Sociedad civil, academia y real política para Nicaragua presente y futura

Nicaragua vive un proceso variablemente complejo. La realidad de este acontecer social y político no es el mismo de las revueltas, revoluciones o insurrecciones del pasado, ya que ahora hay un nuevo componente que ha venido a posesionarse: la sociedad civil y en el caso de la situación actual, la llamada “sociedad civil opositora” que la componen muchas organizaciones de expolíticos, políticos frustrados y políticos arrepentidos pero que quieren seguir viviendo de las benevolencias de esta estructura social.

Recuerdo en las clases de Ciencias Políticas impartidas por los queridos profesores Álvaro Taboada Terán y Napoleón Chow allá en mis años de estudiante en la Universidad de Mobile, en San Marcos, Carazo, Nicaragua, que ellos hacían énfasis en el aprendizaje de cada concepto político, lo cual siempre nos lo hacían saber, inductivamente con ejemplos basados en hechos reales tanto de nuestro país como de otros.

Traigo a mi recuerdo esas experiencias estudiantiles, ante la publicación en el Diario LA PRENSA de Nicaragua, de la nota “Así está la oposición a seis años y estas son las propuestas de algunas de las organizaciones”, publicada el viernes 21 de junio del año en curso, las que considero que en algunos aspectos están las distintas posiciones acertadamente dichas y otras no, como es normal en todo debate social o mediático, y más aún a como están hoy día las cosas en Nicaragua, donde a lo interno existe una brutal represión a quien desee expresar algo públicamente.

Es de felicitar al Diario LA PRENSA por mantener siempre informada a la ciudadanía sobre el espeluznante y tormentoso acontecer político bajo la dictadura de Daniel Ortega, su esposa la vicepresidenta Rosario Murillo y su régimen autoritario al que se le suman el Ejército y la Policía. Comprendo las dificultades que a diario enfrentan sus periodistas, y los riesgos que asumen, por eso creo que es loable el trabajo reporteril que realizan sus redactores, y quizás deduzco que sea esa una de las causas por las que ese reportaje no aparece quien lo firme, y sus razones tendrán para no haberlo hecho.

Nadie de los entrevistados por LA PRENSA habla de enfrentar a la dictadura con propuestas de partidos políticos, que son los únicos capaces legal, constitucional y electoralmente de competir con el voto ciudadano para optar al poder, ganar elecciones y hacer transformaciones socioeconómicas, para beneficio exclusivo de todos los individuos que conforman una nación, una república o un país.

En vista de que nadie de los entrevistados tiene interés político partidario y no aspiran a cargos de elección popular, estas organizaciones deben entonces darle oportunidad a aquellos que quieren ser parte de una política con nuevos partidos y con nuevos ejes de lucha y de moralidad, o sea aquellos que, como se nos decía en la universidad, aprendan a ejercer la política con lo que les pertenece, con el salario digno que reciban, si es que como políticos deban recibirlo, y no haciendo lo mismo de siempre, que en nuestra cultura política ha sido llegar a ella para enriquecerse, y para enriquecer a los de la familia y a los de “la argolla” como decimos en buen nicaragüense.

En nuestra labor política en los próximos días daremos una conferencia de prensa, en la que presentaremos un audio con declaraciones de algunos de nuestros delegados y bases de OPA en varios departamentos dentro de Nicaragua.

Al final de esta dura etapa, y de cara a unas elecciones que nos permitan recuperar la libertad y la democracia, creo firmemente que esto solo se podrá con un trabajo de ingeniería y albañilería política, no creo que haya otra forma. Eso sí, ellos, o sea esos grupos de ONG son valiosos en esta lucha, pero cuando vayan siendo parte de una línea política con la que trabajen de la mano. Todos somos importantes y útiles en esta batalla por la libertad, la democracia, la paz social y la convivencia entre hermanos hijos de una gran nación: Nicaragua. 

Creo que LA PRENSA debe abrirse más a otros espacios incluso de la misma sociedad civil, pues agrupaciones hay muchas y no solo las que eventualmente puedan ser tomadas en cuenta en un reportaje noticioso. Nos decía el profesor Taboada Terán que el término de sociedad civil, como concepto de la ciencia social, lo conforman la diversidad de personas, de ciudadanos que actúan en el ámbito público pero que se sitúan con autonomía del Estado, pero también de los partidos políticos. Entonces, ¿no será mejor que quienes quieren hacer política la hagan, y quienes sean “sociedad civil de oposición”, también hagan lo suyo, pero respetando cada quien su marco de referencia? La real política debe actuar.

El autor es politólogo nicaragüense exiliado en Estados Unidos. Activista liberal y vicepresidente del Partido Organización Política Accionaria (OPA).

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