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El hijo de los dictadores de Nicaragua, Laureano Ortega, el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, y el embajador de China en Nicaragua, Chen Xi. Foto de El 19 Digital

Dos riesgos que corre China si “abraza por completo” a Ortega y su sueño canalero, según la firma Hxagon

Hxagon es una firma que realiza análisis de riesgo político e investigación personalizada en mercados emergentes y fronterizos. La firma plantea dos riesgos para China si abraza por completo a Ortega

Tras el fracaso del régimen de Daniel Ortega con el proyecto de construcción de un canal interoceánico de la mano de Wang Jing y Hong Kong Nicaragua Development (HKND), a los que les quitó una concesión de 100 años que se les había dado hace más de una década, ahora la mirada está puesta directamente en China, si el gigante directamente podrá hacer realidad la fallida ambición de Ortega.

Sin embargo, todo apunta que esa posibilidad no es viable o al menos no será fácil, tomando el riesgo que implicará para China abrazar por completo a una administración, que a criterio de James Bosworth, está desgastada reputacionalmente a nivel internacional y los riesgos que implicarían para Pekín apostar por un país donde en cualquier momento se puede producir una transición democrática.

Bosworth es el fundador de Hxagon, una firma que realiza análisis de riesgo político e investigación personalizada en mercados emergentes y fronterizos. Tiene dos décadas de experiencia analizando la política, la economía y la seguridad en América Latina y el Caribe, según se describe en su sitio web. Ya en el pasado ha divulgado análisis sobre la situación política y democrática en Nicaragua, lo que muestra el foco que esta firma tiene en la crisis del país.

En esta ocasión analizó la decisión del régimen de Ortega de retirar la semana pasada la concesión al empresario chino del proyecto canalero, poniendo fin así a una saga de una década, que, sin embargo, vuelve a poner a China en el ojo público sobre la posibilidad de que esta aumente su influencia haciéndole realidad ese sueño a la dictadura y de otras administraciones en el pasado.

Creciente influencia

“La influencia de China en Nicaragua nunca ha sido mayor. Beijing ha ampliado sus vínculos con gran parte de Centroamérica durante las últimas dos décadas. Pero el aislamiento diplomático del gobierno autocrático del presidente nicaragüense Daniel Ortega ha ofrecido a China la oportunidad de asegurar un punto de tracción en Centroamérica que es menos llamativo que un canal nuevo, pero probablemente más sostenible”, empieza analizando.

Lea además: Las opciones que tiene Ortega si quiere hacer realidad el “cuento chino” del Canal

En el mismo análisis, recuerda que varios de los predecesores de Ortega en los siglos XX y XXI, incluido el expresidente Enrique Bolaños (q.e.p.d.), tenían planes para un canal e intentaron atraer inversores internacionales para construir una alternativa al Canal de Panamá. Sin embargo, ninguno de esos líderes anteriores llevó sus planes tan lejos como Ortega, quien en 2013 anunció un acuerdo con un empresario chino prácticamente desconocido, Wang Jing, para construir un canal.

“Luego, Ortega utilizó su control de una legislatura tácita para modificar la Constitución de Nicaragua y otorgar una concesión de 100 años para administrar el canal a la compañía HKND de Wang, registrada justo el año anterior en Hong Kong, después de lo que parecieron ser negociaciones silenciosas entre la familia Ortega e Inversores chinos. HKND inició la construcción del nuevo canal en una ceremonia simbólica en 2014”, recuerda.

Ortega ha tratado de congraciarse con China

Sin grandes avances, los sitios de construcción permanecían inactivos y vacíos, careciendo de equipo y trabajadores para realizar incluso el trabajo preliminar para comenzar el proyecto del canal. “Los agricultores y empresarios cuyas tierras habían sido expropiadas para la construcción del canal organizaron protestas, pero fueron reprimidos y encarcelados. Las tierras que les fueron arrebatadas siguen estando en gran medida sin urbanizar hasta el día de hoy”, señaló.

A criterio de la firma Hxagon, si bien Ortega ha hecho todo por congraciarse con Pekín, incluido romper relaciones diplomáticas con Taipéi en busca de que China le tienda la mano para desarrollar obras de inversión que le permitan hacer frente al creciente aislamiento internacional, considera que el gigante asiático de dar ese paso está claro que esto tiene riesgos y los costos pueden ser altos.

“Existen riesgos para China al abrazar a Ortega. En primer lugar, al hacerlo, ha brindado protección a uno de los regímenes más abusivos del hemisferio. A diferencia de Cuba, que tiene vínculos relativamente fuertes con otros países latinoamericanos a pesar de ser una dictadura, las recientes rondas de represión en Nicaragua las han condenado la mayoría de los países de América Latina. Ortega ha perdido amigos e influencia en la región durante los últimos seis años, y China podría dañar su propia reputación ante otros países centroamericanos al vincularse a él”, señala Bosworth.

Los dos riesgos principales

Otro riesgo que observa el investigador es que “China corre el riesgo de terminar en el lado equivocado del polarizado panorama político de Nicaragua si alguna vez se produce un cambio político. Nicaragua pasó de reconocer a Beijing a Taiwán bajo Chamorro en la década de 1990, pero pocos países latinoamericanos han dado cambios similares en el siglo XXI porque China ofrece muchas más oportunidades de inversión que Taiwán”.

El problema es que “si el pueblo nicaragüense y los oponentes políticos de Ortega culpan a China de ayudar al régimen a mantener el poder y obtener riqueza, esto podría darle a Taiwán una oportunidad cuando Ortega deje el cargo. China ha gestionado hábilmente otras transiciones políticas en América Latina, pero esta sería diferente”, agrega.

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China con influencia en Centroamérica

Y señala: “China nunca tendrá acceso a un nuevo canal en Nicaragua, pero ha obtenido un puesto de avanzada con clara influencia en Centroamérica. La pregunta es si Beijing podrá conservarlo y si vale la pena los costos y riesgos potenciales. China es conocida por jugar a largo plazo, pero la salud y la influencia de Ortega no durarán para siempre”.

Aún así, Bosworth menciona que “empresas constructoras chinas han obtenido numerosos contratos para construir carreteras y líneas de tren en Nicaragua. China construirá un nuevo aeropuerto al norte de Managua. El gobierno de Ortega ha otorgado nuevas concesiones mineras a empresas mineras chinas sin exigir las evaluaciones ambientales que generalmente se exigen a las empresas estadounidenses y europeas. En enero de este año, los dos países inauguraron un acuerdo de libre comercio”.

Sobre la invasión de productos chinos baratos en el mercado nacional y el impacto de esto en las empresas locales, el analista dice: “A pesar de la descripción de Ortega como un marxista de la vieja escuela, sus políticas hacia China son lo opuesto al socialismo. Son una forma brutal de capitalismo, incluso mercantilismo, que ha permitido a un país más grande socavar económicamente sus propios intereses nacionales”.

Economía Canal interoceánico China Daniel Ortega

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