Otoniel Orozco Mendoza fue asesinado de 14 balazos por su vecino. ARCHIVO

La historia de Otoniel Orozco, el nicaragüense asesinado de 14 balazos en Costa Rica

Tenía una empresa de seguridad, pero no tenía armas en su casa. Era religioso. “Don Oto”, a como lo llamaban sus conocidos, era un nicaragüense que llegó a Costa Rica para trabajar, pero su vecino le arrebató la vida de manera atroz.

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La mañana en que mataron a Otoniel Orozco Mendoza, miembros de su congregación religiosa habían llegado a visitarlo temprano. Los atendió y luego terminó de alistarse para salir a su trabajo en su empresa de seguridad, pero antes de irse escuchó a su esposa gritando y decidió salir a ver qué pasaba.

La escena quedó grabada en una cámara de seguridad. Esa mañana del lunes 3 de junio, Lilliam del Socorro Avendaño Valle discutía con su vecina de nombre Francini, pues esta última creía que Avendaño había cerrado la llave de pase del agua de su casa.

Eduardo Alonso Ramírez Zamora, esposo de Francini, también salió para continuar con la discusión, pero antes se le ve escondido detrás de una camioneta cargando un arma de fuego que se guardó en su cinturón. En ese mismo momento salió Otoniel Orozco Mendoza.

Junto a su esposa, Ramírez Zamora empezó a vociferar y ofender a sus vecinos. Orozco reaccionó queriendo golpear a Ramírez y este sacó su arma y la descargó contra el nicaragüense.

Fueron 14 balazos los que Ramírez Zamora dejó ir hacia el tórax, cabeza, brazos y espalda de Orozco Mendoza. Ambos residían en el residencial Río Palma, en Guachipelín de Escazú, una zona exclusiva de San José, Costa Rica.

Ambos hombres tenían un historial de denuncias por agresiones, actos obscenos y provocaciones que se remontan a junio de 2022 cuando fue presentada la primera denuncia en el juzgado contravencional de Pavas.

De hecho, el 14 de este mes Ramírez Zamora tenía audiencia por una denuncia penal en su contra después de que tratara de atropellar con su vehículo a Lilliam Avendaño. Hoy está en prisión preventiva, mientras que Avendaño llora el asesinato de su esposo.

Eduardo Ramírez, a la izquierda, fue arrestado por la Policía, mientras que Otoniel Orozco, a la derecha, murió en el lugar donde fue acribillado por Ramírez. ARCHIVO

El crimen fue tan atroz que hasta el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo han ocupado el caso para ganar puntos. “Solo pedimos a las autoridades de Costa Rica que se haga un juicio y que el autor que se veía con una agresividad terrible, que reciba el castigo que merece, primero por xenófobo. Centroamérica ha sido tierra de migraciones siempre, no es nuevo ¿Cuántos familiares de uno han vivido en otros países centroamericanos a lo largo de los años? Y de verdad todos hemos trabajado y debemos trabajar por la hermandad mesoamericana y centroamericana, ese es un crimen imperdonable”, señaló Murillo en una de sus alocuciones de mediodía.

Para este reportaje, DOMINGO trató de consultar a familiares de Orozco, pero se excusaron de no brindar entrevista porque están muy golpeados por lo sucedido con su familiar. Su abogado, José Francisco Ayala lo confirma. “La familia está sumamente consternada”, comenta y agrega que los cinco hijos y la esposa de Orozco recibirán atención psicológica y se les tratará como testigos protegidos debido a la peligrosidad de su vecino.

Las familias de Orozco y Avendaño son cercanas e incluso algunas hermanas menores de Avendaño veían a Orozco como su padre.  “Estoy muy afectada y no voy a dar declaraciones de nada. El abogado se encargará. Él era como mi padre y es muy difícil”, dijo una de ellas cuando se le solicitó entrevista.

“Don Oto”

En el residencial donde vivía lo conocían como “don Oto”. Era un vecino “amigable, servicial, religioso. Jamás lo vi armado, pero sí se peleaba mucho con el señor Eduardo”, relata un vecino que lo conoció y solicita anonimato por temor a represalias.

Otoniel Orozco Mendoza nació el 10 de junio de 1970 en la comunidad Trujillo, de Ciudad Darío, Matagalpa. El próximo lunes cumpliría 54 años. En esa misma comunidad fue sepultado. Su cuerpo fue llevado en una caravana de familiares que salió de Costa Rica el martes 4 de junio. Llegaron a las dos de la madrugada del miércoles. A esa hora lo velaron y por la mañana fue enterrado.

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El nicaragüense también tenía nacionalidad costarricense. Llegó a ese país en el año 2001 junto a su esposa Lilliam Avendaño y se establecieron en el barrio La Peregrina, de La Uruca, en San José. Ahí nacieron sus tres primeros hijos.

Luego, el matrimonio vio una oportunidad en la rama de la seguridad privada, y tras juntar capital, fundaron una empresa dedicada a brindar este tipo de servicio. Para el año 2017, la familia se mudó al residencial Río Palma, en Escazú. Ahí nacieron dos hijos más. La menor de la familia tiene apenas un año.

Otoniel Orozco era padre de cinco hijos. ARCHIVO

Desde el momento en que llegaron a ese lugar comenzaron los pleitos con Eduardo Ramírez Zamora, cuenta el vecino que solicita anonimato.

El abogado que lleva el caso de Orozco Mendoza, José Francisco Ayala, coincide. “Esto empezó hace siete años. Desde que (Ramírez) se dio cuenta que tenía un vecino nicaragüense ha venido agrediendo a la familia psicológicamente y de manera continua”.

Ayala relata que Ramírez siempre los vigilaba, le hacia comentarios ofensivos a la familia de Orozco Mendoza, y trató de atropellar a Lilliam Avendaño en una ocasión. Incluso el mismo Orozco había sido denunciado por Ramírez de supuestamente acosar y molestar a uno de sus hijos.

El vecino de ambos cuenta que en varios de los pleitos intervinieron algunas personas que también viven en el residencial, pero no sirvieron de nada. “Varias veces les decíamos que se fueran porque eran unos pleitos feos, feos, pero ninguno de los dos quiso”, señala.

Estas discusiones llegaron por primera vez al juzgado contravencional de Pavas en junio de 2022, e incluso, cuenta el abogado, en una ocasión Orozco y Ramírez fueron a una audiencia de conciliación, se dieron la mano y acordaron que no iban a volver a pelearse, pero no fue así. Los pleitos siguieron hasta que desembocaron en el homicidio de Orozco.

Ayala detalla que antes del homicidio ya había un proceso penal en contra de Ramírez. “Fue cuando este sujeto intentó acabar con la vida de doña Liliana con su vehículo”.

Otoniel Orozco tenía una empresa de seguridad en Costa Rica. ARCHIVO

¿Legítima defensa?

“Dicen que el señor Eduardo se consiguió esa arma porque sabía que don Oto tenía una empresa de seguridad. Seguramente pensó que don Oto tenía arma también”, comenta el vecino anónimo, quien asegura que a Orozco “nunca lo vi armado”

El abogado Ayala afirma que la Policía encontró en la casa de Ramírez un rifle AR15 y dos pistolas Glock de 9 milímetros, mientras que en la casa de Orozco no se encontraron armas.

Por su parte el abogado de Ramírez, Andrés Durán, dijo a medios de comunicación costarricenses que su cliente actuó en “emoción violenta” debido a que el conflicto entre ambos se ha prolongado sin encontrar una solución durante varios años.

Familiares de Ramírez también han alegado que todos los problemas entre ambos sucedieron a raíz de una construcción que hizo Orozco en su casa y que habría dañado una pared de la casa de Ramírez, “pero nada de eso es justificante”, critica Ayala.

Por otro lado, se ha atribuido el actuar de Ramírez como legítima defensa porque Orozco fue el que empezó lanzándole un par de golpes, pero el abogado Ayala considera lo contrario. “Don Otoniel sí está actuando en legítima defensa porque él llega, le están agrediendo (verbalmente) y se manda a los golpes, mientras que el otro estaba midiendo, molestando para lograr su objetivo. Seguramente alguien le malinformó que eso era legítima defensa y por ende él actuó así”.

Ramírez, acusado de homicidio calificado, estará por tres meses en prisión preventiva mientras salen los resultados de la autopsia, de los exámenes forenses y de balística. Después de eso iniciaría el juicio en su contra.

Ayala señala que solicitará una pena de 35 años de prisión y como parte de su defensa quiere presentar acusación contra la esposa de Ramírez, por también ser parte de los ataques contra la familia de Orozco.

Para el abogado, el móvil del crimen es claro: xenofobia.

“Ni en la guerra se ve que usted llegue y descargue 14 balazos”, comenta. “El señor le decía que cómo era posible que un nica pudiese pagar la misma casa que él estaba pagando. Eso es súper racista. En el mismo video se ve cómo la señora le grita que nicaragüense aquí, nica allá”.

El momento en que Eduardo Ramírez comienza a disparar contra Otoniel Orozco quedó grabado en video. ARCHIVO

Por lo reciente del caso, todavía hay varias preguntas que son difíciles de responder. El abogado Ayala señala que no sabe si la esposa o los hijos de Orozco serán capaces de testificar en el juicio “por miedo a represalias”.

Tampoco está claro si Ramírez tenía permiso de portación de todas las armas que se encontraron ni el porqué las tenía en su casa, y lo más importante: ¿tenía pensado matar a Orozco?

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COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    Que pena la muerte de este señor. Pero aunque vivirán ambos en un lugar de gente acomodada se le salió el cobre y la vulgaridad de cuarteria, barriada o vencida no ni eso pues la vencida del chavo era palabras las de .don Ramon y Dna Florienda.Lo digo la gente ha perdido mídales y los nuevos ricos se le sale mi frase favorita de Kiko..chusma chusma !!!

  2. Hace 2 años

    El crimen fue tan atroz que fue noticia mundial. Ha sido cubierto por diarios en todos los idiomas y dialectos. Este asesinato fue completamente ilógico llevado a cabo con premeditación, alevosía y ventaja. Y lo triste es de que el departamento que había cerrado la llave del agua era el Dept. de Acueducto y Alcantarillados el cual iba a realizar obras públicas ese Lunes en Guachipelin de Escazú.

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