Si creías que los coreanos son los maestros de las series de venganza, una serie tailandesa que está disponible ahora cuestionará seriamente esa idea cuando llegués a un final inesperado. Quizás siniestro.
Aparentemente los “malos” se tratan de neutralizar y hasta liquidar físicamente entre ellos —literalmente— para heredar una cuantiosa fortuna y controlar la empresa más rica de Tailandia. Los “buenos” son personas pobres, sirvientes humillados y maltratados por sus patrones ricos “malos”. Pero si llegás al final, te quedarás con la duda de si aquí hay “buenos” y “malos” en realidad, o sería más adecuado preguntarse quién es el más malo.
Hablo de la serie El señor de la casa de 2024 en su primera temporada. Comienza como un thriller de suspenso, pasa luego a ser un drama familiar con misterio e intriga, y termina como un drama social. Llegó a Netflix en la segunda mitad de julio y se colocó en el Top 10 de series de la plataforma en Nicaragua y Costa Rica. Cuenta con 7 capítulos.
La crítica señala que este tipo de historias que evolucionan de un género a otro son una nueva tendencia de Netflix.
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Un matrimonio de escándalo y una muerte
El multimillonario Roongroj creó el imperio Joyas Theva, la empresa más poderosa del país y una de las más codiciadas de Asia. Durante una cena de cumpleaños, sin previo aviso, el patriarca se casa con su criada privada Kaimook, una chica muy joven, callada y de una belleza muy delicada que es la favorita del señor de entre las criadas. Como era de esperar, la familia se indigna y rechaza aceptar a Kaimook, a quien ven como una advenediza cazafortunas por la que al Sr. Roongroj se le ha nublado el buen juicio. Pero poco después ocurre una tragedia: el padre cae desde su balcón y muere en el impacto.
Uno de sus hijos usa sus conexiones para que la policía declare pronto todo esto como un accidente, pero la narración sugiere que se trata de un asesinato. Mavin, el hijo menor, es más listo, hábil e inescrupuloso que su hermano mayor Phuphat. Ambos viven en la casa familiar con sus esposas e hijos. La muerte del padre detona una lucha por el poder en la empresa y el control de la herencia entre los hermanos y sus cónyuges.
La narración es ágil y da varios giros inesperados que a veces tienden a confundir. La cinematografía es de gran calidad, creando una deliciosa y sofisticada experiencia estético-visual.
Pasa ante nuestros ojos una historia dura y despiadada por el poder sin ningún límite moral. Además de ilustrar nítidamente una estricta división de clases, muestra como esa dominación de los ricos sobre sus empleados incluye el maltrato físico, la humillación y un descarnado sometimiento sexual.
El final trae el giro último y sorprendente y nos arroja en la cara un relato de reivindicación social que deja un sabor confuso en la boca.
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Uno de las principales críticas a la serie es la escasa presentación antecedentes de la protagonista principal, Kaimook; no sabemos nada de su origen, por qué llega a servir a la casa de los dueños de Joyas Theva.
La bella actriz, cantante y modelo tailandesa de 24 años Narilya Gulmongkolpech es Kaimook. El director es Sivaroj Kongsakul y el creador de la serie y productor ejecutivo es Kulp Kaljareuk.
Si sos amante de los thrillers y los dramas, o te gusta mantenerte al día sobre las nuevas tendencias de la producción audiovisual, aquí tenés una buena opción para la semana o el fin de semana.
Mi calificación: 3.75 estrellas de cinco.
El autor es exeditor de La Prensa y empedernido cinéfilo.