CONCLAVE

Los cardenales de la Iglesia católica, menores de 80 años de edad, se encierran en la capilla Sixtina y en secreto eligen al nuevo Papa. El cónclave, a como se le conoce a esa reunión, empieza cuando el Maestro de Ceremonias pronuncia la frase “Extra Omnes”, que significa “todos fuera”. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Humo blanco, humo negro, cónclave y cardenales: ¿cuál es el origen del proceso para elegir un nuevo papa?

Desde que murió San Pedro, alrededor del año 67, ha variado mucho la forma de elegir a su sucesor y máximo líder de la Iglesia católica. Este es el origen del papado y su actual forma de elección.

Contenido Exclusivo SOLO PARA SUSCRIPTORES.
Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Los católicos consideran al papa como el sucesor de Pedro, uno de los 12 discípulos al que Jesús le dijo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, según se lee en la Biblia, en el libro de Mateo, capítulo 16, versículo 18.

El mismo Pedro está catalogado como el primer papa, quien dirigió lo que se conoce como la iglesia primitiva, pues el término católico se instauró hasta en el siglo IV.

Desde entonces ha habido 264 papas, aunque se contabilizan 266 papados, incluyendo al actual Francisco, debido a que Benedicto IX fue elegido papa hasta en tres ocasiones.

La palabra papa tiene tres posibles orígenes. Una es la derivación de la palabra griega pappas o padre. Otra es que corresponde a las siglas de las palabras Petri Apostoli Potestatem Accipiens, que significan “el que recibe la potestad del apóstol Pedro”.

Por último, es la unión de las dos primeras sílabas de las palabras pater et pastor, padre y pastor, indica el especialista en temas católicos Eric Frattini, autor del libro Secretos vaticanos, del cual se ha extraído la mayor parte de la información utilizada para este artículo.

La primera vez que se conoció el término de papa fue en el año 296, cuando se inscribió en la tumba de San Marcelino, el papa número 29, y, a finales del siglo IV, se empezó a utilizar para nombrar exclusivamente al obispo de Roma.

Lea también: Rosa Villacastín, escritora: “Mi abuela fue capaz de enfrentarse al mundo por amor a Rubén Darío”

La palabra pontífice, otro término por el que se conoce a los papas, significa “constructor de puentes”, título que usaban los sacerdotes en los tiempos del imperio romano.

Los símbolos de un papa son la sotana de seda blanca; el solideo, un pequeño gorro de color blanco; el anillo del pescador, que es el máximo símbolo del pontífice; la tiara y el pectoral o gran crucifijo de oro.

Los católicos consideran como los tres primeros papas a San Pedro, San Lino y San Cleto. LA PRENSA/ ARTE

Cuando un nuevo papa es nombrado, describe Frattini, tiene que adoptar un nuevo nombre y pierde cualquier conexión con su país de origen, por ejemplo, ya no usa el pasaporte de su nacionalidad sino el del Estado Vaticano. Se le asigna un confesor privado y es la única persona que puede absolver de sus pecados al papa. Además, ostenta el poder absoluto sobre la Iglesia católica romana y tiene también poder absoluto para modificar las normas y las leyes de la Iglesia. El papa no puede ser juzgado por ningún hombre o tribunal.

Entre los muchos poderes que tiene el papa están la aprobación o supresión de órdenes religiosas, conceder indulgencias, beatificar o canonizar, nombrar obispos y cardenales, crear diócesis, fundar universidades pontificias y decretar sus normas, publicar obras litúrgicas, administrar los bienes de las fundaciones dependientes del Vaticano, regir y presidir todas las misiones vinculadas al Vaticano, convocar a concilios y regular las fiestas católicas.

Además, emite encíclicas sobre cuestiones de fe; promulga, modifica o elimina leyes eclesiásticas; es el máximo defensor de la Iglesia contra la herejía; concede la dispensa de votos a los religiosos que quieren secularizarse; falla sentencias; forma tribunales para el examen de causas concretas y elige personalmente a los miembros de cada tribunal.

El papa, que no tiene sueldo asignado, tiene otros títulos como obispo de Roma, sucesor del Primado de los Apóstoles, vicario de Cristo, sumo pontífice de la Iglesia Universal, siervo de los siervos de Dios, patriarca de Occidente, primado de Italia, soberano de la Ciudad-Estado Vaticano y, de forma extraoficial, también se le conoce como rector del mundo, padre de los príncipes y reyes, y pontífice máximo.

¿Cómo se elige al papa?

No hay una fecha precisa sobre la muerte de San Pedro, considerado el primer papa, pero sí se sabe que murió en Roma, alrededor del año 67 de la era cristiana, víctima de las persecuciones ordenadas por el emperador romano Nerón contra los cristianos.

Tampoco hay mucha información sobre el segundo papa, Lino, pero habría sido elegido como tal por el propio Pedro y también por el apóstol Pablo. “Después de que los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo hubieron echado los fundamentos y edificado la Iglesia de Roma, encomendaron el servicio del episcopado a Lino”, escribió Ireneo de Lyon en su obra Contra las herejías.

El tercer papa, Cleto, Anacleto, también conoció a Pedro y trabajó de la mano con Lino. Se conoce que fue elegido papa, aunque entonces no se le conocía como tal al máximo dirigente de la Iglesia, porque gozaba de fama de santidad entre sus miembros.

Y así sucesivamente, hubo una variedad de formas para elegir al sucesor de Pedro. Se dice, por ejemplo, que Fabián, el papa número 20, entre los años 236 y 250, fue elegido como tal cuando estando reunidos los electores para seleccionar al sucesor del papa Antero, una paloma se posó sobre Fabián, un granjero laico que se encontraba en Roma accidentalmente y como simple espectador.

En algunas ocasiones, la elección del papa estuvo a cargos de reyes o gobernantes, o bien, estos últimos llegaron a tener poder de veto contra dichas escogencias.

Sin embargo, en el año 1059, el papa Nicolás II promulgó un decreto en el que se articulaba el proceso de elección de los papas y se establecía el papel de los cardenales obispos como electores, disminuyendo así la influencia de la aristocracia romana y del bajo clero y sentó las bases del Colegio Cardenalicio, establecido formalmente hasta en el año 1150.

La Capilla Sixtina, donde se elige a los papas. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

La palabra cardenal, expone Eric Frattini en el libro Secretos vaticanos, viene del latín cardo, que significa bisagra. El título de cardenal fue creado por orden de Silvestre I, que fue papa entre 314 y 335, y su explicación se debe a que los cardenales constituían una especie de bisagra o intermediario entre las peticiones de los fieles y el papa.

Los cardenales constituyen el máximo cargo de la iglesia tras el papa y son quienes reunidos en cónclave eligen al nuevo papa y tienen la función de ser los asesores directos del papa, por lo que tienen acceso directo al pontífice. Se les denomina también “príncipes de la Iglesia” o “purpurados”. Reciben el trato de eminencia y disponen de escudo y anillo nobiliario.

Lea también: El trágico final de la “diabla” negra

El organismo que integra a todos los cardenales de la Iglesia católica se llama Colegio Cardenalicio, que se fundó en 1150 por orden del papa Eugenio III. Antes, estaba conformado en su mayoría por cardenales italianos hasta que el papa Juan Pablo II lo “desitalianizó”.

Al frente del Colegio Cardenalicio se encuentran dos figuras, un obispo y el cardenal camarlengo, este último encargado de organizar el funeral pontificio, convocar al cónclave y administrar la Iglesia y la Ciudad-Estado Vaticano hasta el nombramiento del nuevo pontífice, una especie de “papa en funciones”.

La palabra cónclave significa “con llave o bajo llave”, proveniente del latín cum clave, y la institución fue fundada en el año 1274 por orden del pontífice Gregorio X. El papa decidía así la democratización de la elección del pontífice por parte de los cardenales de la Iglesia, que son quienes forman el cónclave.

El cónclave ha sufrido varias reformas y la última la realizó Juan Pablo II, al promulgar la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, reformas que incluyeron un sistema electoral por mayoría de dos tercios y la abolición de los métodos de designación de papa, por aclamación y por compromiso. Juan Pablo II también ordenó la rehabilitación del Domus Sanctae Marthae, o Casa de Santa Marta, la residencia vaticana que da cobijo a los cardenales durante la celebración del cónclave.

¿Cómo se realiza el cónclave?

Una vez que el trono papal queda vacante, el cónclave papal oficial comienza entre 15 y 20 días después de la salida del último papa. Este plazo se estableció en 1922 para que los cardenales tuvieran tiempo suficiente para viajar hasta Ciudad del Vaticano, expone un artículo de la revista National Geographic.

Una vez que el Colegio Cardenalicio se reúne oficialmente, permanecen encerrados en la Capilla Sixtina hasta que se elige a un nuevo papa, salvo circunstancias extraordinarias. Juran mantener la integridad del cónclave: el secreto es de suma importancia y sólo unos pocos asistentes pueden tener contacto con los cardenales que votan.

No se suele realizar campaña en pro de un candidato a papa. Según explicó en 2013 el escritor y experto papal John Thavis, los contendientes papales son “muy cuidadosos de no decir nada que parezca estar haciendo campaña”.

El papa Pío XII vestido con todos sus atuendos. LA PRENSA/ TOMADA DE ALETEIA

Antes de proceder a la elección, los cardenales escuchan dos sermones, uno antes de entrar al cónclave y otro ya dentro de la Capilla Sixtina. Ambos sermones tienen como objetivo exponer el estado actual de la Iglesia y sugerir las cualidades necesarias que debe poseer un papa en ese momento específico.

El cónclave se realiza en la Capilla Sixtina y se vota dos veces al día, hasta que uno de los candidatos es elegido por dos tercios de votos más uno. Los cardenales siguen reunidos en el cónclave hasta que un cardenal obtenga los votos suficientes para ser elegido pontífice.

Si tres días de votaciones no ofrecen ningún nuevo papa, los miembros del cónclave se toman un día entero para la oración y la contemplación. Si ese ciclo de cuatro días se repite siete veces más, se celebra una segunda vuelta entre los dos candidatos que hayan recibido más apoyos.

Fumata blanca y fumata negra

Mediante la fumata blanca o la fumata negra, se comunica el resultado de cada votación del cónclave.

Cuando no se han conseguido los votos suficientes, las papeletas de voto se queman con una paja especial que produce humo negro. A eso se le llama fumata negra.

Cuando el candidato ha conseguido dos tercios de votos más uno, las papeletas son quemadas con papel que provoca un humo blanco, lo que constituye la fumata blanca.

Lea también: Las siete maravillas de la arqueología y el arte de los indígenas antes de la llegada de los españoles

La paja o el papel son quemados en un pequeño hornillo situado en la propia Capilla Sixtina y en el centro de la sala. El hornillo se comunica con una chimenea situada en el lado derecho de la basílica.

Hasta 2005, señala National Geographic, el Vaticano añadía a las papeletas materiales naturales como paja húmeda para la fumata blanca y brea alquitranada para la fumata negra. En el año 2013, el Vaticano reveló los productos químicos que adoptó en 2005 para este fin: una mezcla de clorato potásico, lactosa y resina de conífera para el blanco, y perclorato potásico, antraceno y azufre para el negro.

La fumata blanca avisa que un nuevo papa ha sido electo en el cónclave. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Cuando hay humo blanco, el cardenal camarlengo, el de mayor rango en el colegio cardenalicio, sale al balcón anunciando que se ha elegido a un nuevo pontífice. Seguidamente, se anuncia el nombre adoptado por el nuevo papa y este último da la primera bendición papal Urbi et orbi ya vestido con la casulla blanca.

Los papas visten de blanco desde 1566, aunque algunos historiadores dicen que es desde 1571. En todo caso, el papa era Pío V, quien habría instaurado la costumbre como símbolo de pureza. Sin embargo, algunos documentos aseguran que el papa Pío V necesitaba un lujoso hábito para una ceremonia especial que debía celebrarse en 1571, pero en aquel momento la ciudad estaba desabastecida de seda roja, la única que había era blanca y el papa cedió a ponerse un hábito blanco. Desde entones los pontífices visten de blanco.

Urbi et orbi es una expresión latina que significa “a la ciudad al mundo”, a quienes van dirigidos los mensajes, oraciones o bendiciones del sumo pontífice.

¿Un nuevo cónclave?

La última vez que hubo cónclave fue en el año 2013, tras la renuncia del papa Benedicto XVI. Se vieron cuatro columnas de humo negro antes de que finalmente apareciera humo blanco. El cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio se convirtió entonces en el actual papa Francisco.

El papa Francisco permanece hospitalizado desde el pasado 14 de febrero. LA PRENSA/ ARCHIVO/ EFE

Desde mediados de febrero pasado, la salud de Francisco está deteriorada debido a la agudización de una bronquitis. Desde entonces está con pronóstico reservado en el hospital Policlínico Agostino Gemelli de Roma.

Cada día hay expectación entre el pueblo católico y en el mundo entero por el futuro inmediato del papa Francisco y, aunque se reza por su mejoría, si habrá necesidad de un nuevo cónclave.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí