El Santuario Diocesano de la Virgen de Cuapa informó que les fue otorgado el permiso para realizar la Eucaristía el próximo 8 de mayo, día que se celebra el 44 aniversario de la aparición de la virgen que trajo un mensaje de paz durante la guerra de los años 80 en Nicaragua.
«Se nos ha concedido permiso para celebrar única y exclusivamente la Eucaristía del 8 de mayo a las 10 am. El día 7 no habrá vigilia, procesión ni Eucaristías», afirmó el presbítero Almer Moncada, Rector Santuario Virgen María de Cuapa en un mensaje publicado en las redes sociales del templo.
El domingo 28 de abril, en la parroquia Medalla Milagrosa de Camoapa se realizó la bajada de la Virgen de Cuapa, junto con la imagen de la Virgen de Nuestra Señora Peregrina, pero los presbíteros se limitaron a exponerla ante los fieles siempre dentro del templo.
Hasta ese momento no se sabía si las autoridades del régimen les permitirían realizar con normalidad las actividades en honor a la aparición de la virgen.
«Les invito a orar y meditar el Santo Rosario desde sus hogares como nos los ha pedido Nuestra Madre en sus apariciones», agregó el presbítero Moncada en su mensaje en redes sociales.
El mensaje de paz de la Virgen de Cuapa
La Virgen de Cuapa se apareció el 8 de mayo de 1980 al campesino Bernardo Martínez (quien luego se convirtió en sacerdote) para traer un mensaje de paz en medio del conflicto armado entre el régimen sandinista que había llegado al poder y los miembros de la Resistencia Nicaragüense, conocidos como Contra.
El Santuario de la Virgen de Cuapa está ubicado a 152 kilómetros de Managua. Ese 8 de mayo Martínez decidió ir a pescar al río, al regreso se recostó a un árbol a rezar. A las tres de la tarde vio un relámpago y sin saber de dónde venía, caminó unos seis pasos y vio otro relámpago, entonces vio a la Virgen bajo la advocación de La Asunción, según el relato del vidente y sacerdote.
“Hagan la paz. No solo la pidan, ¡háganla!”, fue el mensaje más significativo de la Virgen de Cuapa en esos tiempos de guerra.
También pidió rezar el Rosario todos los días, en familia y a una hora tranquila, meditando los Misterios con las Sagradas Escrituras. Pidió fe, paciencia, fuerza para llevar la Cruz y renovación de la devoción de los primeros sábados.
“Hagan la paz entre ustedes, no se contenten con pedirla. Si ustedes no la hacen, no habrá paz. Hablen entre ustedes, entiéndanse y nunca vayan a la violencia. Nicaragua ha sufrido mucho y seguirá sufriendo mucho si ustedes no cambian. No se aflijan. Yo estoy con ustedes, aunque no me vean. Una madre no olvida nunca a sus hijos. Invóquenme con estas palabras: Santísima Virgen, vos sois mi Madre, la Madre de todos nosotros los pecadores”, expresaba el mensaje.
Era tradición que año con año miles de fieles devotos llegaran desde la noche del 7 de mayo para participar de la tradicional vigilia. Este año eso no será posible.