“La lucha tiene que seguir para que nosotras las mujeres estemos enfrente y seamos nosotras las que estemos decidiendo. Mi prioridad como alcaldesa es cambiar el nombre de los barrios y poner nombres indígenas, porque esta es una ciudad indígena. Aquí no es Managua, sino Bilwi. Vamos a cambiar todo”. Nancy Elizabeth Henríquez (Bilwi, junio 2005).
Nancy Elizabeth Henríquez James, mujer indígena de la nación miskitu y dirigente de Yatama, no fue parte de los 135 prisioneros políticos expulsados de Nicaragua el pasado día 5 de septiembre de 2024. El régimen de Daniel Ortega encarceló a Nancy de manera arbitraria el 1 de octubre de 2023. Su arresto ocurrió hace ya once meses. Al momento de ser detenida en Managua, Nancy era diputada suplente y presidenta del partido indígena Yatama (Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka, que significa en lengua miskitu Hijos de la Madre Tierra). Líder de su pueblo y destacada dirigente de las filas de su organización, Nancy asumió varios cargos: miembro de la junta de gobierno de la región, concejala regional —en varias ocasiones — y alcaldesa de la ciudad capital de la Región Autónoma Caribe Norte. Nancy también ha contribuido al desarrollo del movimiento de mujeres indígenas a nivel continental y participó en acciones preparatorias de la Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre la Mujer celebrada en Beijing 1995. Su contribución hizo posible que la voz de las mujeres indígenas enriqueciera los debates sobre inequidad de género desde la perspectiva de la diversidad étnica, cultural y racial.
Nancy también fue impulsora del Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas, posicionando a la región de Centroamérica en el cuadrante del activismo transnacional de los pueblos indígenas latinoamericanos. De igual forma, Nancy participó en el Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre Cuestiones Indígenas y se desempeñó como coordinadora de la organización Mujeres Líderes Territoriales de Mesoamérica. Todos estos antecedentes son muestra de que Nancy ha sido pieza clave —junto con otras hermanas latinoamericanas— en la lucha por colocar los derechos de las mujeres indígenas en la agenda internacional de derechos humanos, sin olvidar ni dejar de lado la lucha contra la violencia de género en las organizaciones indígenas mixtas y el reconocimiento de la libre determinación de los Pueblos Indígenas en Nicaragua.
Nancy, nació el 6 de agosto de 1962 en la comunidad indígena Nina Yari de Sandy Bay Norte, en el municipio de Puerto Cabezas. Es madre de cinco hijos, Elizabeth, José Eduardo, Jairo Neftali, Jonás y Liza Valentina. Siendo muy joven se trasladó a la ciudad de Puerto Cabezas para realizar estudios de primaria y secundaria en la escuela pública Rigoberto Cabezas. Desde muy niña se involucró en la lucha por los derechos lingüísticos y territoriales del pueblo miskitu. Al inicio del proceso revolucionario, en los años 1980 y 1981, Nancy participó activamente en las jornadas de alfabetización en lengua miskitu como coordinadora en los territorios. En el seno de la Iglesia Morava se formó como lideresa siendo parte de la Juventud Indígena de Misura (Judem). A raíz de las tensiones políticas que surgieron entre el FSLN y el liderazgo indígena, Elizabeth fue apresada junto con un grupo de líderes que defendían una visión indianista de desarrollo en la región atlántica. En aquella ocasión Nancy fue detenida en la ciudad en la capital del Caribe Sur y después trasladada a Bilwi. Tras su liberación, decidió irse a Honduras y formar parte de la resistencia indígena armada donde estuvo luchando por 10 años en la montaña.
Una vez acordada la pacificación de la región Caribe, Elizabeth regresó a Bilwi a retomar la vida y terminar sus estudios secundarios y una licenciatura en Derecho y Teología en la Universidad BICU, recinto Bilwi. En 1991 fundó la Asociación de Mujeres Indígenas Miskitas de la Costa Caribe de Nicaragua (Amica) para facilitar la repatriación de familias indígenas en el exilio y la reconstrucción de las comunidades afectadas por la guerra. Amica es la única asociación de la Costa Caribe nicaragüense que está dedica a trabajar exclusivamente con mujeres indígenas por el reconocimiento de sus derechos. Amica coordina acciones con otros grupos de mujeres de la región como Centro de Investigación de Mujeres Indígenas y Afrodescendientes de Uraccan, el Centro Nidia White, y el Centro de Derechos Humanos y Autonómicos de la Costa Atlántica.
El régimen de Ortega en los últimos años ha escalado el acoso al movimiento indígena en general de la Costa, y en particular contra el partido político de Yatama, llegando al punto de impedir la celebración de su aniversario el día 11 de noviembre en el 2022. Ese día la policía bloqueó la entrada a la casa del partido impidiendo la entrada a los militantes de la organización y reprimiendo el festejo público de Yatama como organización política miskitu. Al siguiente año, la firme persecución oficialista fue aún más allá, al ordenar el cierre de las estaciones comunitarias de radio de Yatama que operaban en las ciudades de Bilwi y Waspam, y que daban cobertura a 117 comunidades indígenas en los territorios. En todos estos momentos de gran tensión Nancy externó en los medios su profunda consternación ante estos actos de represión y silenciamiento de los seguidores de Yatama.
En diciembre de 2023 Nancy fue condenada sin un debido proceso a ocho años de prisión por los falsos delitos de menoscabo a la integridad nacional y propagación de noticias falsas en perjuicio del Estado de Nicaragua y la sociedad, y se encuentra cumpliendo esa condena en la Cárcel de Mujeres La Esperanza, en el departamento de Managua. Al partido Yatama, por su parte, le fue cancelada su personería jurídica por Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua el 3 octubre del 2023. Ante todos estos hechos, reiteramos un llamado para exigir la liberación de la compañera Nancy Enríquez, así como de otros presos políticos indígenas que han sido injustamente encarcelados en Nicaragua.
La autora es profesora del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social, Ciesas, México, Distrito Federal.