El pasado 27 de septiembre, el canciller de la dictadura Ortega Murillo, Valdrack Jaentschke, firmó con su homólogo de Somalia un acuerdo para establecer relaciones diplomáticas, completando de esta manera acuerdos de esta naturaleza con todos los países de África. Un camino similar lleva el régimen con Asia, continente del que solamente con Bután no tiene relaciones diplomáticas hasta este momento.
Una revisión realizada por LA PRENSA arroja que, pese a que el régimen Ortega Murillo completó los acuerdos diplomáticos con todos los países africanos y que está casi por completarlos con Asia, en realidad la mayoría de estas relaciones no trascienden a un nivel con el que puedan contar con sedes diplomáticas, embajadores o cónsules.
La revisión realizada por este Diario evidencia que en el caso de África, de los 54 países que conforman el continente (55 si se incluye a la República Árabe Saharaui, reconocida por Nicaragua) solamente 20 cuentan con representación diplomática de Nicaragua acreditada a través de seis embajadores residentes o concurrentes, mientras que los otros 35 no cuentan con ninguna representación, al menos en los registros públicos revisados por este medio de comunicación.
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En el caso de Egipto, su representación diplomática, a cargo de Tania Daniela García Silva, la gestiona desde Turquía (Asia). Es decir, que en África la dictadura cuenta con seis sedes diplomáticas que atienden 19, de los 54 países.
Las relaciones de bajo nivel de los países africanos se evidencian también en la poca cantidad de embajadores acreditados en Nicaragua. De los 55 países africanos, solamente 20 tienen acreditados embajadores, la mayoría concurrentes desde Cuba (10), Estados Unidos, México y Panamá.
Residiendo en Nicaragua solo se encuentran Masuod Issa, encargado de negocios de Libia; un consulado de Sudáfrica que no tiene representación pública; Nasser Mohamed Ousb, embajador de Yibuti; y Uali Ali Salem, embajador de la República Árabe Saharaui.
Asia con diez embajadas
La dictadura cuenta con más sedes diplomáticas en Asia que en África. La particularidad de estas es que surgieron a raíz de relaciones diplomáticas antiguas.
En Asia, la dictadura cuenta con 9 sedes diplomáticas. Y desde la Embajada de Rusia, cuya representante es Alba Azucena Torres, atiende a las naciones asiáticas Mongolia, Kazajistán y Kirguistán.
De los 44 países asiáticos, el régimen tiene relaciones diplomáticas con 43, pero solamente tiene representantes diplomáticos acreditados para 28 países.
Al igual que con África, la mayoría de países asiáticos que tienen acreditados embajadores o representantes diplomáticos para Nicaragua residen en otro país donde cumplen su misión. De los 43 países con los que tiene relación diplomática, solamente 21 tienen acreditados embajadores residentes o concurrentes. De estos, Chen Xi, embajador de China; Nakamura Kazuhito, embajador saliente de Japón; y Min Jae-hoon, embajador de la República de Corea (Corea del Sur). El 4 de octubre de 2022 la dictadura acreditó a Vanhtha Sengmeuang como embajador de Laos, pero no detalló si su gestión diplomática sería como residente o concurrente desde un tercer país.
Dictadura no abre nuevas embajadas, solamente acredita embajadores concurrentes
A excepción de China en Asia y Etiopía en África, con los que el régimen estableció relaciones diplomáticas en 2021 y 2024, respectivamente, en la mayoría de países en los que cuenta con sedes diplomáticas es porque la relación tiene muchas décadas. Por ejemplo, con Kuwait las relaciones se establecieron en 1991 y con Turquía en 1950.
Esto significa que el régimen no está abriendo nuevas sedes diplomáticas, más allá de las de China y Etiopía, lo que explicaría la concentración de cargos diplomáticos en al menos 10 superembajadores.