Erasmo Ramírez, quien lucha por retornar a las Grandes Ligas y prolongar una carrera que se ha extendido por espacio de 12 años, volvió a lucir en buena forma este martes en AAA, cuando lanzó una entrada de manera perfecta por los Toros de Durham (Rays), quienes cayeron 7×4 ante los Medias Rojas de Worcester en la Liga Internacional.
Ismael Munguía, por su lado, conectó un imparable en tres turnos con una base por bolas y aunque sigue sin alcanzar los niveles habituales de su ofensiva en este inicio de temporada, no deja de ser alentador verlo en dos ocasiones sobre las bases. Sin embargo, conociendo sus antecedentes lo que corresponde es esperar que despierte.
Ramírez, en tanto, utilizó solo nueve pitcheos para deshacerse de la tanda del octavo episodio del conjunto sucursal de los Medias Rojas y los tres bateadores desfilaron rápidamente en elevados por cada uno de los jardines para completar el inning en blanco que mejoró la efectividad del nica hasta 2.16 en una llamativa señal desde las Menores.
Jamie Westbrook hizo el mejor contacto contra el nica al sacar línea hacia el bosque central, pero luego Eddy Alvarez falló en elevado al jardín izquierdo y Dalton Guthrie al derecho. Erasmo envió su recta cortada a 89-90 y su sinker a 92-93 millas, atacando a los bateadores y golpeando la zona de strikes con sus disparos en esta ocasión.
En la temporada, Ramírez tiene balance de 1-0 y 2.16 en cinco juegos en los que acumula 8.1 innings de seis hits, dos carreras limpias, tres bases y 13 ponches, con .194 de bateo contrario y 1.08 de whip. Así que el nica sigue haciendo su parte y pretende estar listo para cuando llegue la oportunidad de un nuevo viaje a las Grandes Ligas con Tampa.
MUNGUÍA DE 3-1, .179
El chinandegano Ismael Munguía, por su lado, se fue de 3-1 con una base por bolas en un partido que su equipo, Sacramento (Gigantes) ganó 3×2 al Oklahoma City (Dodgers) en la Liga AAA de la Costa del Pacífico. Munguía, quien ha tenido un inicio lento, está bateando .179 en la temporada debido a siete imparables en 39 turnos al bate.
El nica, quien ha actuado en 12 partidos, tiene .179 (39-7) con siete anotadas, tres impulsadas, un doble y un triple, con seis base por bolas y siete ponches. No son cifras como para sentirse orgulloso, pero tampoco es para hacer drama. Ismael ha demostrado que batea y posiblemente pronto lo veamos en el ritmo habitual de su ofensiva.