Algunos miembros de la legión nicaragüense en el futbol extranjero ya festejaron los primeros títulos de la venidera temporada. Se trata Andrey Soto y Ariel Araúz, quienes conquistaron la Supercopa de Costa Rica con el Herediano. Los dos atacantes de ascendencia pinolera fueron protagonistas en el duelo que empataron 1-1 (4-5 en la tanda de penalti) contra el Saprissa este domingo en San José.
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Soto, de 21 años, salió de titular. Pertenece a AD San Carlos que lo dio a préstamo a Herediano por una temporada con opción a compra. Juega como extremo izquierdo, lateral y en ocasiones de mediocampista. Acumula 86 partidos en la máxima división costarricense. Su abuelo materno es de Río San Juan y está anuente a representar a Nicaragua si el Fantasma Figueroa lo convoca en el futuro, aseguró Legión Pinolera, el portal que da seguimiento a los nicas en el extranjero.

Araúz, de 23 años, nació en Matagalpa pero se desarrolló futbolísticamente en Costa Rica. Ha estado en el radar de la Selección Nacional desde hace un par de años. Estaba a préstamo el torneo pasado en el Municipal Grecia y con la llegada del Paté Centeno estuvo en la pretemporada donde convenció al técnico. Este domingo entró de cambio y dejó una buena impresión. «Juega bien al futbol y es sumamente inteligente. No hay que inventar a veces. Tuve la oportunidad de jugar y cuando uno ve jugar a alguien dice: ‘este juega bien’. Lo había perdido de vista, pero lo vi en el proceso del Municipal Grecia. Había aprendido conmigo en Guadalupe, tenía el camino recorrido en relación a la idea y gracias a Dios hoy dio el paso al frente para que los demás lo siguieran», declaró Paté Centeno, el técnico del Herediano, con el trofeo bajo el brazo.