Nicaragua se mide a Puerto Rico esta mañana (9:30) en el estadio de los Marlins.

Nicaragua comienza a escribir su historia en la Serie del Caribe

De este grupo de muchachos dependerá que en el futuro se recuerde esta Serie del Caribe con orgullo o como un evento al que deseamos olvidar

Un país conmovido en su existencia más íntima y separado por diferencias irreconciliables, podría mirar hacia un mismo lado esta mañana (9:30) cuando Nicaragua salte al terreno de juego del estadio IoanDepot Park de Miami, para retar a Puerto Rico en el duelo inaugural de la Seria del Caribe, a la que acude por primera vez en su historia.

Con un equipo de escasas figuras, pero determinados a demostrar que merecían ser vistos, los nicaragüenses pretenden dar la sorpresa en un torneo frente a rivales que le superan en todo, por lo menos, antes de cantarse el play ball, pero cuyas distancias podrían no ser tan grandes como se anticipa en el campo de batalla, que es donde importa.

Nicaragua despunta con el derecho dominicano Luis “El Toro” Ramírez para comenzar su duelo contra Puerto Rico. Ramírez es un derecho de mucho fuego y amplio repertorio que tratará de cornear a los Criollos de Caguas, que son los favoritos para este duelo. Aún así, los nicas se han expresado muy optimistas sobre su chance de ganar.

“Mi misión es poner strikes y ser agresivo como siempre lo he sido. En mí no hay temor ni ansiedad. Solo deseo aprovechar la oportunidad que me da Nicaragua de jugar en una Serie del Caribe y de paso me gustaría lucir bien para tener un chance de jugar en cualquier liga”, indicó Ramírez, un lanzador de rectas, sliders, cambios y sinkers.

La incorporación de jugadores extranjeros como los exbig leaguers Francisco Peguero y Raudy Read, más los nicaragüenses Cheslor Cuthbert, Elián Miranda y Benjamín Alegría, junto a carabineros foráneos como Yoanner Negrín y Jesús Linarez, le dan al equipo del mánager Marvin Benard, bastante equilibrio y aspiraciones de éxito.

Sin embargo, como se ha dicho insistentemente, Nicaragua no es favorito contra ninguno de sus rivales en la serie, pero existe la esperanza de poder vencer a Panamá y Curazao, dos equipos que también han puesto a los nicas en su lista de potenciales víctimas. No obstante, todo lo que se diga antes del juego es pura teoría. Ahora vienen los hechos.

De este grupo de muchachos liderados por Benard dependerá que en el futuro se recuerde esta Serie del Caribe del 2024 como un timbre de orgullo en el historial deportivo pinolero o como un evento al que deseamos olvidar. Los muchachos van a hacer historia. Son los primeros en la «serie mundial latina», pero ya veremos si son espectadores o protagonistas.

Deportes Serie del Caribe archivo

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