del año. Feministas cuestionan las cifras y la ausencia de sentencias

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A un día de cerrar los primeros cuatro meses de 2025, Nicaragua acumula 612 denuncias por delitos sexuales, lo que equivale a un promedio alarmante de seis casos por día, según un análisis de LA PRENSA basado en cifras oficiales divulgadas por la Policía Nacional, institución controlada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Aunque 298 hombres fueron detenidos —apenas el 48.7 por ciento del total de los casos— feministas advierten que la mayoría quedan impunes.

«Si bien las detenciones no significan justicia, la mayoría de estos casos nunca llegan a juicio ni culminan en una sentencia condenatoria», afirmó una feminista nicaragüense, bajo la estricta condición de anonimato. La activista denunció que el sistema judicial del país está plagado de impunidad, revictimización y falta de garantías para las mujeres.

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«Nicaragua es un país que tiene práctica de impunidad constante, por eso los niveles de justicia son bajos por no decir nulos. Pueden ser 300 agresores los que han detenido, pero hay 3 mil hombres indultados que han cometido delitos y no han cumplido una condena, porque no hay sentencias justas, entonces ,¿qué nivel de confianza podríamos tener», reprochó.

La defensora subrayó además el impacto de la represión estatal contra organizaciones de la sociedad civil, muchas de las cuales brindaban acompañamiento a las víctimas, pero fueron cerradas por el régimen. «Ya no hay acompañamiento a las mujeres, no hay procesos de recuperación emocional y sanación, hay un impacto grandísimo en las víctimas, más bien las culpabilizan», señaló.

Cifras «ínfimas» frente a la magnitud de la problemática

De los 612 casos de delitos sexuales registrados del 1 de enero hasta el 23 abril, 341 corresponden a violaciones y 271 a abusos sexuales, según datos de la Policía.

Mientras que de los 298 hombres detenidos, 158 son señalados por violación y 140 por abuso sexual. La institución también informó que 239 denuncias por violación y 183 por abuso sexual fueron remitidas y «resueltas» por el Ministerio Público. Sin embargo, las feministas consultadas por este Diario cuestionan la opacidad de las cifras y denuncian que los datos reflejan la incapacidad o la falta de voluntad política del Estado para frenar la violencia sexual y garantizar justicia para las víctimas.

La feminista y socióloga María Teresa Blandón calificó que las cifras presentadas por la institución son «ínfimas» teniendo en cuenta que «tenemos un país donde la violación es muy frecuente contra las mujeres, especialmente las adolescentes» y enseguida cuestionó la falta de información sobre los casos resueltos.

«No nos dicen cómo las resolvieron, si es que desestimaron las denuncias, si se les dio trámite, cuántas investigaciones se concluyeron y condenas firmes se establecieron, pero tampoco dicen qué pasó con el restante de los casos, es impresionante que aún con cifras tan pequeñas, que podrían corresponder a un departamento o regiones autónomas no nos digan qué pasó con eso», mencionó.

María Teresa Blandón,
María Teresa Blandón, feminista y socióloga nicaragüense. LA PRENSA

Otra feminista y socióloga, bajo la condición de no revelar su identidad, advirtió que a pesar de los arrestos, el contexto sigue siendo alarmante: la violencia sexual se mantiene, las víctimas no reciben justicia, y la impunidad se normaliza. «En el país todavía se siente la inseguridad para las mujeres y la violencia sexual sigue siendo una amenaza diaria, donde la población más vulnerable son las niñas y adolescentes», denunció.

También cuestionó la veracidad de los datos oficiales, al denunciar que las cifras presentadas por la Policía «carecen de confianza, transparencia y verdad», y que buscan más mostrar resultados mediáticos que enfrentar las raíces del problema.

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De hecho, la cifra reportada por la Policía durante el 1 de enero al 23 de abril de este año, dista de las del año pasado, cuando en ese período registraron 705 denuncias por delitos sexuales, 380 por violación y 325 por abuso sexual. En ese período se logró la detención de 362 agresores y se resolvieron 404 casos en el Ministerio Público.

La feminista nicaragüense lamentó que la violencia sexual es un «problema histórico que ha existido y que en los últimos años no ha tenido disminución, porque es un problema estructural que tiene que ver con modelos de crianza y tabú, es una práctica que se mantiene todavía».

Lo que establece el Código Penal

El Código Penal de Nicaragua en su artículo 167 establece que una violación se comete cuando se tiene «acceso carnal o se introduzca o la obligue a que se introduzca dedo, objeto o instrumento con fines sexuales, por vía vaginal, anal o bucal, usando la fuerza, violencia o intimidación o cualquier otro medio que prive a la víctima de voluntad, razón o sentido». Además, impone para este delito una pena que va desde ocho hasta 12 años de prisión.

En 2019, tras la reforma al Código Penal, el artículo 169 detalla que se impondrá la pena de 12 a veinte años de prisión para aquellos que cometan violaciones a menores de 14 años y violaciones agravadas.

El abuso sexual, en el artículo 172, establece que es cometido cuando se realizan «actos lascivos o lúbricos, tocamientos en otra persona, sin su consentimiento, u la obligue a que lo realice, haciendo uso de la fuerza, intimidación o cualquier otro medio que prive de voluntad, razón o sentido o aprovechando su estado de incapacidad para resistir, sin llegar al acceso carnal u otras conductas previstas en el delito de violación, será sancionado con pena de prisión de cinco a siete años».

El abuso sexual contra niñas es un delito que en Nicaragua se da principalmente en el hogar. LA PRENSA/ Cortesía, Desapariciones.
Los abusos sexuales en su mayoría son contra niños y niñas menores de 17 años, según datos del IML. LA PRENSA/ ARCHIVO/

Ni el Ministerio Público ni el Instituto de Medicina Legal (IML) ni el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) han actualizado las cifras correspondientes del año pasado. El Informe de Gestión del Ministerio Público en 2023 detalla que la Unidad Especializada contra la Violencia de Género recibió 7,981 denuncias e informes policiales, de estas 5,853 son delitos menores y 2,128 delitos graves.

De los delitos graves, 969 por violación, equivalentes al 46 por ciento y 876 por abuso sexual, equivalentes al 41 por ciento. Mientras que en 2022, las cifras por violación alcanzó 1,013 y abuso sexual 898 por ciento.

En 2023, el IML realizó 5,271 peritajes vinculados a casos de violaciones sexuales, según una revisión realizada por LA PRENSA a los boletines mensuales que ese instituto divulgó.

Y aunque no hay datos precisos de todos los casos registrados en 2024, del 1 de enero y el 13 de noviembre de ese año, la Policía contabilizaba 1,323 casos de violación y abuso sexual, por lo que se estima que el año cerró con cifras superiores a los 1,500 casos.

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