Para los críticos, el ofrecimiento del dictador Daniel Ortega a Nicolás Maduro de enviar «combatientes sandinistas» a Venezuela ante un recrudecimiento de la crisis sociopolítica solo confirma la falta de juicio de Ortega, además de valorar que el régimen venezolano no necesita esa ayuda.
Un experto en relaciones internacionales, que habló con LA PRENSA bajo condición de anonimato, manifestó que ni siquiera es conveniente tomar en serio lo dicho por Ortega, porque es darle importancia a algo irreal y hasta podría ser peligroso mantenerlo en la agenda mediática.
El experto señaló que Nicolás Maduro, quien se mantiene en la Presidencia de Venezuela tras el fraude electoral, no necesita que llegue gente de otros países para ayudarlo en su crisis interna, porque tiene la asesoría de los rusos, que se especializan en la represión social.
«Yo no veo que eso tenga probabilidades de ocurrir, porque Venezuela no lo necesita, ellos tienen al Grupo Wagner de mercenarios contratados por Rusia desde hace años. Aparte que el régimen de Maduro tiene el control sobre las fuerzas armadas, tienen equipo y recursos para la represión y control», dijo el experto.

El Grupo Wagner es descrito por medios internacionales como un «ejército privado de mercenarios», más conocido actualmente por sus acciones armadas en la guerra de Rusia contra Ucrania, pero existe desde 2014, durante otras intervenciones de Rusia en países de la antigua Unión Soviética. El mismo grupo se describe a sí mismo como una «compañía militar privada», pero se ha conocido que el gobierno de Vladímir Putin ha querido controlarlo tras la muerte de su jefe en agosto de 2023. Se sabe también que el Grupo Wagner actúa de acuerdo con los intereses de Putin en otras partes del mundo. Tras las protestas por el fraude se ha denunciado la presencia de este grupo en Venezuela, sin embargo, no ha podido ser confirmado.
Rechazo regional a intervención militar
El experto dijo que una intervención armada oficial de Nicaragua a Venezuela generaría un rechazo regional, porque sería promover la violencia en otro país, algo que se ha buscado evitar en las últimas décadas.
«Eso generaría controversias entre los países latinoamericanos, porque en las últimas décadas realmente se ha procurado en toda América Latina prevenir ese tipo de intervenciones y de confrontación entre Estado, porque eso involucraría que otro Estado está ayudando a la violencia en Venezuela», explicó el experto.
Por otra parte, el experto afirmó que ningún otro sector oficial de Nicaragua, menos la población nicaragüense, vería con buenos ojos el envío de nicaragüenses a combatir en otro país.
«Un total disparate»
Otro especialista en relaciones internacionales, que habló bajo condición de anonimato, coincidió con el experto anterior. El especialista manifestó que «la intervención de tropas nicaragüenses sería simbólica y generaría repudio internacional, pues lejos de contribuir a la solución pacífica del conflicto invitaría a la intervención de otros países».
«A lo interno, una decisión de este tipo produciría contradicciones que podrían degenerar en un golpe de Estado. En conclusión: el anuncio hecho por Ortega es un total disparate, que no tiene ninguna credibilidad ni posibilidad real, y únicamente refleja el estado mental muy deteriorado», agregó el especialista.
Ortega hizo el ofrecimiento de «combatientes sandinistas» a Maduro el pasado 26 de agosto, en una reunión extraordinaria de los miembros del Alba que se realizó de forma virtual. La reunión fue precisamente para expresar su apoyo a Nicolás Maduro en su declaración de que ganó las elecciones de julio, frente al rechazo de la mayoría de la comunidad internacional que le exige presentar las actas electorales para confirmar lo que dice.
