En la imagen de la izquierda, la primera edición del diario LA PRENSA que salió a circulación el 2 de marzo de 1926. A la derecha, la última edición impresa del diario publicada el 12 de agosto de 2021. A pesar de sus agresiones, la dictadura de los Ortega Murillo no ha podido silenciar a LA PRENSA, que, tras ser obligada al exilio, sigue informando a través de su edición digital. LA PRENSA/ ARCHIVO

LA PRENSA, 99 años de historia y censuras

Durante casi un siglo los nicaragüenses han tenido en LA PRENSA un faro que alumbra en medio de la oscurana a que han querido someter al país los dictadores de turno, para quienes la verdad y la libre circulación de información son sus enemigos.

Un día como hoy 2 de marzo, pero de 1926, el Diario LA PRENSA circuló por primera vez hace ya 99 años y sus primeras instalaciones quedaban en la calle El Triunfo. Se trataba de un modesto edificio de taquezal, en una polvorienta calle de la Managua de principios del siglo XX.

LA PRENSA ha tenido que lidiar con gobernantes y dictadores en momentos turbulentos y oscuros de la política criolla. Su compromiso de informar en medio de esas tempestades, originadas por los que ostentan el poder, le ha costado cierres, censura, cárcel, muerte y confiscaciones.

El primer desencuentro ocurrió en 1929, cuando el país era gobernado por el general liberal José María Moncada. Al mandatario no le gustaba lo que publicaba el diario y condenó a morir en el destierro a un codueño del periódico, Adolfo Ortega Díaz.

La primera censura que sufrió LA PRENSA, debido a temas políticos, la realizó en 1933 el presidente liberal Juan Bautista Sacasa, quien, en 1934, también cerró el periódico por tres días tras el asesinato del general Augusto C. Sandino. Un tercer cierre del diario se produjo el 15 de enero de 1935, cuando LA PRENSA cuestionó a Sacasa por el crimen contra Sandino, perpetuado por órdenes del general Anastasio Somoza García, quien ya preparaba su ascenso al poder.

Una vez en el poder, Somoza García también cerró el periódico por tres días, en 1940, y además encarceló a su director, Pedro Joaquín Chamorro Zelaya. La represión no menguó la labor del diario de informar y cuestionar al poder, lo cual le costó una intervención directa de la Guardia Nacional que, por órdenes del dictador Somoza García, se tomó las instalaciones y luego las confiscaron al final de junio de 1944.

La situación empeoró dos meses después, cuando el dictador ordenó el cierre definitivo de LA PRENSA, el 10 de agosto de 1944, obligando al director y su familia a un exilio de un año y diez meses. El periódico reapareció hasta dos años después, el 11 de junio de 1946.

La dictadura somocista, durante los casi 42 años que duró, se ensañó contra LA PRENSA. Hubo censuras bajó la administración de Luis Somoza Debayle y luego también con la de su hermano Anastasio Somoza Debayle.

Al final de la década de 1940, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal sucedió a su padre en la dirección del diario y sufrió cárcel y tortura, a la vez que LA PRENSA padeció largos años de censura, multas y cierres.

En sus últimos meses en el poder, cuando estaba enfrascado en una guerra con los sandinistas, Anastasio Somoza Debayle envió tanques de guerra frente a las instalaciones del diario, el 11 de junio de 1979, ordenando disparar los cañones contra la infraestructura y luego también mandó aviones a bombardear el medio, borrando por completo sus instalaciones. Sobrevivió apenas la fachada.

Poco después de ese bombardeo contra el periódico, Somoza Debayle huyó del país y los sandinistas subieron al poder en julio de 1979, realizando miles de promesas, como establecer la democracia y que el pueblo gozaría de libertad. Los sandinistas no cumplieron y se convirtieron en otra dictadura totalitaria, militar y sanguinaria.

En 1980, LA PRENSA fue paralizada durante 36 días, bajo un supuesto conflicto laboral, que a todas luces fue promovido por el régimen sandinista para desestabilizar el rotativo. Un año más tarde, los comandantes, que dirigían con mano dura el país, amonestaron a LA PRENSA por 48 horas.

En 1982, la Dirección de Medios de Comunicación del Ministerio del Interior (Mint) cerró varios medios de comunicación que criticaban al régimen sandinista, incluida LA PRENSA, iniciando una nueva ola de violenta censura contra el medio. A sus editores, periodistas y fotógrafos los acosaron, encarcelaron y enviaron al exilio.

El 25 de junio de 1986, bajo el primer gobierno del actual dictador Daniel Ortega, se ordenó un cierre indefinido a LA PRENSA que se prolongó por más de un año, hasta el primero de octubre de 1987.

Tras esos 451 días de censura, LA PRENSA salió nuevamente a las calles bajo el titular: “Triunfó el pueblo! LA PRENSA sin censura”. Los 200 mil ejemplares de la edición se vendieron en unas cuantas horas.

En enero de 2007, el tirano Daniel Ortega volvió a la presidencia y desde el primer momento LA PRENSA, fiel a su independencia y crítica del poder, se convirtió en la piedra en el zapato de Ortega y su esposa Rosario Murillo, que llegaron para construir una nueva dinastía familiar en Nicaragua.

LA PRENSA empezó a cuestionar todos los actos de corrupción y las pretensiones de la familia Ortega Murillo de perpetuarse en el poder.

Los dictadores respondieron reprimiendo fiscalmente al periódico, además de con agresiones y amenazas a los periodistas del medio. Luego, subieron el tono reteniendo al diario la materia prima, como tinta y papel, queriendo torpedear al diario quien se mantuvo siempre firme en su convicción y compromiso de seguir informando a la población y al mundo a través de su plataforma digital.

La dictadura Ortega Murillo inició una represión mortal contra toda la población a partir de las protestas cívicas de abril de 2018, en la que también emprendió una percusión contra LA PRENSA y, finalmente, el 13 de agosto de 2021, la Policía del régimen se tomó las instalaciones, las que terminaron confiscadas. Ese mismo día apresaron de forma arbitraria al gerente general Juan Lorenzo Holmann.

LA PRENSA continuó informando solo a través de su plataforma digital, pero los dictadores acabaron con expulsar del país totalmente al diario y sus periodistas, cuando en julio de 2022 encarcelaron a dos conductores y allanaron las viviendas de otros miembros del personal, desatando una cacería de brujas contra toda la Redacción, molestos porque se le dio cobertura a la expulsión de las monjas de la Caridad.

Todo el personal del diario se vio obligado a salir al exilio para evitar ser encarcelados o sufrir otro tipo de agresiones.

Desde el exilio, LA PRENSA sigue informando al pueblo nicaragüense.

Dos portadas históricas de LA PRENSA. A la izquierda, la edición del 10 de enero de 1978, que anuncia el cobarde asesinato del director del periódico, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. La imagen de la derecha es la portada del diario LA PRENSA con fecha 16 de agosto de 1979, nuevamente en circulación después de la guerra que culminó con el derrocamiento de la dictadura somocista. LA PRENSA/ ARCHIVO
La imagen de la izquierda es la portada de LA PRENSA del 26 de mayo de 1980, cuando circuló nuevamente después de haber estado paralizada por 36 días, por un supuesto conflicto laboral promovido por los nuevos gobernantes sandinistas. El diario se dividió y un grupo de sus periodistas fundaron El Nuevo Diario, que compartía la línea editorial del sandinismo, mientras LA PRENSA se mantuvo independiente. La imagen de la derecha muestra una edición “Extra” matutina del 26 de febrero de 1990, anunciando el triunfo electoral de Violeta Barrios de Chamorro. En sus inicios, LA PRENSA circuló de forma vespertina y a finales de los años noventa su edición pasó a ser matutina. LA PRENSA/ ARCHIVO
Una imagen del diario LA PRENSA después de haber sido cañoneada por los tanques de la Guardia Nacional, el 11 de junio de 1979. El ataque fue ordenado por el dictador Anastasio Somoza Debayle, en un intento desesperado por silenciar al periódico. LA PRENSA/ ARCHIVO
Así quedaron las instalaciones de LA PRENSA después de haber sido bombardeada por aviones de la dictadura somocista. LA PRENSA/ ARCHIVO
La rotativa del diario LA PRENSA severamente destruida por el bombardeo somocista. Fue posteriormente reconstruida. LA PRENSA/ ARCHIVO
Turbas sandinistas vandalizan las instalaciones del diario LA PRENSA en 1986. El periódico sobrevivió a dos terremotos que destruyeron por completo sus instalaciones, así como también ha sobrevivido a varias dictaduras y las ha visto caer. LA PRENSA/ ARCHIVO
Una visita en las destruidas instalaciones del diario La Prensa el 30 de marzo de 1980, tras la guerra entre Somoza y los sandinistas. El primero de la izquierda es el actual dictador Daniel Ortega, seguido por Sergio Ramírez, Bayardo Arce, Betty Urdaneta (primera dama de Venezuela), la periodista nicaragüense Lilly Soto, el presidente venezolano Luis Herrera Campíns, saludando a los propietarios del periódico Xavier Chamorro, Violeta Barrios de Chamorro y Jaime Chamorro. LA PRENSA/ ARCHIVO
El jefe de Redacción de LA PRENSA, Eduardo Enríquez, saluda al presidente venezolano Hugo Chávez, en una visita inesperada a LA PRENSA el 16 de enero de 2008. En el extremo derecho, los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo. LA PRENSA/ ARCHIVO
El 7 de febrero de 2020, tras varios meses de tener retenida las bobinas de papel, la tinta y otros insumos, la dictadura Ortega Murillo finalmente le liberó el material al periódico. El terrorismo fiscal y aduanero fue intenso por parte del régimen y aun así no lograron silenciar a LA PRENSA. Eduardo Enríquez y el director Jaime Chamorro Cardenal reciben las bobinas de papel para la impresión del diario. LA PRENSA/ ARCHIVO/ OSCAR NAVARRETE
Periodistas del Diario LA PRENSA saludan, con una bandera gigante de Nicaragua, la caravana donde transportan a reos políticos que posteriormente fueron liberados el 15 de marzo de 2019. LA PRENSA/ ARCHIVO/ OSCAR NAVARRETE
Dos portadas históricas y creativas con las que el diario LA PRENSA denunció los atropellos de la dictadura orteguista en su intento de silenciarla. LA PRENSA/ ARCHIVO
Dos momentos represivos en los que periodistas gráficos de LA PRENSA son agredidos por las hordas criminales de la dictadura. En la imagen de la izquierda, el fotoperiodista Óscar Navarrete es vapuleado por un guardia orteguista el 12 de diciembre de 2019. En la imagen de la derecha, turbas sandinistas vapulean y roban el equipo fotográfico a un reportero gráfico del diario, en la tarde del 20 de abril de 2018, durante las protestas contra el régimen. LA PRENSA/ ARCHIVO
Juan Lorenzo Holmann, gerente general, y Eduardo Enríquez, editor jefe, después de salir del Ministerio Público orteguista, el 10 de junio de 2021. Enríquez fue citado por el caso fabricado a la fundación Violeta Barrios de Chamorro. LA PRENSA/ ARCHIVO/ OSCAR NAVARRETE
Un voceador del mercado Roberto Huembes muestra la última edición impresa de LA PRENSA, el 12 de agosto de 2021. LA PRENSA/ ARCHIVO/ OSCAR NAVARRETE
Patrullas de la Policía del régimen se toman las instalaciones del Diario LA PRENSA el viernes 13 de agosto de 2021, llegando al clímax de odio por parte de los dictadores de querer callar a LA PRENSA. Aún con sus instalaciones robadas, LA PRENSA sigue informando a los nicaragüenses y al mundo. LA PRENSA/ ARCHIVO/ JADER FLORES

La edición digital de LA PRENSA anunciando, en julio de 2022, el exilio de su redacción por la represión y persecución desatada por los dictadores. LA PRENSA/ ARCHIVO

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COMENTARIOS

  1. Hace 1 año

    ¿Donde fue realmente asesinado PJCH? Observen en la foto cerca de la region umbilical cuatro puntos negros. Esos puntos negros son los tapones de los cartuchos de escopeta disparados a quemarropa y que quedaron pegados a su piel; sin embargo, para que esto ocurra la victima debe de estar sin ropa. Por otra parte, ¿Porque la camisa que andaba puesta en el momento del asesinato no tenía ninguna perforacion? ¿Porque todos los testigos que testificaron declararon que no escucharon ninguna detonacion de disparos en el momento del hecho? El celador de una casa que estaba a 18 metros del lugar no escuchó ninguna detonacion de disparos. El testigo electricista no escuchó ningun disparo. La logica conclusion es de que a Chamorro lo asesinaron en otro lugar y lo fueron a dejar donde chocó su carro en contra del poste. ¿Porque el juez no citó a testificar a los sirvientes de la residencia del Dr. Chamorro? ¿Porque su pantalon y zapatos estaban enlodados si supuestamente venía de su casa a su trabajo en La Prensa a las 8:00 de la mañana? Lo que mucha gente no sabe es que Silvio Peña es pariente de Leopoldo Rivas, un destacado miembro del FSLN. Silvio Peña y los otros individuos son los Lee Harvey Oswald de este caso. ¿Que le declaró Oswald a la policía al ser arrestado por el asesinato de Kennedy? Yo soy solo un patsy. Lo cual quiere decir que el fue solo un solo chivo expiatorio.

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