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Desde niño Vladimir Guerrero Jr. ha dicho que desea ser como su papá y no es un reto sencillo el que ha colocado sobre sus hombros si se considera quien es su progenitor. Sin embargo, a sus 26 años, el inicialista de los Azulejos de Toronto puede preciarse de estar construyendo una carrera sólida que quizá lo conduzca también al Salón de la Fama.
Sobre la ruta de su séptima temporada en Grandes Ligas, Guerrero Jr. ya ha ido a cuatro Juegos de Estrellas, ha bateado dos veces sobre .300, en cuatro ocasiones ha superado la barrera de los 25 jonrones y las 90 empujadas. Incluso, una cifra tan alta como sus 48 jonrones en 2021 o su Guante de Oro en 2022, son logros que no conquistó su padre.
No obstante, la diferencia más grande podría estar en el asunto del dinero. Hace unos pocos días, Guerrero Jr. llegó a un acuerdo que lo unirá a los Azulejos por los próximos 15 años a cambio de 500 millones de dólares. De modo que el artillero, que a menudo está en los titulares deportivos por su actuación, estuvo hace poco por su nuevo contrato.
“Para ser sincero no siento diferencia entre jugar con un contrato o sin un contrato. Obviamente que me alegro por este acuerdo porque uno garantiza la situación económica para sus hijos, nietos y bisnietos, pero mi actitud en el juego, mi disposición de querer ayudar para mí es la misma siempre”, asegura Guerrero a LA PRENSA.
Pero, ¿no hay más responsabilidad ahora, más compromiso?
No, la responsabilidad en mi trabajo siempre la he tenido. Eso no cambió. Y por el contrato no me voy a llevar cosas a la cabeza que me vuelvan loco. Es seguir preparándome cada día y tratar de dar lo mejor para ayudar a mi equipo a ganar la Serie Mundial que es la meta que nos hemos propuesto todos, pero no me voy a poner más peso.
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Hay gente que dice que en la agencia libre habrías conseguido más dinero…
Cada uno tiene su opinión, pero al final la decisión la tomo yo. A mí familia le pareció un buen contrato. Eso me permite estar más concentrado en mi trabajo y enfocarme en ayudar a mi equipo a ganar partidos sin ninguna distracción. Además, cuando Dios te da una bendición, tienes que agarrarla y eso fue lo que hice yo y estoy agradecido.
A propósito, el otro día te escuché decir que te levantás a orar de madrugada…
Así es, diario doble rodillas pidiéndole a Dios que me mantenga saludable. Además, me siento más que bendecido. En una temporada de 162 juegos muchas cosas pueden pasar, entonces hay que pedirle protección a Dios. En la temporada muerta me levanto a las 4:00 de la mañana, oro de las 4:00 a las 4:15, después me baño y me tomo mi café.
¿Con qué cifras te sentirías contento al final de este año?
Mi meta todos los años es 30-100: son 30 jonrones y 100 empujadas. Y me he preparado para tratar de alcanzarla una vez más con el favor de Dios. Claro, la meta fundamental es que el equipo pueda ganar la Serie Mundial. Nosotros creemos que podemos hacerlo. Tenemos un buen talento en la organización y hay buena química a lo interno.
Me parece que el contrato no ha cambiado nada en vos…
Es que no hay razón para eso. Mi papá trabajó duro para darnos a nosotros lo mejor que él podía. Ahora me toca a mí hacer mi parte para mis hijos y mis nietos. Así que hay que seguir trabajando día a día para salir adelante con la ayuda de Dios. Uno sale al terreno con el deseo de ganar cada día, pero solo Dios sabe qué pasara, indicó Guerrero Jr.