El exjefe del Ejército de Nicaragua y hermano del dictador Daniel Ortega, general en retiro Humberto Ortega Saavedra, fue trasladado por un contingente policial al Hospital Militar de Managua a las 07:00 p.m. del martes 11 de junio, tras una emergencia médica, informó el medio de comunicación Confidencial.
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La información de Confidencial detalla que el hermano menor del dictador, de 77 años de edad, fue ingresado con síntomas de haber sufrido un infarto cardiaco en su casa.
Esto ocurre 22 días después que la Policía y el Ministerio de Salud dieron a conocer conjuntamente que en la casa de Ortega había sido instalada “Unidad de Atención Médica Especializada”, lo que para los críticos significa una condición de casa por cárcel por haber dado una entrevista a Infobae, en la que reiteró las críticas al régimen de su hermano y dijo que nadie lo va poder remplazar en el poder tras su eventual ausencia.
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Según se ha conocido por allegados a Ortega, éste sufre de falla cardíaca, enfermedad renal, problemas de próstata, diabetes complicada y problemas de colon. Además, él tiene colocado marcapasos y dos stent, ya que la sangre no circula bien por la falla cardiaca.
Su última entrevista
La última entrevista del general en retiro Humberto Ortega concedida al medio Infobae detonó la ira de Daniel Ortega contra su propio hermano, hasta el punto de tratarlo como a otro de sus adversarios, a quienes acostumbra privar de su libertad.
El dictador lo calificó de «traidor a la patria» en su último discurso del 28 de mayo pasado, lo que confirmó que el general en retiro es otro preso político más de la dictadura.
En la entrevista a Infobae, Humberto Ortega dijo claramente que nadie podrá remplazar a su hermano tras su muerte e insistió en que lo más viable será convocar a un proceso electoral en el corto plazo, algo que también habría causado el enfado de la primera dama y vicepresidenta, Rosario Murillo, ya que es conocido que se prepara como la sucesora del poder.
Horas después de la publicación de la entrevista, la casa de Humberto Ortega fue rodeada de policías, quienes despojaron al exjefe militar de sus dispositivos tecnológicos. Desde entonces se mantiene incomunicado.