Aun sin llegar a mostrar la velocidad relampagueante, el poder destructivo y la precisión casi perfecta que lo llevó a la cima del boxeo mundial, Román “Chocolatito” González desplegó suficiente intensidad, consistencia y sabiduría para imponerse a través de un nocaut técnico en el décimo asalto al colombiano Rober Barrera en el Polideportivo Alexis Argüello.
Frente a un escenario animado por el entusiasmo de una notable concurrencia, “Chocolatito” se dedicó a esculpir su victoria ante un oponente que sin disponer de una gran trayectoria, ofreció una gran resistencia y parecía determinado a terminar de pie a como diera lugar, pero el referí detuvo el combate en el décimo cuando el golpeo de Román ya no tuvo respuesta.
Los peleadores no tardaron en entrar en calor con Barrera tomando la iniciativa, pero González niveló las acciones en el tramo final del asalto inicial a través de varias derechas de poder que sacudieron al colombiano. El segundo asalto se movió sobre la misma trayectoria, con Rober atacando al inicio, pero “Chocolatito” tomando el control al final con sus combinaciones.
La historia fue diferente en el tercero, cuando Román entró mandando desde el principio gracias a sus combinaciones de rectos de derecha y ganchos de izquierda que estremecieron a Barrera, quien no se fue al piso porque se sujetó del nica, mientras el árbitro los separaba. Sin embargo, mostrando mucho pundonor, el colombiano intentó reaccionar en el cuarto.
Barrera disparó sin cesar desde el comienzo del asalto, pero la mayoría de sus golpes quedaron en los guantes de Román, quien mostrando destellos de las habilidades que lo llevaron a la cima de este deporte, golpeó con ambas manos a su oponente hasta bajarle la intensidad y controlar otro asalto que fue ampliando su ventaja en la puntuación de los jueces.
El quinto asalto sirvió para que González confirmara su autoridad. Golpeó a su oponente con poder y le hizo doblar las rodillas en un momento de llamativa agitación entre los asistentes a la velada. Y el dominio se extendió al sexto, en el que Román volvió a imponerse con sus golpes ascendentes y rectos de derecha que estremecieron a su rival.
El “Chocolatito” continuó incrementando su castigo sobre Barrera en el séptimo con derechas de mucho poder y ganchos que fueron minando al colombiano, quien parecía a punto de caer, pero se sostenía a base de corazón. No obstante, una derecha lo hizo doblar las rodillas de nuevo en el octavo para un segundo knockdown a través del combate.
Una combinación de izquierdas y derechas potentes se estrellaron en la humanidad de Barrera, quien se fue al piso una vez en el noveno asalto y el nocaut quedó dibujado, solo para hacerse realidad un round después, cuando el referí detuvo la desigual pelea. Barrera estaba recibiendo un cruel castigo y su capacidad de respuesta se había evaporado.
Aún sin mostrar el material que lo llevó a la cima, está claro que aún queda pólvora en los puños de González y sobre todo, fuego en su corazón de guerrero. Su historia no ha terminado.