El régimen de Daniel Ortega, a través del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA), informó que se han detectado en el país 55 casos del gusano barredor, por el cual existe una alerta sanitaria para el sector ganadero.
De acuerdo con la información dada por el ingeniero Ricardo Somarriba, director de IPSA, a medios oficialistas, los casos se han registrado en Río San Juan, Rivas; y el Caribe Sur, de los cuales 41 son en ganado bovino, 8 porcinos y 4 equinos.
Hasta el 7 de abril, el IPSA registraba 13 casos en el país, después de que el gusano barredor fuera erradicado en 1999. El nuevo conteo se mantiene hasta el 9 de mayo.
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Respecto al resto de casos, dijo Somarriba, se registraron por el «descuido» de Panamá y Costa Rica, sin ofrecer más detalles. “Tenemos una línea de control. Estuvimos sobre Río San Juan donde se dio el primer brote, el problema fue el descuido de las autoridades tanto de Panamá como de Costa Rica. Activamos un sistema de 122 técnicos», aseguró.
Según la instancia orteguista, está activa la vigilancia epidemiológica en las zonas donde se han reportado los casos. Además, señala que han visitado 4,868 fincas y 2,051 viviendas. También han inspeccionado 360,818 animales, de los cuales 32,585 recibieron atención en heridas.
¿Para qué se declaró la alerta sanitaria?
Según especialistas, la declaratoria de emergencia es un instrumento oficial que permite activar a todas las instancias públicas y privadas, para implementar una estrategia para frenar la propagación del gusano y erradicarlo, y así evitar las graves afectaciones que puede provocar en la producción de carne y leche, y en la estabilidad del hato nacional.
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El IPSA aseguró que mantienen activos siete puntos de control o cuarentena en Río San Juan, Rivas, Chontales y Caribe Sur.
Sobre el gusano barredor se sabe que el ciclo de vida de esta mosca es de aproximadamente 21 días. «La hembra se aparea una sola vez en su vida y pone sus huevecillos en cualquier herida, incluso aquellas tan pequeñas como las causadas por las garrapatas. Los huevos se convierten en larvas y cuando maduran enterradas en la piel, tienen ganchos y espinas que se mueven barrenando hacia el centro de los tejidos, donde pueden provocar infecciones secundarias; cuando se desarrollan, las larvas salen de la herida y caen al suelo donde se convierten en pupas de donde luego sale la mosca”, explica el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), del Ministerio de Agricultura de Costa Rica.
Todos los seres de sangre caliente, incluidas las aves, los animales salvajes y los seres humanos son susceptibles a esta infección. Sin embargo, los efectos de esta enfermedad son especialmente devastadores en la ganadería bovina, ya que las reses enfermas pierden peso, la producción de carne y leche se reduce e incluso pueden morir.