Aun cuando es natural que los bateadores disminuyan sus promedios ofensivos a través de una larga campaña como la actual, no deja de llamar la atención la violencia con que inició Sandy Bermúdez, el artillero de los Toros de Chontales, quien lidera el Pomares con .507 de average, lo que constituye una exageración incluso a estas alturas.
Incluso, algunos de los comentarios hablan sobre las oportunidades que tiene de tumbar el récord de .468 que impuso el cubano Pedro Luis Rodríguez en la temporada de 1997 con el Matagalpa. Sin embargo, la historia indica que ese hecho es casi imposible, aun con todo y lo impredecible que este es juego y que nadie sabe cómo va a terminar.
Bermúdez, un jardinero de 29 años que tras haberse iniciado como lanzador se convirtió en destacado artillero, tiene un sólido historial como bateador, al extremo de que en nuevo de sus 11 temporadas ha bateado sobre .300. Y hasta tiene un título de bateo en 2020 con .435 (154-67) en un torneo al que se le recortaron 18 juegos por el Covid 19.
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Hasta el momento, tiene su promedio de .507 como consecuencia de 38 hits en 75 turnos, con seis dobles, dos triples y cinco jonrones, mientras anota 21 carreras y empuja 23. Sus promedios de embase (.583) y slugging (.840) son una exageración. Es una temporada fuera de serie por donde se vea y los Toros son los principales beneficiados.
No obstante, la historia dice que difícilmente podrá tumbar la marca de Rodríguez de .468. No es que sea imposible, pero revisando los mejores inicios de temporada en cuanto a los promedios se demuestra que es muy difícil. Ahora mismo estamos en abril. Iván Hernández bateaba .484 al entrar a junio en 2022 y terminó la liga con .437.
Darrell Campbell, quien ganó tres títulos de bateo, tuvo su mejor despegue en 2014 cuando bateaba .524 después de sus primeros 103 turnos (Bermúdez tiene 75) y terminó con .434. Wuillians Vásquez resumía .495 luego de 93 oportunidades en 2018 y cerró con .431. El mismo Campbell bateaba .494 en 83 turnos en 2013 y acabó en .413.
Lo que hizo Rodríguez parece misión imposible. Cuando vino al país con 33 años a finales de 1996, había jugado 14 Series Nacionales de Cuba y dejaba un promedio de .334 allá, al igual que Antonio Pacheco o Alexei Ramírez. Pero la federación cubana retiró a los que ya consideraban mayores y Pedro Luis vino a quemar la liga con el Norte.
Ahora, si se jugaran torneos cortos, como en aquella época, el average de Rodríguez quizá ya no estaría como récord. Vean, por ejemplo, Iván Hernández bateaba .484 en 155 turnos en el 2022. Tenía de 155-75. Y Rodríguez impuso su registro de .468 en 156 turnos con 73 hits. Sin embargo, al final de la campaña, Hernández tuvo .437 (261-114).
No obstante, el hecho de que todos hayan fallado no significa que Bermúdez no pueda conseguirlo, pero los antecedentes indican que es muy difícil, que es casi imposible, ver tumbado el registro de Rodríguez, quien vino a media temporada y después de su noveno turno al bate subió a .400 y jamás estuvo por debajo de ese average.
Ahora, para colocar en perspectiva lo que está haciendo Bermúdez, hay que señalar que detrás de su .507 de promedio, su más cerca perseguidor es Cheslor Cuthbert con .439 (57-25), es decir, 68 milésimas por debajo. Una exageración. De todas formas, el reto para Sandy está planteado y vamos a ver qué más es capaz de hacer con los Toros.