El Centro Nacional de Salud Mental Infantil (Cenasmi) el próximo mes de octubre cumplirá cuatro años de funcionar en el país, pero, a juicio de expertas consultadas por LA PRENSA, aunque este es “una buena iniciativa” urge mejoras para que realmente garantice para los menores atención de calidad y de amplio alcance.
“Es un avance que haya un Centro Nacional de Salud Mental Infantil en Nicaragua, porque en el resto de Centroamérica la salud mental infantil está integrada en el resto de las atenciones, no lo ven como algo separado, pero que solo se dé esa atención especializada para menores en un solo centro como tal es insuficiente”, afirmó Ana Quirós, especialista en temas de salud.
En el país, argumentó la experta, hay más de un 30 por ciento de la población que es menor de edad, por lo que un solo centro para atender la salud mental especializada en menores de edad es “insuficiente” y resulta un «amplio gasto» para quienes habitan fuera de Managua.

En sus primeros dos años de funcionamiento, según reportes de medios oficialistas, el Cenasmi atendió a 1,000 menores en terapias con psicólogas, psiquiatras y trabajadoras social. En 2023, las atenciones se ubicaron en más de 900.
Nicaragua, según información oficial, cuenta con sitios especializados como los Centros de Atención Psicosocial que están en las cabeceras departamentales de cada Silais (Sistema local de atención integral en Salud), equipos de salud mental en centros de salud, un Hospital Psicosocial, dos centros especializados en adicciones y solo uno, el Cenasmi, para la atención de la salud mental de menores.
La especialista valoró que este centro debe mejorar “el alcance, la cobertura, el enfoque, dejan mucho que desear. El tema de la transparencia y la información también, porque los servicios de este centro deberían ser publicitados y puestos efectivamente a disposición de la población y no solamente a los que refieran de las unidades”.
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Quirós, quien también es feminista y defensora de derechos humanos, denunció que el contexto sociopolítico nacional “de violencia, de agresión, discriminación y marginación, porque dentro de las comunidades se margina a los que no piensan igual, también en los colegios, se corre a las personas».
Cenasmi tiene un personal reducido
El doctor José Ayerdis, director del Cenasmi, en entrevista con medios oficialistas, detalló que en el centro atienden a adolescentes con problemas de abuso de sustancias, pero también a menores con “depresión, ansiedad, autismo”, entre otras condiciones.
“Como centro especializado cubrimos todo el país. Tenemos casos de cualquier Silais del país y nos coordinamos con las otras unidades de atención de salud mental, por ejemplo, de los centros de salud, ya sea porque mejoraron lo suficiente y pueden ser atendidos en sus departamentos o para darle acompañamiento en algunas situaciones”, explicó Ayerdis.
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La doctora Marcia Dolmus, psicóloga clínica del Cenasmi, explicó a medios oficialistas que este centro “atiende a niños de 0 a 10 años”, que trabajan de 7:30 de la mañana a las 3:30 de la tarde, y solo cuentan con dos psicólogas, una trabajadora social, tres psiquiatras y una psiquiatra infantil».
Duración de cada sesión de las terapias
Una especialista en Psicología, bajo anonimato, resaltó que también preocupa que dicho centro haya sido abierto «sin que se valorara cuáles son las necesidades de atención mental que tienen los niños, niñas y adolescentes en Nicaragua».
Entre los problemas que se pueden tratar en este tipo centros, detalló la experta, apartando otros problemas como ansiedad, estrés o depresión que menciona el Cenasmi, también están las “relaciones irregulares en la familia, de violencia en la familia, las condiciones traumáticas que esto genera en los niños, niñas y adolescentes, menores rescatadas de trata, la detección de abuso sexual en los hospitales, los problemas que hay del manejo de la tecnología, los estragos que esto tiene en la salud mental de los niños y adolescentes”.
Además cuestionó si este centro realmente cuenta con el personal “especializado para atender abuso sexual, los traumas de maltrato que hay en la niñez, para atender bullying (acoso escolar) en las escuelas, para atender condiciones de adicción a la tecnología”, advirtiendo que «si no están dando la respuesta adecuada en salud mental es tan delicado que se puede dar una respuesta que puede generar una condición traumática más dura en los menores».

La profesional recordó que previo al masivo cierre de organizaciones sin fines de lucro, que desde 2018 han cancelado a más de 5,000, en el país había «muchísimas organizaciones de niñez que daban respuestas a diferentes problemáticas», pero incluso para estas era complejo atender la demanda de atención mental infantil.
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Explicó que las normas internacionales de atención refieren que un especialista en Psicología solo debe atender a cinco pacientes por día, sobre todo cuando se atiende casos de abuso sexual o violaciones, cuestionando que la práctica en los Silais de Nicaragua establece que los psicólogos pueden atender a entre 15 y 30 pacientes por día, destinando para ello solo entre 15 y 30 minutos.