Diogo Costa salvó a Cristiano Ronaldo. El arquero de Portugal brilló en el epílogo del mano a mano frente a Eslovenia por los octavos de final de la Eurocopa. Sobre el cierre de la prórroga, Benjamin Šeško tuvo una chance inmejorable, pero el arquero del Porto logró una tapada fenomenal para estirar la definición a la tanda de penales, en la que se destacó con tres atajadas en los tres disparos que le remataron.
Costa solo tuvo dos atajadas durante el partido, pero una fue fundamental para sostener a Portugal con vida en la Eurocopa. Después de un error imperdonable de Pepe en la salida del equipo luso, Šeško quedó mano a mano con el portero portugués, que con una adivinanza evitó el que pudo haber sido el tanto de la clasificación para Eslovenia.
Como si fuera poco, el arquero del Porto logró que su equipo estire la definición a la tanda de los penales y él mismo volvió a brillar. Le patearon tres veces, tapó las tres veces. Primero a Josip Iličić, en segundo lugar a Jure Balkovec y finalmente a Benjamin Verbič.
Portugal marcó sus tres penales de la mano de Cristiano Ronaldo -quien había fallado durante el partido-, Bruno Fernandes y Bernardo Silva, por lo que consiguió su boleto a los cuartos de final, instancia en la que se medirá ante el subcampeón del mundo y uno de los candidatos a llevarse la Eurocopa: Francia.