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La Semana Santa, uno de los eventos religiosos más importantes del año para los cristianos católicos, se ha convertido los últimos años en una temporada de incertidumbre y miedo para la comunidad católica de Nicaragua.
Después de las masivas protestas civiles de abril de 2018, reprimidas brutalmente por la Policía orteguista, la Semana Santa no ha vuelto a ser igual en el país. La dictadura de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, desató una ola de ataques y persecución contra los sacerdotes de la Iglesia católica, a quienes considera adversarios políticos.
Primer aniversario de las protestas de 2018
En 2019, el primer aniversario de las protestas 2018 coincidió con el viacrucis de la Pasión de Cristo, lo que convirtió ese evento del Viernes Santos en una marcha de protesta en Managua.
El viacrucis de la Pasión de Cristo o viacrucis penitencial rememora el martirio de Jesús camino al Calvario. En Nicaragua, esta procesión es una de las más concurridas en Semana Santa. Ese 2019, el viacrucis de la Pasión de Cristo fue atacado por la Policía orteguista debido a que los asistentes gritaron consignas contra la dictadura Ortega Murillo.
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Durante la procesión religiosa, madres de los presos políticos que había en ese entonces exigieron la libertad de sus hijos; familiares y madres de los jóvenes asesinados en 2018 durante las protestas llevaban cruces de madera a cuestas, como representación de su sufrimiento.

Además, la procesión recorrió la Carretera a Masaya, la misma avenida de Managua en la que se realizaron muchas de las protestas contra Ortega y su esposa en 2018.
La procesión terminaba en la Catedral de Managua, donde la Policía orteguista tiró bombas y disparos al aire, acción que provocó la ira de los más jóvenes que respondieron con piedras desde los patios de Catedral.
Persecución a los cirineos
En 2022, año en que inició la persecución y encarcelamiento de sacerdotes y obispos, también se incrementó la vigilancia policial en todos los templos católicos del país y las prohibiciones a las actividades y procesiones católicas en las calles, lo que llevó a los sacerdotes y obispos a celebrar todos estos eventos dentro de los templos.
En este contexto represivo, las actividades de Semana Santa fueron un medidor de qué tan lejos llegaría la dictadura Ortega Murillo en su guerra contra la Iglesia católica.
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Los días de la Semana Santa la Iglesia católica los dedica a recordar los últimos momentos de la vida de Jesús. En cada día santo se realizan eventos como la «Procesión de las Palmas», que conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén y marca el inicio de la llamada Semana Mayor para los católicos. En poblaciones rurales se recrea con una imagen de Jesús montado en un burro. También, en casi todas las iglesias se hace un montaje teatral de la Pasión de Cristo, todo esto a la par de celebraciones eucarísticas.
Otra tradición menos conocida que se hace en algunas localidades es la procesión de los cirineos, un homenaje al personaje bíblico Simón de Cirene o el Cirineo, que ayudó a Jesús a cargar la cruz, lo que históricamente fue un acto emblemático de solidaridad durante la llamada Pasión de Cristo.

El 3 de abril de 2023, la Policía orteguista impidió la procesión de los cirineos en el pequeño municipio de Nindirí, Masaya, un caso que fue documentado con grabaciones de video, lo que hizo que sobresaliera más que otras prohibiciones que se estaban dando en todo el país.
Ya para ese entonces había una prohibición generalizada de los eventos religiosos, pero en los municipios la población se resistía a dejar de realizar las tradiciones religiosas.
En videos grabados por la ciudadanía se pudo ver cómo la Policía persiguió a decenas de jóvenes con túnicas moradas y llevando cruces en su representación del cirineo. La mayoría de los jóvenes lograron escapar de la Policía tras dejar su disfraz tirado en las calles. Ese día se reportaron tres jóvenes detenidos por participar en esta procesión en Nindirí y dos arrestos de opositores en otros municipios del país.
En la Semana Santa de 2023, del 3 al 9 de abril de ese año, se reportaron varios casos en Masaya en que la Policía le quitó palmas y cruces a personas que se dirigían a sus parroquias a celebrar la procesión de las palmas, lo que hizo que varios las llevaran ocultas en sus bolsos.
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La Semana Santa de 2023 fue detenido el periodista Víctor Ticay. El 6 de abril, Ticay, periodista y corresponsal del Canal 10 en Nandaime, Granada, fue detenido por la Policía por transmitir una de las actividades religiosas de la Semana Santa en sus redes sociales.
Ticay fue condenado a 8 años de prisión por los supuestos delitos de menoscabo a la integridad o traición a la patria, y propagación de noticias falsas o ciberdelito.
En septiembre de 2024, fue desterrado a Guatemala con el grupo de 135 presos políticos.
Semana Santa bajo asedio policial
En 2024, las actividades de la Semana Santa se realizaron a puerta cerrada en los templos, bajo un fuerte asedio policial en los alrededores de las iglesias principales del país, en un contexto de sacerdotes encarcelados y perseguidos.
Este año la Semana Santa se llevará a cabo del 13 al 20 de abril, coincidiendo con el séptimo aniversario del inicio de las manifestaciones civiles.
Más de 50 sacerdotes y obispos permanecen desterrados y bajo los ataques verbales casi a diario de la vicepresidenta y vocera de la dictadura, Rosario Murillo. Y los religiosos dentro de Nicaragua ejercen su labor en un contexto hostil y sin garantías de libertad.