Después de haber visto la “plaza” este 19 de julio del 2024 y sacando una lectura de todas las actividades de los dos meses más activos del FSLN que son junio y julio 45 (pero de lo que queda, porque demostró un gran vacío), puedo decir que ya se les acabaron las ideas, el liderazgo y la vigorosidad de lo que en otro tiempo fuera. Todas las lecturas dan en negativo, demostró al igual que el invitado de Cuba una revolución longeva sin sustento, ni ideología, ya sin carisma y sin brillo.
Junio año con año llegó a ser una predemostración a lo que se vería el 19 de julio, y este año se demostró deslucido, vacío, sin presencia sandinista en las calles, ni banderas o carros portando sus banderas, sin repliegue apoteósico (porque no lo hubo), sin sus famosos maratones, su bullicio en el mercado Huembes, sin cohetes o las bombas de morteros, cargacerradas de bombas y los interminables banderines en todo el recorrido y en especial sobre la carretera a Masaya con sus tarimas y demostraciones de fastuosidad, mucho menos ver un departamento como Masaya que se lucía por sus festividades, algarabía e inmensas fiestas de todos los días desde inicio de junio hasta el propio 19 de julio.
¿Qué se vio en el resto de los departamentos? Lo que un día fue un mes de demostraciones pomposas con sus parlantes, banderines y su músculo en las bases sandinistas, en este año fue soledad y abandono a una fecha que era la celebración del día mesiánico, visto de otra forma, un rechazo a un modelo que se ve en abandono y que ha perdido su horizonte.
Junio resultó ser un mes de silencio, antipatía, desarraigo y de desagrado a todo lo que fuera u oliera a gobierno-partido y el mes más abandonado desde el 2018. Se mantuvo con fuerza la persecución de sus mismos seguidores de décadas, de sus colaboradores más cercanos, ni se diga de todo nicaragüense que vieran o conocieran como opositor a lo interno de Nicaragua, inclusive las acciones contra la Iglesia católica.
El mes de julio no hubo variante al mes de junio, es decir, que las destituciones siguieron, la cárcel tanto para cercanos al gobierno-partido como para opositores estuvieron al día, el miedo en las estructuras sandinistas quedó más que demostrada, la desconfianza del pueblo se evidenció y en lo que avanzaba el mes se veía y sentía un vacío en todo, que hasta muerte entre su misma gente hubo y lo pasaron por alto, y culminando todo en lo ya esperado, un 19 de julio débil y ante un escenario controlado y deslucido, quedando atrás y en el olvido la algarabía, pomposidad y la mística que esta última fue muy conocida pero que se vino perdiendo año a año hasta que llegaron a tener que obligar a los trabajadores del Estado montado en buses y camiones con listado en mano y con peligro de ser castigado.
Un 19 de julio muy deslucido, jugaron muy bien al inicio con las cámaras, pero al pasar el tiempo en las imágenes aéreas apareció el obelisco de la plaza que sirvió como punto de referencia para lograr tomar las dimensiones reales y lograr ver también con más detalles las separaciones entre línea y línea de sillas (porque todos estaban sentados en sillas) que eran 15 filas y 26 rayos (quizás conté uno de más o de menos pero eso eran), los invitados sin pesos político internacional, no existió mensaje central ni contenido de mensaje, no hubo integración ni objetivo grupal, lo peor que se vio fue el vacío del mensaje del gobierno-partido, el objetivo buscado para esta fecha fue lo más negativo que se ha visto en toda su historia de partido, cuando más unido y fuerte se necesitaban presentar, se demostraron más débiles de lo imaginado, y el papel de la Policía se deslució mucho, se vieron muy entregado a su pasión política y no a su responsabilidad social, pero por la víspera se saca el día.
Pero en medio de todo ese vacío Ortega dijo algo que hay que tomarlo literal y muy en cuenta como un reto. Habló de reconciliación que podríamos verlo que si habrá sido un lapso mental o un mensaje oculto, pues por la paz tomémoslo y hagámoslo en cuenta que fue un mensaje oculto, entonces es hora de abrir un canal de negociación franco y sincero que busque las condiciones para alcanzar la paz y el retorno de la democracia en Nicaragua. La lucha y elección de Venezuela debe ser ejemplo para nuestro pueblo y nuestra libertad que se ha logrado avanzar mal o bien con el diálogo y entendimiento entre las partes. Nicaragua necesita encontrar el camino y comprender que el Sol se levanta todos los días para todos. Lo que queda del FSLN debe de entender que los tiempos se agotan y que los desgastes llegan cada vez más rápido hasta llegar a un fin. El diálogo franco y sincero es la posible mejor salida.
El autor es administrador de empresas, político liberal y miembro del PLI histórico de los fundadores a Virgilio Godoy.