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Como parte de sus medidas para atornillarse al poder, a partir de 2018 el régimen Ortega Murillo se ha dedicado al desmantelamiento de entidades civiles y religiosas, cancelando sus personalidades jurídicas y confiscando sus bienes.
Operación Sonrisa, Save the Children, Caritas de Nicaragua, Misioneras de la Caridad, Cruz Roja Nicaragüense y fundaciones que continuaban el legado de los padres Odorico y Fabretto son parte de más de 5 mil entidades canceladas arbitrariamente por el régimen.
Operación Sonrisa
En marzo de 2022 la dictadura de Ortega y Murillo asestó un duro golpe a cientos de nicaragüenses atendidos por Operación Sonrisa. La organización internacional sin fines de lucro operaba en el país desde 1994 y había logrado devolver la sonrisa a casi ocho mil nicaragüenses: 2,200 atendidos en su centro y 5,738 en colaboración con hospitales públicos.
Operación Sonrisa realizó 11 mil procedimientos quirúrgicos gratuitos en 124 jornadas y prestó más de 128,700 servicios de salud, con un sistema que incluía 18 disciplinas médicas destinadas a la atención integral de pacientes (niños, niñas, jóvenes y adultos) afectados por labio y paladar hendido, condición con la que anualmente nacen alrededor de 500 niños nicaragüenses.
Además, recaudó e invirtió más de cinco millones de dólares en atención médica, creación de infraestructura propia, desarrollo de programas y colaboración con hospitales en zonas de riesgo del Caribe Norte.
En enero de 2022, dos meses antes de su cierre, los propios medios de comunicación del régimen destacaron la labor de la organización, que en ese momento se hallaba capacitando a pediatras y médicos generales de los hospitales del país. En febrero la oenegé realizó su primera jornada del año y el viernes 18 de marzo haría su colecta anual, pero un día antes la despojaron de su personería jurídica.
La mañana del viernes 8 de julio de ese año la dictadura se tomó las instalaciones de Operación Sonrisa, consolidando su asalto a la organización que realizaba entre 300 y 400 cirugías gratuitas anuales. La oenegé se despidió de Nicaragua prometiendo volver a trabajar en el país cuando su labor sea requerida.
Junto con Operación Sonrisa fueron ilegalizadas otras 24 oenegés, entre ellas la Asociación de Periodistas de Nicaragua y organizaciones defensoras de las mujeres, los indígenas y los derechos humanos.

Save the Children
En una de sus estocadas más recientes contra la población nicaragüense, el régimen orteguista clausuró a Save the Children International, organización que trabajaba en Nicaragua desde 2011 a beneficio de la niñez y en defensa de sus derechos. La clausura se hizo oficial en La Gaceta del miércoles 8 de enero de 2025.
Según el Ministerio del Interior de la dictadura, Save the Children, que tiene sede en Reino Unido y opera en más de 100 países, solicitó su propia disolución, junto con tras 14 organizaciones. Ortega ya había clausurado las actividades de la rama canadiense de Save the Children en agosto de 2024.
Save the Children trabajaba en estrategias, programas, proyectos y campañas para beneficiar a la niñez nicaragüense en riesgo, con enfoque en educación, salud y nutrición, derechos de la niñez, protección infantil, seguridad alimentaria y reducción de riesgos y desastres. Colaboró con el Ministerio de Educación, el Ministerio de Salud, el Ministerio de la Familia, Plan Nicaragua, Profamilia, NicaSalud y cooperativas cafetaleras, entre otros.

Familia Fabretto
El padre Rafael María Fabretto fue un sacerdote italiano de la Orden Salesiana que se estableció en Nicaragua en 1950 y desde 1953 se dedicó a la formación de niños y adolescentes en riesgo que educaba en sus oratorios. Hasta su muerte, en 1990, había logrado rescatar a unos 15 mil muchachos. La Familia Padre Fabretto continuó su obra desde entonces, pero su labor terminó abruptamente a inicios de febrero de 2022, cuando la dictadura canceló la personería jurídica de la asociación.
Este atropello afectó a más de 50 mil niños, niñas y adolescentes que se beneficiaban bajo los programas de educación inicial, primaria y técnico vocacional, entre otros. La asociación se sostenía con donaciones públicas y privadas y trabajaba en las comunidades más vulnerables de Nueva Segovia, Madriz, Estelí, Chinandega, Managua, Masaya, Granada y el Caribe Sur. También impartía capacitaciones sobre la educación integral de la niñez, incluyendo salud y nutrición.
En protesta por la cancelación de tan importante obra social, pobladores de San José de Cusmapa se tomaron el oratorio de ese municipio, corazón del legado del padre Fabretto. Sin embargo, recibieron un ultimátum de 72 horas para entregar las instalaciones a las “nuevas autoridades”.
En julio de 2023 el régimen inauguró en la finca Mangas Verdes —una propiedad de 2 mil manzanas confiscada a la Familia Padre Fabretto en Madriz—, un centro de desarrollo de tecnologías adscrito al Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA).
La asociación continuó trabajando, pero ahora fuera de Nicaragua. Ha entregado sus recursos y conocimientos a la niñez rural de Honduras y Guatemala.

Obra del padre Odorico
El legado del padre Odorico D’Andrea, sacerdote italiano que trabajó por décadas para llevar el progreso a San Rafael del Norte, Jinotega, también sufrió la embestida del régimen. La Fundación Odorico D’Andrea, creada hace más de veinte años para fomentar el desarrollo del municipio, fue eliminada en agosto de 2024, en un paquete de 1,500 organizaciones canceladas, en su mayoría religiosas.
Cinco meses después, oficiales bajo el mando del jefe policial de Jinotega saquearon las instalaciones de la fundación. Entre otras cosas se llevaron seis motos, una camioneta, un camión, computadoras, muebles y dinero de las cuentas. Además, confiscaron un terreno que la fundación poseía en una comunidad de la zona seca de la región.
La fundación desarrollaba proyectos de capacitación a la mujer campesina en temas de liderazgo y emprendimiento, formando cooperativas que les permitieran generar ingresos económicos. También promovía proyectos de cosecha de agua en zonas secas, creación de huertos familiares, bancos de semillas y financiamiento a los campesinos.

Fundación 10 y Cáritas Nicaragua
El 3 de mayo de 2023 fue cancelada la personería jurídica de la Fundación 10, de Canal 10 de Nicaragua, junto con más de 25 organizaciones de la sociedad civil.
Además de realizar su campaña “Navidad para compartir”, en la que entregaba juguetes y alimentos a niños y personas de la tercera edad, la fundación beneficiaba a gente de escasos recursos con atención médica y odontológica.
Otra organización de beneficencia eliminada de un plumazo por la dictatura fue Cáritas Nicaragua, brazo social de la Iglesia católica nicaragüense desde 1956. Cáritas realizaba su labor benéfica en zonas pobres y periféricas, donde entregaba donaciones de feligreses y organizaciones aliadas.
Fue cancelada en marzo de 2023, por “disolución voluntaria”.

Misioneras de la Caridad
En julio de 2022 la dictadura expulsó de Nicaragua a 18 religiosas Misioneras de la Caridad de la Orden de Madre Teresa de Calcuta. Las hermanas administraban un asilo de ancianos, una guardería donde se cuidaba a los hijos de vendedoras ambulantes y un comedor para 133 personas que alimentaba a familias necesitadas.
Además, en Granada tenían un hogar para niñas abusadas a las que protegían de sus agresores. Tras la expulsión, los ancianos fueron llevados a casas de otras órdenes y a las niñas, todas entre 8 y 13 años, tuvieron que entregarlas a sus familias. Poco después la hermana Paola relató al semanario católico español Alfa y Omega que las niñas iban llorando y las religiosas también.
La personalidad jurídica de las Misioneras de la Caridad había sido retirada en junio de ese año, en un paquete de 101 organizaciones canceladas.

Cruz Roja Nicaragüense
En mayo de 2023 la dictadura canceló la personería jurídica de la Cruz Roja Nicaragüense, como castigo por haber asistido a los heridos durante la represión a las protestas ciudadanas de 2018. Además de acusarla de “atentar contra la paz y estabilidad de la nación», la señalaron por supuestamente no haber presentado su estado financiero y fallar en la verificación de la identidad de sus donantes.
El régimen confiscó los bienes de la organización, traspasándolos al Ministerio de Salud (Minsa). Ese mismo mes derogó el decreto 357, por el cual se creó la Asociación Cruz Roja Nicaragüense en 1958. Como no podía quedarse con el nombre ni el emblema de la organización internacional, en junio presentó su Cruz Blanca, con los bienes expropiados y adscrita al Minsa.