Frailes carmelitas. ARCHIVO

El paso de los Carmelitas Descalzos por Nicaragua: servicio, contemplación y un obispo

Fueron expulsados del país por el régimen de Daniel Ortega, pero en sus años en Nicaragua no hicieron más que ofrecer sus buenas intenciones por los nicaragüenses y hasta formar a uno de los obispos más queridos por la población.

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Llegaron a Nicaragua en los años cincuenta, cuando en Managua estaba el arzobispo Vicente Alejandro González y Robleto, quien fundó en 1961, la parroquia Nuestra Señora del Carmen, ubicada frente al viejo campo de futbol Cranshaw, cerca de la casa de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en reparto El Carmen.

Desde entonces, esta parroquia estaba administrada por la Orden de Carmelitas Descalzos, quienes tuvieron que salir de Nicaragua recientemente. En un comunicado con fecha del 23 de enero de 2025 se indica que lo hacen por falta de “vocación” y que “si Dios padre lo permite, cuando tengamos más vocaciones podremos regresar. Seguimos en comunión eclesial con nuestra oración fraterna y encomendamos la parroquia Nuestra Señora del Carmen y a toda la Iglesia en Nicaragua a la Purísima Concepción de María”.

Sin embargo, LA PRENSA reportó que la partida de los frailes y monjas Carmelitas se debió a presiones de la dictadura de Ortega y Murillo, que quería elegir cuáles frailes podían estar en la parroquia. La presión fue tanta que prefirieron entregar el templo a la Arquidiócesis de Managua.

“Todos y cada uno de los frailes que hemos vivido y servido en la parroquia El Carmen presentamos nuestra oración de acción de gracias a Dios por el regalo de haber hecho camino de fe con tantos feligreses, de haber celebrado la alegría de la devoción mariana y la profundización en la vivencia de la fe eucarística”, señala el comunicado de despedida, firmado por fray Edgardo Hernández, delegado por la Orden para Centroamérica.

Monjas Carmelitas en oración. ARCHIVO

Por su parte, el cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, dijo en una homilía el pasado domingo en la Catedral de Managua que el retiro de los frailes se dio por falta de personal en la región. “En Guatemala cerraron dos parroquias y aquí en Nicaragua han cerrado la parroquia del Carmen, la cual han entregado a la Arquidiócesis”, mencionó Brenes, pero en su comunicado, la Orden solo se refiere al cierre de la sede en Managua y todavía no ha informado de algún cierre en otro país de Centroamérica.

En Nicaragua han sido expulsados centenares de religiosos, tanto nacionales y extranjeros como católicos y de otras religiones, según ha reportado la abogada e investigadora, Martha Patricia Molina, autora del informe Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida?

Monte Carmelo

La Orden de Carmelitas Descalzos nació a finales del siglo XII, conformada por un grupo de laicos y peregrinos cansados de las guerras y deseosos de aguardar la definitiva venida del Señor. Se fueron de retiro al Monte Carmelo, en Haifa, Israel. Desde ahí se dedicaron a la oración y la meditación de la Palabra de Dios.

En el sitio oficial de los Carmelitas se explica que estos peregrinos habían intentado establecerse en Jerusalén para esperar la llegada de Dios en el Monte Carmelo, pero a partir de 1220, migraron hacia Europa estableciéndose en Chipre, Sicilia, Francia e Inglaterra. Son considerados como fundadores de la Orden: Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

Con el tiempo, los Carmelitas fundaron sus propios conventos y se dedicaron a predicar y confesar, y fueron reconocidos como una congregación religiosa al lado de los dominicos, franciscanos y ermitaños.

Establecidos en Europa comenzaron a buscar prácticas para ser reconocidos y encontraron en el profeta Elías, lo que llaman “el modelo de vida mixta”, el cual “conjuga la acción y la contemplación”.

Desde sus inicios son creyentes de la Virgen María y por lo cual se ganaron el nombre de “la Orden de la Virgen” y en Europa se popularizan con el que oficialmente se le conoce a la Orden: Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo.

Este es el Sagrado Corazón de Jesús que está en un monasterio carmelita en El Crucero, Managua. ARCHIVO

Luego se expandieron por todo el mundo, llegando a África y Asia, y posteriormente a América. En los países donde tienen presencia, poseen casas de espiritualidad, centros de retiro, misiones humanitarias en comunidades pobres, conventos, monasterios y proyectos de formación religiosa. Así como editoriales desde donde publican textos dedicados a la contemplación y espiritualidad.

Los Carmelitas usan un escapulario o hábito marrón como signo del amor de la Virgen María, además “de la confianza que sus hijos le tienen a ella y del compromiso de vivir como ella”, indican en su sitio web. En esta congregación hay frailes, monjas y seglares

Además, no utilizan zapatos como señal de sencillez y humildad, pero también hay carmelitas que sí usan calzado. Estos últimos son una rama antigua de la congregación. En 1568, San Juan de la Cruz fundó el primer convento de carmelitas que no usaban zapatos y desde entonces, esa práctica se expandió por todo el mundo.

Parroquia en Managua

Un religioso seguidor de la Orden de Carmelitas Descalzos y que solicita que no revelemos su identidad, detalla que los primeros padres carmelitas llegaron a Nicaragua en octubre de 1950.

Para entonces, una mujer llamada Rosa Isabel Raskosky Páez, de ascendencia rusa y que vivía en Managua, donó un terreno al Arzobispado de Managua. Ahí se construyó el Seminario de la Purísima.

Además de ese terreno, Raskosky donó dinero para la construcción de la parroquia Nuestra Señora de Fátima, la cual fue inaugurada por monseñor Gonzáles y Robleto en 1961 y quedó bajo administración de los Carmelitas. “Prácticamente a ella se le debe la presencia de los Carmelitas Descalzos en el país”, explica el religioso

La parroquia de Nuestra Señora del Carmen fue destruida por el terremoto de 1972 y Raskosky nuevamente aportó para su reconstrucción. La mujer también colaboró para levantar un convento que fundaron los Carmelitas. Ella quería ser una monja de esta congregación, detalla la fuente, “pero no pudo porque sus padres ya estaban muy mayores y enfermitos. Se puso a cuidarlos hasta que fallecieron”.

La mujer murió en Managua el 3 de julio de 1983 y según una publicación en redes sociales de los Carmelitas Descalzos de Panamá, Raskosky fue condecorada por el Vaticano con la insignia Pro Ecclesia et Pontífice por sus méritos y aportes a la Iglesia católica.

Parroquia Nuestra Señora del Carmen en Managua. ARCHIVO

Los Carmelitas siguieron creciendo en el país y el 19 de marzo de 2003 fundaron en El Crucero, el Monasterio María Madre de Misericordia y San José, en donde se reunían monjas de esta congregación. Ahí se pintaban cuadros, se hacían bordados de tela, vendían comida, entre otras actividades que servían para que la Orden obtuviera ingresos.

“Las monjas carmelitas son mujeres muy sensibles, cercanas a sus comunidades y a la gente que sufre. Es injusto que las hayan sacado del monasterio, si no le hacen daño a nadie y son muy buenas personas”, señala el religioso.

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El 20 de mayo de 2017, cuando las protestas en Venezuela contra el régimen de Nicolás Maduro cobraban vidas de jóvenes, el obispo Silvio José Báez publicó en sus redes sociales que las monjas Carmelitas “me han informado que fieles a su vocación teresiana y en comunión con los obispos de Nicaragua y Venezuela, estarán orando mañana por la paz del pueblo venezolano”.

Con el estallido de la crisis política en Nicaragua y la persecución que vive la Iglesia católica, el padre general de los carmelitas Miguel Márquez Calle, envió un mensaje para los feligreses nicaragüenses ante la represión de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. «El Carmelo Descalzo arropa y abraza a la Iglesia y al pueblo nicaragüense. Hoy todos nosotros somos Nicaragua», escribió.

También se refirió a monseñor Rolando Álvarez, quien entonces era un preso político de la dictadura de Ortega. «Los invito a orar por este obispo, defensor de la dignidad humana en nombre de Cristo, para que su integridad sea respetada y que sea liberado de inmediato», imploró.

Un obispo carmelita

A lo largo de los años en que los Carmelitas Descalzos han estado en Nicaragua, impulsaron proyectos con jóvenes, adultos mayores e incluso de su congregación, salió un obispo nicaragüense: monseñor Silvio José Báez.

El actual obispo auxiliar de Managua, que se encuentra en el exilio por la persecución de la dictadura, entró a la Orden en 1979, cuando apenas se decidía a ser sacerdote.

Él mismo contó a la revista DOMINGO en 2017 que una de las cosas por las que decidió hacerse sacerdote carmelita era porque con ellos había encontrado mucha fraternidad, oración intensa y una misión evangelizadora. Justo lo que andaba buscando en ese entonces. Entre los carmelitas Báez decía sentirse en familia.

Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua. LA PRENSA

Antes de ser sacerdote, Báez estudiaba Ingeniería Eléctrica en la Universidad Centroamericana (UCA). Cursó varios años, pero antes de culminar la carrera tomó una decisión que dejó perplejos a su madre, a la novia que tenía en ese entonces, y a los padres jesuitas de la UCA: decidió irse a estudiar al Seminario de los Carmelitas en Costa Rica.

En 1985 fue ordenado sacerdote. Ese mismo año, los Carmelitas lo enviaron a estudiar a Roma las Sagradas Escrituras. El jueves 9 de abril de 2009, después de pasar más de 30 años fuera de Nicaragua, el papa Benedicto XVI lo nombró obispo auxiliar de Managua, y tuvo que regresar al país.

Según el sitio oficial de los Carmelitas Descalzos, en todo el mundo existen 4 arzobispos y 17 obispos. Báez es uno de ellos. En 2019, el papa Francisco le ordenó que saliera de Nicaragua porque “no quería otro obispo mártir más en Centroamérica”, según contó el mismo Báez al diario español La Gaceta de Salamanca, en julio de 2024.

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