Aun cuando los tiempos han cambiado y en las Grandes Ligas los equipos desean que todos en su alineación sean capaces de conectar jonrones, a nivel nacional se continúa observando a los primeros bates como jugadores con habilidad para embasarse, robar una base y anotar con rolas al cuadro interior. Es decir, que sean rápidos, aunque no tengan poder.
En Atlanta están felices con Ronald Acuña, un primer bate que se puede robar más de 70 bases como el año pasado (73), pero, sobre todo que conecta más de 40 jonrones como lo ha hecho en par de temporadas en su joven y brillante carrera y además puede batear .300. En los Filis, Kyle Schwarber bateó .197 en 2023, pero dio 47 jonrones. Punto.
En cambio, a nivel nacional cuando hablamos de un primer bate siempre recordamos a los caracterizados Sandy Moreno, Cayetano García, Marvin Solís, Rafael Obando, Julio Cuarezma, Álvaro Muñoz y Alberto Padilla e incluso a Julio Medina, Freddy García o Edgard López, quienes desempeñaron ese rol en ciertos momentos de sus carreras aquí y con la Selección.
Entre quienes jugaron en ese rol de forma exclusiva, Sandy Moreno está en ventaja en tres rubros claves del puesto: average de .305 en 4,316 turnos, porcentaje sobre las bases (OBP) con .393. Aquí se incluye hits, bases y golpes por apariciones al bate. Y en bases robadas, lo que le da un valor agregado en carreras producidas. Moreno se robó 454 bases.
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El porcentaje de embase (OBP) de Sandy (.393) es mejor que el .388 de Medina, el .382 de Cayetano, el .372 de Álvaro y el .339 de Obando, uno de los más bajos en este renglón. Y con sus 454 robos, supera a Medina (176), Cayetano (162), Alberto (132) y Solís (116), los únicos que superan la barrera de las 100 estafas. Es difícil quitar a Sandy.
Ahora, Medina, un estupendo bateador de .315 en su carrera, se desempeñó básicamente en el tercer puesto en el line up de los Leones, donde mayoritariamente Álvaro Muñoz bateaba de primero. Medina entonces, es el mejor de este grupo en carreras impulsadas con 575 y en anotadas con 947, pero estos dos rubros no dependen estrictamente de su labor.
Al primer bate, al menos al viejo estilo, se le califica por su porcentaje sobre las bases, es decir, qué tan frecuentemente está sobre las colchonetas. Sin embargo, hoy día lo mejor es un primer bate que batee jonrones y en ese sentido habrá que esperar qué tipo de historia escriben Benjamín Alegría y Saúl Orozco, dos jóvenes que corren y tienen poder.
En este grupo no se incluye a Marvin Benard, Everth Cabrera o Ismael Munguía, por su breve recorrido a nivel local, aunque ellos llegaron a alcanzar otra dimensión.