Donald Trump no termina de sorprender al mundo

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La última declaración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dando a conocer la venta de residencias a los millonarios del mundo por la suma de cinco millones de dólares, me ha dejado izofróstico. No pierdan el tiempo tratando de descifrar qué quiere decir dicha frase pues no existe en el diccionario, yo la escuché hace muchos años de un campesino nicaragüense refiriéndose al trauma que le había causado una noticia irracional. Muy parecida a la que acaba de sacarse de la manga de la camisa el presidente Trump ofreciendo residencias norteamericanas por cinco millones de dólares, mientras persigue inmisericordemente a millones de inmigrantes cuyo único delito es ser pobres y tratar de ganarse la vida honradamente para mantener y educar a sus familias en un país que hasta antes de la llegada a la presidencia del señor Trump era la nación líder del mundo libre destacándose por dar refugio a los perseguidos del mundo. Esos perseguidos son los que con su esfuerzo han ayudado en gran medida a hacer de los Estados Unidos lo que es, o mejor dicho eran: el país más democrático más grande y poderoso de la tierra.

Si quieren otra noticia izofróstica, aquí les va, la representante del gobierno de Trump en las Naciones Unidas acaba de votar junto a China, Rusia, Corea del Norte, entre otros, una moción que impedía declarar invasor a Ucrania al ejército de Putin. A esto agréguenle la insistencia en cobrarle a Ucrania los dineros aportados por su antecesor, Joe Biden, para la defensa de la soberanía de Ucrania. Aquí permítanme hacer un paréntesis para comentar una anécdota que bien podría traspolarse a la ayuda recibida por Ucrania. En la época de los ochenta, mientras me encontraba como instructor en el frente sur comandado por el difunto Edén Pastora, unas personas del Departamento de Estado norteamericano necesitaban discutir algunas cosas con él y su equipo. Para ello le mandaron un avión para que se desplazara a El Salvador. La entrevista duró algunas horas nada más y luego lo mandaron a dejar a Costa Rica en el mismo avión. Resulta que después el comandante Pastora se dio cuenta que el raid de ida y vuelta a El Salvador había costado la bicoca de ciento y pico de mil dólares. Cuando vio la cifra Edén quedó izofróstico y dijo: “A la puta, pudimos hacer un cachimbo de cosas con esos dólares”. Esto que les comento fue una anécdota nada más, imagino las que se dieron en el frente norte.

Pero volviendo al tema de este artículo, la verdad es que la moral del actual inquilino de la Casa Blanca deja mucho que desear, al igual que su racismo. No sé ustedes, pero yo estoy más que seguro que jamás tuvo la más mínima idea de cómo terminar la guerra en Ucrania y que su discurso de que la terminaría en un día una vez que ganara las elecciones, era una patraña total y absoluta. Más bien su actuar ya con el poder de la Presidencia y con su apuro en meterle el diente a los negocios con Rusia, están haciendo que Putin arrecie su ofensiva.

Finalizo con otra anécdota que refleja el amor por el dinero de algunas personas. Un árabe se dio cuenta que su esposa lo estaba engañando y se molestó  tanto que fue a una armería a comprar una pistola. Estando en el lugar le dijo al vendedor que quería comprar una “bastola bara” matar a un bandido. Después de regatear su precio, compró la pistola y se dirigió a donde el ofensor a su honor, cuando lo encontró le dijo: “Bandido vengo a matarte con esta bastola nueva que acabo de comprar”. El amante de su esposa, asustado ante la amenaza y conociendo la idiosincrasia del árabe, le dijo: “Qué linda pistola, ¿cuánto le costó?” El árabe contestó que trescientos dólares, a lo que el otro le dijo: “Se la compro, le doy quinientos”. El árabe, viendo un posible negocio le pregunto: “¿Quinientos dólares por la bastola?” “Sí, quinientos”, le contesto el responsable de sus cachos. “Te la vendo”, fue la repuesta y dice la anécdota que el árabe llegó feliz donde su esposa con sus doscientos dólares de ganancia.

Make América great again fue el slogan de la campaña presidencial del actual presidente de los Estados Unidos. Les comento que consulté con mi hijueputómetro la traducción al español y lo que me tradujo fue: hagámonos más ricos con América otra vez.

El autor es analista político y  directivo nacional de las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense.

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