Desde ese fin de semana mágico del 18 y 19 de noviembre de 2023 que Sheynnis Palacios fue coronada como Miss Universo, LA PRENSA buscó una entrevista con la única centroamericana en haber ganado el certamen.
A través de nuestros contactos, logramos dar con la agencia de comunicación que maneja las relaciones públicas de la organización Miss Universo. El primer contacto fue el 19 de noviembre a través de un correo electrónico. Al día siguiente me respondió la directora de operaciones de la agencia quien dijo que le encantaría realizar la entrevista de manera remota, porque Sheynnis “no regresaría a Nicaragua hasta dentro de unos meses”.
También me pidió tiempo para programar la entrevista en más o menos una semana, ya que esa semana Palacios estaría viajando mucho. Todo parecía en orden, por fin podríamos hablar con Sheynnis, saber sus impresiones, planes, sueños luego de semejante hazaña conseguida.
Esa fue la única respuesta que recibimos. Volví a escribir una semana después, a como se había acordado. Luego en diciembre y así por varios meses, no hubo contestación alguna. El último intento fue el 8 de noviembre de este año, casi un año después de haber ganado la corona. El silencio volvió a reinar.
Con su histórica conquista, Sheynnis no sólo colocó a Nicaragua en lo más alto de la agenda mediática sino que dio una enorme lección de dignidad, y de lo que es posible conseguir con esfuerzo, dedicación y humildad a un país sumergido en la crisis sociopolítica más compleja desde la guerra civil en los 80.
El viernes 17 de noviembre de 2023, un día antes de salir a la pasarela en El Salvador, para marcar el día más importante de su vida, Sheynnis recibió la notificación de que se le había prohibido la entrada a su propio país. Ante semejante aberración jurídica, yo estaba preocupada por su desempeño a la hora de las pasarelas. ¿A quién no le afectaría una noticia de este tipo, justo antes de realizar la caminata más importante de su vida ante miles de personas?
Pero Sheynnis, altiva, fuerte, indomable, se comió la pasarela y contestó oportunamente las preguntas de los jueces. Cuando la dictadura vio que Sheynnis ganó, revirtió la orden. Sheynnis podía volver triunfante a su país, no así a Karen Celebertti, la dueña de la franquicia de Miss Nicaragua, quien luego sufrió la opresión de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, al encarcelar a su esposo e hijo, por supuestamente “conspirar contra la patria”.
A lo largo de todo el 2024, LA PRENSA siguió tras la ansiada entrevista. Cuando Sheynnis aterrizó en Costa Rica, adonde se encuentra exiliada la redacción de este Diario, se asistió a la conferencia de prensa. Cada medio de comunicación escribió tres preguntas en un papelito que se entregó a la entrada. Solo se respondieron algunas preguntas que no incomodaran.
Los agentes de seguridad de Miss Universo no permitieron que se grabara audio ni video cuando nuestra reina estaba tomándose fotografías con los que asistieron al evento privado.
Luego en una visita a Doral, en Florida, Estados Unidos, también se “taloneó” a Sheynnis y se buscó acercamientos a través de los organizadores de la llegada de Miss Universo. En todo momento se intentó bloquear el acceso a la Alcaldía de Doral, adonde se celebraría el acto. Miss Universo en todo momento evitó que se ingresara, pero al ser un edificio público, las autoridades de Doral permitieron la entrada y cobertura del acto.
Por unos cuantos segundos nuestro periodista quedó frente a Sheynnis y le dijo que si por favor mandaba un saludo a Nicaragua para LA PRENSA, pero inmediatamente una de las encargadas de seguridad se abalanzó sobre Palacios y la sacó por otra entrada.
En octubre y noviembre se escribió a su número, también a un amigo cercano, a su mamá Raquel Cornejo, al correo de Miss Universe y hasta a Anne Jakrajutatip, directora de la organización. No hubo respuesta. Palacios se convirtió en una comunicadora que no dio entrevistas a periodistas.
Desde que ganó el certamen de belleza más importante del mundo, Sheynnis firmó un contrato de trabajo con la organización por un año. Así que tiene que hacer lo que le mande Miss Universe.
Hoy que entregás la corona, esa que portaste con gracia, esperamos que podás hablar no solo con LA PRENSA, sino con los otros medios nicaragüenses que te seguimos. Sheynnis, tu mayor logro fue mostrar que ni el poder ni el dinero, ni la intimidación pueden someter el sueño de un(a) nicaragüense ni sus ganas de superarse. En esta nueva fase de posreinado que iniciás hoy, y con tu familia ya a salvo del régimen, esperamos que los medios de comunicación nicaragüenses podamos ser parte del legado que estás construyendo.
La autora es editora de LA PRENSA