La lucha ideológica en Monteverde

En los últimos días ha trascendido que en el interior de la Concertación Democrática Monteverde se está  librando una intensa lucha ideológica entre las tendencias de derecha y de izquierda. Lucha que según las declaraciones de algunos de sus miembros ha conducido a la formación de un “grupo de centro-derecha” en el interior de la agrupación, sin romper su unidad, al menos hasta ahora.

El tema es de interés público porque Monteverde es uno de los más importantes grupos opositores en el exilio, así sea solo porque participan en esa asociación algunas de las personas más reconocidas de la variopinta oposición nicaragüense, los que tienen más representación internacional.

LA PRENSA ha informado sobre lo que ocurre en Monteverde, no con base en filtraciones ni especulaciones sino de declaraciones de algunos de sus miembros destacados pertenecientes a las tendencias de derecha e izquierda que bullen en su seno.

Como ocurre generalmente en casos como este, los miembros de Monteverde  que han dado a LA PRENSA sus versiones sobre las disensiones internas no coinciden en su valoración.

Unos dicen que lo que pasa es que se busca que las corrientes ideológicas de derecha e izquierda actúen como “bancadas parlamentarias” en el seno de Monteverde, sin romper su unidad.

Para otros, lo que hay no es un conflicto interno sino una dinámica normal en búsqueda de un mejor “sistema de gobernanza” de Monteverde, para mejorar su funcionamiento y garantizar resultados más óptimos de sus gestiones.

Sin embargo, un miembro de esa agrupación reconoció a LA PRENSA que hay “una lucha por el control de Monteverde”; y agregó que en el seno de la asociación “existe ‘estigmatización’ para los integrantes que no son derecha”. O sea, para los de izquierda.

Una lectura superficial del problema puede conducir a pensar que los miembros de Monteverde pierden el tiempo peleando por la hegemonía ideológica interna, teniendo enfrente a un adversario o enemigo común poderoso, cruel e implacable. Y sobre todo porque las ideologías ya no existen, que ahora la única contradicción y lucha que hay es entre democracia y dictadura.

Pero lo que demuestra la pugna en el interior de Monteverde es que las ideologías sí existen, que siguen siendo una realidad, que no han desaparecido y que igual que los partidos y movimientos políticos que las encarnan y representan, seguirán existiendo mientras haya lucha por el poder. O sea, siempre.

La ideología, como se explica en los tratados o manuales de política, “es un sistema de ideas, creencias y valores filosófico-políticos” sobre las personas  humanas y la sociedad. La ideología es una serie de ideas y maneras articuladas de entender la libertad, el derecho y la justicia social, las relaciones entre la libertad y la igualdad, la organización de la economía nacional, el tamaño y los  fines del Estado, etc.

Las ideologías indican lo que hay que hacer desde el poder y en beneficio de quién o quiénes se debe ejercer. De las ideologías se desprenden los programas de gobierno de los partidos políticos que solos o en alianza toman el poder, ya sea de manera democrática o por medio de la fuerza o el fraude. De manera que es lógico y comprensible que los miembros de Monteverde estén impregnados de sus correspondientes ideologías, de izquierda o de derecha, y que haya contradicciones entre ellos.

También muestra la lucha ideológica en Monteverde que no es cierto que los partidos políticos ya no son necesarios, que no existen ni deben existir, que ahora le corresponde cumplir sus funciones a las organizaciones de la sociedad civil. Pero este es otro aspecto del problema de Monteverde que merece un enfoque aparte.

Evidentemente no ha sido ni será fácil que las distintas ideologías que hay en el seno de Monteverde cohabiten duraderamente, aunque sus integrantes sean personas ilustradas que tienen  comprensión de su objetivo común, que puedan definir las tareas que es necesario realizar y que se alineen en bancadas ideológicas para facilitar la adopción y ejecución de acuerdos.

Que nosotros sepamos, esto no ha ocurrido nunca en la historia política de Nicaragua. Lo normal es que las personas de cada corriente ideológica se unan entre ellas y luego hagan acuerdos de unidad en la acción para realizar tareas comunes. Si Monteverde logra la cohabitación duradera en su seno de las ideologías de derecha a izquierda, sería un novedoso e interesante aporte a la doctrina y práctica de la política.

COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    En vez de dar muestras de union, cada dia se dividen mas. Que esperanzas puede haber con los que pretenden unir a toda Nicaragua ? Cuando explicaran porque no se unieron en 2018 ni se unen en 2024 ? Sera cierto que no se unen porque todos quieren ser Presidente, Ministro o Diputado ? Supuestamente todos quieren lo mismo, pero hay y cada dia hay mas organizaciones » opositoras «. Tragicomico. Increible.

  2. Hace 2 años

    Des-dogmatizar e integrar a la población en general en el proyecto a largo plazo, sería una vertiente que co-ayude a todas las bases que están esperando su participación.

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