Aun en los días de mayor agobio, frustración y drama, cuando los Astros parecían un grupo de muchachos llenos de dudas que avanzaba a prisa hacia ninguna parte, el mánager Joe Espada mantuvo su confianza inalterable y la esperanza de una recuperación permaneció firme. No dejó de animar a sus jugadores, sonrío con los fanáticos y fue amable con los periodistas.
“Nosotros somos mejores que esto”, afirmó al concluir marzo con balance de 0-4 tras una barrida propinada por los Yanquis en Houston en el arranque de la temporada. “Aquí hay mucho beisbol por delante y vamos a agarrar el paso. Esto es solo un mal inicio”, agregó en abril, tras acumular una marca de 10-15 en ese mes. “Van a venir días mejores”, insistió el timonel boricua.
Los mejores días han llegado ahora. Después de terminar con 15-14 en mayo, los Astros dieron un salto a 17-8 en junio, espantando los temores de una temprana eliminación. En julio tienen un registro de 11-8 y están en el primer lugar de la División Oeste de la Liga Americana, en medio de una feroz batalla contra los Marineros de Seattle, a quienes aventajan por un juego.
“Además del talento que tenemos, la clave ha sido la unidad en el equipo. Solo así se podía salir de los malos momentos que atravesamos. En los años que llevo aquí, he visto a este equipo salir de muchas dificultades que a veces se agravan por las lesiones que se presentan a través del año, pero vamos saliendo adelante y vamos a mejorar aún más”, señala el dirigente.
Espada nació hace 48 años en Puerto Rico y asistió a la Universidad de Mobile en Alabama. Ahí impuso récord en average con .448 y fue seleccionado en la segunda ronda del draft de 1996 por Oakland. En esos días de estudiante viajó a Nicaragua a través de un intercambio y afirma que le encantó el país, donde además se cultiva un gran afecto por Roberto Clemente.
“Nicaragua me encantó. Es un país precioso. Y raíz de la anterior entrevista que me hiciste varios amigos de Nicaragua me contactaron por las redes sociales y pudimos conversar. De manera que a lo mejor en algún momento regreso por allá. Tú mismo me has hablado de eso, así que si hacen los contactos en el momento correcto, tal vez pueda ir de nuevo”, indica Espada.
Las cosas han cambiado ahora en Houston. La tensión ha desaparecido de algunos rostros y otra vez se piensa en la postemporada, instancia en la que los Astros han estado presentes en los pasados siete años. Y aunque el equipo flaqueó sobre todo por una seguidilla de lesiones entre sus pítcheres, hay jóvenes que han metido el hombro y el plantel se ha recuperado.
“Tu inicias la temporada con 26 jugadores, pero en el camino muchas cosas cambian y tienes que disponer de cierta profundidad que es proporcionada por los jugadores de Ligas Menores. Y aquí ha sido valioso el aporte de los muchachos jóvenes que hemos traído al equipo y sé que hay esfuerzos desde la oficina para fortalecernos en esta etapa de cambios”, asegura el mentor.
Los Astros han perdido por lesiones a sus abridores Cristian Javier, Luis García, José Urquidy, Justin Verlander y J.P. France, pero jóvenes como Hunter Brown, Spencer Arrighetti y Ronel Blanco han dicho presente en torno a Framber Valdez. Así que la situación ha mejorado y es claro que habrá que contar de nuevo con los Astros para la postemporada.
“No ha sido una temporada fácil para el equipo, pero siempre hemos mantenido la confianza en que vamos a llegar muy largo. Además de la unidad, también ha sido clave la comunicación con los muchachos. Mi trabajo es asegurarme que ellos están bien y con el esfuerzo de todos vamos a tener un buen resultado al final”, confía el timonel del conjunto de Houston.