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Reservas internacionales de Nicaragua rebasan los US$6,000 millones, un récord en la economía

De esta manera, el régimen de Daniel Ortega blinda el sistema cambario y además aumenta su capacidad de resistencia ante cualquier impacto económico como el observado en el 2018

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Las reservas internacional brutas de Nicaragua rompieron el año pasado un nuevo récord, al cerrar en 6,105.1 millones de dólares, lo que representó un incremento de 12.08 por ciento, según datos del Banco Central.

El máximo emisor bancario atribuyó aumento a las operaciones en la mesa de cambio del BCN, los recursos externos del sector público no financiero y los ingresos financieros por las inversiones en el exterior.

De esta manera, el régimen de Daniel Ortega blinda el sistema cambario y además aumenta su capacidad de resistencia ante cualquier impacto económico como el observado en el 2018, tras las revueltas sociales, que hizo tambalear al sistema financiero nacional, el régimen cambiario y el gasto público.

Tal ha sido el afán de la dictadura de aumentar las reservas internacionales, que en tan solo cuatro años, estas se han incrementado 2,058 millones de dólares, es decir 50.86 por ciento. En el 2021, las reservas eran de 4,046.6 millones de dólares.

Recaudación guardada

Pero ¿qué hay detrás de ese fuerte aumento? El fuerte aumento está relacionado, entre otras razones, al afán de la dictadura de transferir masivamente recursos al Banco Central provenientes principalmente de la recaudación de impuestos, que decide no invertir para elevar sus disponibilidades.

Hasta septiembre del año pasado, que es la cifra más actualizada, estos depósitos habían alcanzado los 66,098.5 millones de córdobas, lo que representaba un incremento comparado con los 56,880.9 millones hasta diciembre del 2023.

No obstante, la cifra está muy por encima comparado con 2018, cuando el régimen de Ortega solo tenía depositado 19,585.5 millones de córdobas hasta abril de ese año, durante el estallido de la crisis política. La crisis económica ocasionó que estos recursos se redujeran a diciembre de ese año 12,303.1 millones de córdobas, lo que refleja el aumento que ha estos han tenido hasta ahora.

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Esperan guardar más dinero

El BCN espera que en 2025 se mantenga el crecimiento sostenido de las Reservas Internacionales, «las que continuarán garantizando el actual régimen cambiario, asegurando la protección de la economía contra eventos externos e internos, así como la estabilidad macroeconómica y financiera de Nicaragua».

Por segundo año consecutivo, el régimen de Daniel Ortega apostará este 2025 por continuar llenando las arcas del Banco Central de Nicaragua con recursos provenientes de los impuestos. En el Presupuesto General de la República 2025 se espera en ingresos 158,730.4 millones de córdobas, pero solo gastará 154,026.1 millones.

Es decir que, pese a que se espera que los ingresos el próximo año se incrementen en 14.5 por ciento, la dictadura decidió dejar sin presupuestar un remanente de 4,704.3 millones de córdobas, los que serán enviados a su abultado fondo de reservas que ya tiene en el BCN.

La imposición de una dacroniana reforma fiscal en el 2019 y la pandemia en el 2020 permitieron al régimen crear las condiciones para elevar sus ingresos y apostar por la creación de dicho colchón financiero, el cual no ha dejado de “alimentar” desde entonces, una recomendación que antes del 2018 le hacía el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“La dictadura cobra más impuestos, pero invierte menos y gasta menos. ¿Hacia dónde va ese dinero que sale de exprimir los bolsillos a los nicaragüenses o negar progreso o un bienestar mínimo? Hacia los famosos depósitos en el Banco Central. ¿Y cuál es el propósito? Prepararse con un colchón financiero ante la posible disminución de fondos provenientes de las instituciones financieras multilaterales y de otras fuentes y así disponer de fondos para costear su permanencia en el poder. Por eso le llamo impuesto confiscatorio para financiar el régimen opresivo”, explicó en su momento el economista Enrique Sáenz.

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